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Reportaje:

EADS CASA, con las manos atadas

Los negocios pendientes en EE UU limitan la capacidad de maniobra de la compañía aeronáutica

El mayor contrato de venta en la historia de la industria militar española, parcialmente rebocado por el veto de Estados Unidos sobre la tecnología instalada en los aviones C-295 que fabrica EADS CASA, resulta de menor entidad si se tienen en cuenta las negociaciones en varios frentes que esta compañía mantiene desde hace algún tiempo para incrementar sus ventas en Norteamérica.

La sustitución de las piezas de tecnología de EE UU por la europea invalidan económicamente la operación

El 28 de diciembre se firmó en Caracas con presencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, y del ministro español de Defensa, José Bono, el mayor contrato de la industria militar española: 1.700 millones de euros por la venta de 8 buques y 12 aviones. Los barcos -cuatro patrulleros oceánicos de vigilancia de la Zona Económica Exclusiva (por unos 800 millones) y cuatro buques de vigilancia litoral (por 400 millones)- serán fabricados y entregados por Navantia en los próximos años. Su construcción supone 3,6 millones de horas de trabajo en los astilleros y 425.000 horas de ingeniería hasta 2012. Un importante respaldo laboral para la Bahía de Cádiz, una de las zonas más afectadas por la crisis de la construcción naval.

En el caso de los 12 aviones, sin embargo, las cosas se han complicado con el veto de EE UU por llevar incorporada tecnología de algunas empresas de aquel país. Se trata de 10 aeronaves de transporte militar C-295 y dos de control marítimo CN-235 por un importe de 500 millones y supondría un millón de horas de trabajo en las instalaciones de la división de transporte militar de EADS CASA en España.

Al margen de las consideraciones políticas y del cinismo de EE UU que durante los últimos años ha vendido armas a Venezuela por valor de unos 70 millones de dólares, las dimensiones económicas son también de gran calado ya que tras el veto del Ejecutivo de Georges W. Bush se halla un intento de frenar el progresivo fortalecimiento del Mercosur -Argentina, Brasil, próximamente Venezuela y Chile como asociado- en detrimento de su apuesta asociativa en Latinoamérica en torno al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

También hay que situar en el escenario las recientes victorias de la industria aeronáutica europea. Es el tercer año consecutivo que Airbus aventaja a Boeing tanto en la entrega de aviones como en el número de encargos y se suma la puesta en marcha del sistema europeo de navegación por satélite, Galileo, que desplazará también al GPS de EE UU en próximos años.

La cláusula por la que el Ejecutivo norteamericano se reserva el veto a esas operaciones es habitual en este tipo de acuerdos internacionales por lo que en el contrato de venta español a Venezuela también se refleja y se evitan las posibles penalizaciones por su causa.

El acuerdo se ha firmado con unos márgenes comerciales habituales en este tipo de operaciones, en torno al 30%, y su rescisión afectaría únicamente a los aviones, ya que los buques se construyen con tecnología europea. La división de transporte militar de EADS con una presencia destacada en España tiene previsto entregar 18 aeronaves durante este año y su carga de trabajo está asegurada en principio hasta 2008. No es de extrañar, por tanto, que se mantenga una gran prudencia en las declaraciones sobre la sustitución de las piezas con tecnología de EE UU "una posibilidad que estamos comenzando con el proceso de análisis de la situación".

Aunque el porcentaje no es muy elevado, su sustitución exige empezar de nuevo el proceso de certificaciones. Su aplazamiento sería superior a dos años y su viabilidad económica más que dudosa. Además, Chávez, ante un rechazo semejante con Brasil para adquirir aviones de entrenamiento ha declarado que hay más ofertas en el mercado: Rusia, India, China...

Pero lo que acaba de justificar la precaución de los responsables españoles son los tres frentes en los que EADS CASA se encuentra en estos momentos en Estados Unidos tratando de colocar sus productos: en la vigilancia de sus costas, EADS CASA puede llegar a entregar hasta 35 aviones CN-235 dentro del acuerdo firmado con Lockheed Martin como contratista principal. En el programa Future Cargo Aircraft, con Raytheon como socio y que se decidirá en los próximos meses, se combinan también las entregas de unidades CN-235 y de C-295.

Y en una posición bastante ventajosa, tras las irregularidades cometidas por Boeing, se encuentra la sustitución de 100 aviones cisterna de las Fuerzas Aéreas de EE UU a los que aspira con su modelo basado en la estructura del Airbus A-330 y del que ya ha vendido cinco unidades a las Fuerzas Aéreas australianas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de enero de 2006