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Médicos de Sant Pau denuncian la reducción de la actividad asistencial

La Generalitat desmiente las acusaciones y pide que cese el alarmismo

Médicos y enfermeras del hospital de Sant Pau de Barcelona convocaron ayer una rueda de prensa para denunciar, entre otras cosas, la disminución de la actividad asistencial en el centro y el aumento de las listas de espera quirúrgicas. La situación la atribuyen a la actuación del gerente, Jordi Colomer, y su equipo. El director del Servicio Catalán de la Salud, Carles Manté, desmintió estas acusaciones y pidió que cesara el alarmismo.

El enfrentamiento entre la mayoría del personal sanitario del Sant Pau y la dirección del hospital continúa. Y la consejera de Salud, Marina Geli, reiteró ayer que avala la actuación del gerente y su equipo, y recordó la difícil situación financiera del centro. Geli informó de que el Gobierno aprobó el pasado martes la concesión de 30 millones de euros adicionales para pagar nóminas.

Los médicos, por su parte, reclaman un mayor poder de decisión en las actuaciones que se realizan en el hospital y discrepan de las políticas adoptadas por el nuevo equipo, que aterrizó en marzo de 2004.

En los primeros cinco meses de este año, según datos facilitados por el personal sanitario, se han realizado 850 intervenciones quirúrgicas menos respecto al mismo periodo del año anterior y se ha producido "una disminución importante de las visitas ambulatorias". El panorama "preocupante" que se ve agravado, de acuerdo con las mismas fuentes, por la reducción de 69 camas del hospital, 38 de las cuales se trasladaron al parque sanitario Pere Virgili. El Cuerpo Facultativo del Sant Pau, que representa a cerca de 400 médicos del centro, y la mayoría de las enfermeras atribuyen la situación a la gestión del equipo directivo. Por este motivo presentaron ayer un manifiesto en el que subrayan su disconformidad y rechazan el modelo organizativo de la dirección. También alertan de los problemas de diseño del nuevo edificio del hopistal. Los médicos sostienen que "la calidad de la asistencia se mantiene a base de un sobreesfuerzo de los médicos y las enfermeras", que "no es deseable que se alargue en el tiempo".

La Generalitat y la dirección del hospital no comparten la opinión del Cuerpo Facultativo. "En el Cat Salut estamos comprando más actividad. Hemos incrementado el número de altas y de cirugías en su conjunto. Las evaluaciones hay que hacerlas anuales. Me parece lamentable que por problemas de organización interna se ponga en cuestión la imagen del hospital", afirmó Manté.

Por su parte, el gerente explicó ayer que se pactó con los facultativos aumentar en un 3% la actividad durante 2005. Respecto a la supuesta reducción de camas, aseguró que "la actividad no va ligada a la cama hospitalaria sino a cómo usas esa cama". El gerente también confirmó que se han derivado enfermos convalecientes a otros hospitales.

El doctor Josep Cubells, presidente de la comisión deontológica del Cuerpo Facultativo, justificó ayer la aparición pública del manifiesto crítico porque "los numerosos intentos de diálogo interno con la dirección han resultado un fracaso". Cubells afirmó que piden una control sobre la actuación del gerente, pero no su cese. Tampoco se plantea la huelga.

Sin embargo, Maria Àngels Sabaté, presidenta de la Asociación Profesional de Enfermería (API), que agrupa a más de 700 enfermeras, fue más allá al exigir públicamente la destitución inmediata de Colomer y de todo su equipo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 15 de julio de 2005