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Philip Roth novela el ascenso a la Casa Blanca de un presidente antisemita

El escritor judío publica en España la obra de historia-ficción 'La conjura contra América'

¿Qué hubiera pasado si en las elecciones de EE UU un candidato republicano, filonazi, antisemita y aislacionista hubiese arrebatado en 1940 la victoria a Roosevelt? El gran escritor judío Philip Roth (Newark, Nueva Jersey, 1933) responde a esta hipótesis en su última novela, La conjura contra América, cuya traducción al castellano publica Mondadori este viernes. EE UU no hubiera intervenido en la II Guerra Mundial y hubiera perseguido a los judíos, según la estremecedora obra de Roth, que se centra, no obstante, en la tragedia personal de una sola familia, llamada, precisamente, Roth.

El aviador Charles A. Lindbergh, el primero que cruzó solo el Atlántico, abandona su perfil más heroico para adoptar los rasgos de un presidente amigo del régimen nazi en esta novela que ha provocado numerosas reacciones encontradas en EE UU cuando se publicó hace un año. Es Lindbergh, aprovechándose de su enorme popularidad, quien derrota a Roosevelt en las urnas y va introduciendo paulatinamente en el país del new deal políticas de restricción de libertades y de persecución a los judíos que desembocan en un estallido final de violencia en las calles. Corre el año 1942.

Muchos críticos y lectores han hecho una lectura metafórica de La conjura contra América. Han visto en el "subtexto" de la novela un ataque directo a "Bush y su Administración", como apuntaba, por ejemplo, una crítica del Washington Post. Pero Roth, candidato casi perpetuo al Premio Nobel de Literatura, rechaza de plano dicha ecuación. Asegura que ni Bush es Lindbergh, ni ha pretendido trazar paralelismo alguno con la actualidad, si bien a veces es difícil sustraerse a esa sensación.

Roth insiste, de hecho, en que empezó a escribir la novela antes de que Bush accediera al poder y antes de la restricción de libertades tras el 11-S. La idea original surgió de la lectura de la autobiografía de Arthur Schlessinger. En ella se mencionaba de pasada la propuesta surgida en las filas republicanas de presentar a Lindbergh como candidato a las elecciones de 1940 [propuesta fallida. Se optó por una terna que excluía a Lindbergh e incluía al después candidato derrotado Wilkie]. Roth pensó a la sazón en desarrollar el "qué hubiera pasado si" el popular aviador hubiese ganado las elecciones.

Autor de celebradas novelas como El teatro de Sabah o El lamento de Portnoy, el autor explicaba en una entrevista publicada por EL PAÍS que esa identificación entre Bush y Lindbergh "corre el riesgo de dejar en segundo plano el tema principal del libro: una familia judía que vive en un país, Estados Unidos, que pierde progresivamente sus valores más auténticos y está devastado por un crescendo de acontecimientos trágicos".

Ciertamente, Roth habla de su propia familia, de clase media: de su padre, Hermann, vendedor de seguros y defensor del new deal; de su madre, la combativa y siempre digna Bess; de su hermano Sandy, prometedor artista que cae en las redes echadas por la imaginada Administración de Lindbergh; y habla también de él mismo, que se constituye en narrador. El personaje de nombre Philip tiene siete años cuando se inicia la trama del libro, una edad similar a la que tendría el escritor cuando sucedieron los hechos que se describen. La acción transcurre en Newark, población natal del autor. "Pensé que sería útil anclar mi historia imaginaria en algo que conocía con profundidad", dice al respecto Roth.

El autor vuelve a emplear su biografía como material literario, y mezcla su vida, la historia y la ficción. La mayor parte de los protagonistas de La conjura contra América existieron. Lindbergh fue aislacionista y tuvo simpatías nazis, pese a que son aspectos que no se suelen airear del héroe de la aviación y mártir tras el secuestro y asesinato de su hijo, apunta Roth.

En general, las críticas han destacado la gran maestría literaria de La conjura contra América, que algunos consideran una especie de corolario de su aclamada trilogía americana, formada por Pastoral americana (premio Pulitzer), Me casé con un comunista y La mancha humana, y publicada en España por Alfaguara. [Seix Barral publicará en noviembre Encadenado, en su propósito de recuperar las primeras novelas protagonizadas por el álter ego del autor, el narrador Zuckerman].

El conocido crítico Harold Bloom califica de "sabia y fascinante" La conjura contra América. The New Yorker elogia la narración de "este sinuoso y brillante libro, con su extrema dulzura (algo nuevo en Roth) y dolor negro". The Guardian incide en que Roth está escribiendo "los mejores libros de su vida". En The New York Times, sin embargo, pone reparos a la verosimilitud del relato porque es persuadir al lector de que el nazismo triunfó en EE UU. Roth sostiene que buena parte de la crítica estadounidense ha malinterpretado su obra dando por supuesto un propósito fundamental de denuncia.

La crítica coincide en resaltar la tensión y emoción del vívido relato de la quiebra, el desamparo y la desesperación de una familia amenazada de muerte. Y todo ello se narra de manera gradual en una novela que finaliza con un viaje iniciático a través de Estados Unidos que descubrirá el mundo a uno de sus jóvenes protagonistas. Como epílogo, una breve pero significativa biografía de los personajes reales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de septiembre de 2005