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48 millones de personas morirán de sida en África en los próximos 20 años

La ONU calcula que, si no se cambia, los casos se duplicarán en 2025

El sida está en África para quedarse. En el mejor de los casos, con una actuación decidida, los casos hasta 2025 en el continente se habrán duplicado. En los próximos 20 años, otros 48 millones de africanos morirán por culpa de la enfermedad, según Onusida. Pero ésta es sólo la mejor hipótesis. De seguir como hasta ahora, los casos entre 2005 y 2025 se duplicarán y los fallecidos serán el triple que los registrados hasta ahora.

Para resaltar la gravedad del problema, la agencia de la ONU para el sida, Onusida, ha presentado tres modelos de evolución de la epidemia en los próximos 20 años en África. El peor, seguir como hasta ahora. Una situación intermedia sería que en todo el continente se actuara como Uganda, el país africano que mejores resultados muestra en su lucha contra la enfermedad. Una actuación coordinada y decidida permitirá reducir la cifra de infectados en 43 millones.

Los tres modelos, definidos se exponen a continuación.

- 'Trampas y herencia'. Con este nombre define Onusida la peor de las situaciones posibles: seguir como hasta ahora. En este tiempo "África fracasa en escapar de su herencia más negativa, y el sida profundiza las trampas de la pobreza", según la ONU.

Los siete cepos que atrapan al continente son: su historia, con las divisiones heredadas del colonialismo; el círculo vicioso de pobreza, desigualdad y enfermedad; la ruptura social estimulada por el estigma de los infectados por el VIH; la búsqueda por parte de los gobernantes y los países donantes de resultados a corto plazo; el peligro de la globalización, con África fuera de los circuitos comerciales y la inversión extranjera; el condicionamiento de la ayuda internacional a la lucha contra el terrorismo y un enfoque excesivo en dar tratamientos que debilitan las políticas de prevención.

- 'Decisiones difíciles'. "En este modelo los gobernantes deciden tomar medidas duras con una visión a largo plazo". El ejemplo es la política actual de Uganda. Los países toman medidas económica y éticamente difíciles, subordinando los intereses individuales a los colectivos. Se busca un equilibrio entre tradiciones y decisiones. Existe una prioridad en la prevención, pero enfocada a poblaciones de riesgo y no generalizadas. La política intenta "proteger" a las mujeres.

Los resultados de esta política empezarían a notarse a partir de 2015, cuando la tendencia de la mortalidad se invierte.El número de niños huérfanos (12 millones en 2004) se duplicaría.

- 'Tiempos de transición'. "Es lo que ocurriría si todas las buenas intenciones de hoy se tradujeran en un desarrollo de una respuesta coherente y ordenada del HIV y el sida en África", explica la ONU. Supone que toda la sociedad civil se implica en la prevención y el tratamiento; que las políticas estatales se centran en reducir la pobreza, como forma de frenar la epidemia; que las personas se convierten en el centro de las decisiones, incluyendo un respeto de los derechos humanos y políticas de igualdad entre hombres y mujeres; y que una política continental de paz permite a los países colaborar y dedicarse por completo a combatir el sida. Los países ricos doblan sus aportaciones.

Los resultados de los tres modelos serían los siguientes: con el primero, seguir como hasta ahora, entre 2005 y 2025 habría 89 millones de nuevas infecciones, 64 millones de muertos y sólo un 20% de los enfermos que lo necesiten recibiendo tratamiento (ahora son el 5%).

Para el segundo (el de Uganda), se obtendrían 65 millones de nuevos casos y 56 millones de muertes en 20 años. Ello representa 24 millones de infectados menos que con el modelo anterior. La proporción de personas medicadas sube al 33%.

El mejor resultado de los posibles, el del tercer modelo, no deja de ser estremecedor: 46 millones de nuevos infectados y 48 millones de fallecimientos. Pero la población, pese al sida, aumentaría un 50%, y la incidencia de casos y mortalidad bajaría. Es el modelo más caro (195.000 millones de dólares frente a 70.000 millones y 98.000 millones de los otros dos).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de marzo de 2005