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Multa de 600.000 euros a la empresa que causó la epidemia de salmonela

El Gobierno de Castilla-La Mancha multará con más de 600.000 euros al grupo empresarial Sada, que preparó y sacó al mercado los pollos precocinados infectados con salmonela que causaron en julio 2.815 intoxicaciones (uno de los afectados falleció). El consejero de Sanidad, Roberto Sabrido, confirmó ayer que la fábrica, radicada en la localidad toledana de Lominchar, asume que ha incurrido en una falta muy grave, ya que no ha presentado alegaciones en contra del resultado de la investigación de su departamento. La propagación de la bacteria en los pollos precocinados se debió a la existencia de una zona contaminada en el tubo que dosificaba la salsa.

Sabrido, quien compareció en las Cortes de Castilla-La Mancha, explicó que a aparte de la falta muy grave (por la puesta en el mercado de productos destinados a consumo humano contaminados con salmonela), el expediente añade otra grave por no haber comunicado a los servicios de inspección que las modificaciones realizadas en la estructura del suministro de la salsa, donde se encontró el foco de la bacteria, ni la variación de los componentes de la salsa.

El consejero reconoció que después de lo ocurrido se ha demostrado que el sistema de inspección es mejorable y, a pesar de que "el riego cero en seguridad alimentaria no existe", la Dirección General de Salud Publica estudia ya modificar el protocolo de inspección para estas empresas.

Técnicos de la delegación de Sanidad de Toledo habían inspeccionado la planta de la empresa Sada, en Lominchar, dos días antes de detectarse el primer caso de salmonela. La visita se realizó el martes 26 de julio y la comunicación de la primera intoxicación llegó desde Valencia el jueves 28.

En un primer momento, no se detectó la bacteria en la salsa, porque no aparecía en todos los pollos de un mismo lote. El motivo es que "el sistema de pasteurización de la salsa no funcionaba correctamente", pero cuando la cadena de producción llevaba tiempo trabajando, el jugo del pollo llegaba a alcanzar los 180 grados con lo que "la salsa iba libre de salmonela por la temperatura", dijo Sabrido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de septiembre de 2005