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Reportaje:

Del agua en Marte al 'Homo floresiensis'

La lista de los 10 descubrimientos más importantes de 2004 destaca la exploración marciana e incluye al hombre de Flores

La flotilla de naves y robots que ha estudiado Marte este año ha logrado el descubrimiento científico más importante del año, según la revista Science. Se trata de los indicios de que hubo agua en abundancia en Marte en el pasado, al mismo tiempo que la vida empezaba en la Tierra. Otros nueve hitos acompañan al agua marciana en la lista de los 10 hallazgos más importantes del año, aunque sin clasificar, entre ellos el de una nueva y reciente especie humana, el hombre de Flores.

Hace sólo unos días se confirmaba que Spirit, uno de los dos geólogos robóticos que están trabajando en el suelo marciano desde principios de año, ha identificado en una roca un mineral que sólo se forma en presencia de agua. Se trata de la goethita. Según el investigador Goestar Klingelhoefer, de Alemania, eso no significa, sin embargo, que existiera agua líquida, ya que este mineral se puede formar también en presencia de vapor de agua. En el otro lado del planeta, el segundo robot, Opportunity, encontró hace meses pruebas abundantes, como el mineral jarosita (o piedra de alumbre), de que en Marte corrió en abundancia el agua en las llanuras de Meridiani Planum. El gran interés de estos hallazgos radica en la posibilidad de que la vida fructificara en los océanos poco profundos, salados y ácidos, atisbados por los instrumentos de los dos robots. En todo caso, la historia de Marte resulta compleja porque los datos indican que hubo períodos húmedos seguidos de períodos secos, que representarían condiciones extremas para la vida.

La gran pregunta es si la vida fructificó en los océanos salados y ácidos de Marte

A completar este panorama han contribuido las observaciones de la nave europea Mars Express, en órbita de Marte desde el 25 de diciembre pasado, con datos sobre sulfatos en antiguas depresiones como el gigantesco Valles Marineris, confirman las observaciones sobre el agua en la antigüedad, y la detección de hielo de agua en los polos en la actualidad.

De los otros nueve descubrimientos importantes, uno de ellos es bien reciente y se publicó, en Nature, la revista rival de Science a escala mundial. Es el curioso Homo floresiensis, el pequeño ser humano que al parecer habitó la isla de Flores (Indonesia) hasta hace sólo 12.000 años, lo que indica que la biodiversidad humana es mayor de lo que se creía y, también, que los homínidos están sujetos a las leyes de la evolución en una escala antes no sospechada. Es posible, sin embargo, como indica la propia revista, que los restos encontrados correspondan a una población reducida afectada por la microcefalia (cerebro reducido), por lo que el tema seguro que seguirá discutiéndose durante el año que viene.

Los experimentos de clonación humana realizados por investigadores surcoreanos y la creciente evidencia de que los tramos de ADN del genoma sin utilidad aparente (el ADN basura) juegan un importante papel en la activación de los genes son otro dos temas importantes de este año en ciencia.

En física, los experimentos con átomos enfriados a muy bajas temperaturas, que forman los llamados condensados, y el hallazgo, por primera vez, de una pareja de púlsares (estrellas de neutrones que giran rápidamente) son otros dos hitos de este años. No se puede olvidar tampoco en esta selección los inquietantes resultados de estudios sobre la biodiversidad de plantas y animales que muestran, un año más y cada vez con mayor seguridad, que la riqueza biológica del planeta está en declive y, también, que el cambio climático está afectando el devenir natural en muchas áreas. Otro área de interés en los estudios científicos ha sido el agua, no en Marte, sino como sustancia única por su estructura y su comportamiento químico.

La revista Science destaca igualmente el espectacular desarrollo de programas con participación pública y privada para suministrar nuevos fármacos a los países en desarrollo y los primeros frutos que se han derivado de ellos, como el ensayo de una vacuna contra la malaria en África. Finalmente, un curioso método para identificar nuevos genes y genomas ha merecido la atención. Los investigadores recolectaron agua de ambientes remotos y desconocidos y estudiaron los fragmentos de ADN presentes en ella.

Como hecho negativo destacable, los editores de Science citan las denuncias y protestas de los científicos, a ambos lados del Atlántico, contra la Administración Bush en un caso y contra los Gobiernos nacionales que dan fondos insuficientes para la investigación, en el otro. Y también se aventuran a predecir cuáles serán las áreas de mayor interés en 2005, que hay que observar con atención. Se trata de los medicamentos contra la obesidad, un proyecto sobre la variación genética humana y la investigación de la luna Titán que ya ha empezado la misión Cassini-Huygens.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de diciembre de 2004