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Sanidad pide a los consumidores que sigan tomando leche, carne y queso con normalidad

El descubrimiento de que una cabra francesa había sido infectada por priones bovinos (causantes del mal de las vacas locas) no ha pillado por sorpresa a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. En noviembre la web de la Agencia (www.aesa.msc.es) recogía un trabajo sobre esta posibilidad, en el que se afirma que, ante los posibles casos de encefalopatía en cabras, se aconseja que "no se produzca ningún cambio en el consumo actual de leche, carne y queso".

Este trabajo fue realizado antes de que las autoridades francesas alertaran de que tenían una cabra infectada por priones bovinos [la causa en reses del mal de las vacas locas y de la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt Jakob en humanos]", afirmó ayer desde Ginebra la directora de la Agencia, María Neira.

"Los distintos comités de la Agencia ya habían estudiado esta posibilidad. No debe creerse que se ha encontrado este caso en Francia por casualidad. Es fruto de los programas de prevención", recalcó. Estos planes han analizado 50.000 cabras entre 2002 y 2003. De ellas sólo 87 tenían encefalopatía (tembladera o scrappie, la enfermedad causada por priones). La de Francia es la primera en que los priones eran de origen bovino.

Los trabajos de la Agencia española fueron dirigidos por Juan José Badiola, presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios y máximo responsable de la lucha contra las vacas locas. El riesgo de esta nueva fuente de infección es que los priones de vaca ya han demostrado su capacidad para saltar a personas, lo que no han hecho ni los de cabra ni los de oveja, señala Badiola.Pero este experto ve motivos para la tranquilidad. "Afortunadamente, en España no se consume mucha carne de cabra de más de 18 meses, que es la peligrosa, y es importante señalar que tampoco se han encontrado priones bovinos en ovejas", declaró Badiola. Neira da otras razones para la calma. "En 2000 se prohibió el uso de piensos animales para alimentar cabras y ovejas, y hasta ahora no se ha demostrado que la leche transmita la enfermedad. A partir de ahora, además, se intensificarán los controles", añadió.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de enero de 2005