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Un profesor de Heidelberg elabora un magno diccionario de español medieval

El profesor Bodo Müller lleva trabajando 30 años en la obra

Bodo Müller, director del Centro de Investigación de la Academia de Ciencias y Letras de Heidelberg, lleva 30 años dedicado a elaborar un diccionario de español medieval. Una obra lexicográfico-histórica que constituye una base fundamental para el conocimiento del castellano en su primera época y cuyo valor ha reconocido Guillermo Rojo, secretario de la Real Academia Española en una carta dirigida al profesor alemán.

Los 25 fascículos ya elaborados del Diccionario del español medieval por el profesor Müller y sus colaboradores han ampliado considerablemente las fuentes de conocimiento casi exclusivamente literarias que se tenían de la lengua en esa etapa originaria, según Rojo. El tratamiento filológico y lexicográfico del diccionario es de un carácter modélico tan exquisito que la Real Academia, aunque el fin de la obra aún no se divisa, quiere rendir homenaje al octogenario profesor para reconocer la deuda que el hispanismo tiene con él contraída.

El proyecto nació en los años setenta cuando Müller comprendió que los estudiantes venidos a Heidelberg de todas partes del mundo no conocían el español medieval y no tenían a su disposición ningún diccionario adecuado. "Decidí entonces aprovechar la ayuda de los estudiantes para formar un glosario que nos ayude a leer textos muy importantes de la Edad Media", explica el profesor. Y así fue como el primer fichero se transformó en una multitud de ficheros. Hoy el centro cuenta con una base de datos impresionante: más de un millón de unidades lingüísticas y más de seiscientos textos históricos de una validez inusual.

Luego de una detalladísima preparación, en 1987 comenzaron a publicarse los primeros fascículos. Hasta hoy se han publicado dos volúmenes de 10 fascículos cada uno y de momento se está trabajando en el fascículo número 26. El ritmo de publicación es de dos fascículos al año y calculan que el trabajo de la publicación acabará en unos 20 años más o menos.

A la pregunta de por qué están todavía en la letra a, responde que porque dicha letra abarca un cuarto del total del léxico español de aquellos siglos. Esto se explica por la multitud de arabismos y por la cantidad de dobletes, es decir, por el gran número de palabras que comienzan con el prefijo al y sin el mismo. Cuando mencionamos los dobletes hay que destacar también una enorme cantidad de verbos con a latina. Por ejemplo: "amatar" y "matar".

Aportación española

Lamentablemente, les han anunciado que los organismos que hasta ahora les financiaban quieren recortar los fondos y por eso están tratando de establecer colaboración con universidades españolas. Han recibido respuestas favorables y se está intentando crear un centro español que trabaje paralelamente al alemán.

Es conocido que la investigación en el campo de las ciencias de humanidades está pasando por una grave crisis en Alemania. Esa cruda realidad podría sepultar el profundo arraigo en Alemania del estudio de las lenguas romances. Pero a pesar de las nubes negras que se anuncian en el horizonte, el profesor Bodo Müller no pierde el entusiasmo y continúa trabajando con inusual empeño.

Del porqué una obra tal no ha surgido en España contesta que se debe a un cierto retraso de la lexicografía española a comienzos del siglo XX. Ahora, en su opinión, España tiene, sin embargo, excelentes especialistas y sectores de la investigación lingüística de que los alemanes carecen como es, por ejemplo, el estudio de la lengua griega y de la lengua latina. En todo caso, si aconteciera que el proyecto se mude de Alemania a España, dice el profesor Bodo Müller, no cabe la menor duda de que la calidad de la investigación permanecería intacta debido a la alta competencia de los colegas españoles.

El proyecto llena un vacío dentro de la filología romance, pues hasta ahora no existe ningún diccionario del español medieval comparable a éste. Como obra de consulta, beneficiará a todas las áreas de la investigación que trabajan con textos españoles medievales como son, por ejemplo, los estudios literarios, la historia cultural, social y jurídica, la historia de la medicina, la filosofía, la teología o los estudios medievales, islámicos y judaicos. Además de sentar bases para la investigación léxica de las lenguas romances en su totalidad, así como para la comprensión general de textos medievales antiguos, es de destacar el que ofrece un panorama completo de la estructura y el desarrollo del léxico medieval español en relación al actual.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de enero de 2005