Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:

El 'homo floresiensis' era un ser inteligente pese a su reducido cerebro

Un equipo de investigadores EE UU, Australia e Indonesia estudia una recreación virtual del cerebro de la nueva especie

El homo floresiensis, esos diminutos seres parecidos al hombre que hace miles de años poblaron la isla indonesia de Flores, eran inteligentes y tenían capacidad de sacar conclusiones, tomar iniciativas y procesar emociones, según un grupo internacional de antropólogos que ha estudiado su cerebro. Los científicos de este equipo de Estados Unidos, Australia e Indonesia han señalado hoy que esa capacidad intelectual ha podido evidenciarse gracias a un estudio de la caja craneana del homo floresiensis, del que se hallaron en la isla recientemente fósiles que datan de hace 18.000 años. A estos seres se les apodó hobbits por su parecido con los personajes de El Señor de los Anillos.

El homo floresiensis tenía características similares al homo erectus, un ancestro directo del hombre, pero medía apenas un metro, pesaba unos 25 kilos y su cerebro tenía el tamaño de una naranja. Para el estudio publicado hoy en la revista Science, los científicos compararon la réplica cerebral del hobbit con cráneos de dos homínidos, el australopithecus africanus y el parantropus aethiopicus, y con los de diez humanos, diez gorilas, 18 chimpancés, una pigmea adulta y cinco especímenes de homo erectus. Su conclusión es que era capaz de un procesamiento cognitivo superior a pesar de su pequeño cerebro. Según los científicos, el cerebro de este humano diminuto se parece al del homo erectus o incluso al del austrolopitecus y pero no al cerebro de un humano moderno con una enfermedad o trastorno del desarrollo.

"Era un ser único. Aunque primitivo, su cerebro tenía características de una evolución muy avanzada, especialmente en su lóbulo temporal posterior", ha explicado Dean Falk, profesora de antropología de la Universidad Estatal de Florida (EE UU). Falk ha añadido que las pruebas de ese pensamiento avanzado se lograron en el examen del lóbulo frontal, donde en los seres humanos se concentran los procesos de pensamiento avanzado, así como en el lóbulo temporal, donde se procesan la memoria y las emociones. Uno de esos fósiles, correspondiente a una mujer, fue descubierto en noviembre del año pasado en Flores y con su caja craneana se recrearon réplicas de la estructura de su cerebro. La réplica tridimensional reprodujo detalles externos de la morfología cerebral como las depresiones y los vasos capilares, así como la capacidad craneana y la forma general del órgano.

Con características avanzadas y primitivas

Por su parte, Michael Morwood, profesor de arqueología de la Universidad de Nueva Inglaterra, en Nueva Gales del Sur (Australia), ha señalado que el cerebro del hobbit "es una extraña combinación de características avanzadas y primitivas". Morwood, quien participó en la expedición que descubrió los fósiles, ha explicado que se sabía que el lugar había sido habitado hacía miles de años. "Pero no esperábamos encontrar una población entera de estos extraños seres", ha señalado.

En un artículo sobre el hallazgo publicado en la revista National Geographic, Peter Brown, paleoantropólogo de la Universidad de Nueva Inglaterra, indica que fue "asombroso descubrir que hace apenas unos 13.000 años, había otros bípedos, verticales, que recorrían el planeta en el momento en que también lo hacían los seres humanos modernos". Uno de los esqueletos fue hallado en depósitos sedimentarios de la isla donde también se encontraron herramientas de piedra y huesos de elefantes enanos, roedores gigantes y dragones de Komodo, lagartos que pueden medir hasta tres metros de largo. Falk ha indicado que, aunque el fósil de hobbit era del tamaño de un chimpancé, su apariencia era similar a la del homo erectus, el antecesor del hombre que vivió hace 1,8 millones de años y pobló regiones de África, Europa y Asia.

Este investigador ha añadido que los resultados del estudio constituyeron una sorpresa, ya que debido a su tamaño pensó que en términos evolutivos el cerebro sería igual al de un chimpancé. "En cambio, era mucho más parecido al de las grandes criaturas", ha señalado, tras indicar que la forma era similar a la del homo erectus. El grupo científico también se anticipó a la posibilidad de que el fósil de la criatura encontrada en Flores fuera en realidad un ser humano microcefálico, extremo que descartaron los científicos. "No tiene nada que ver con la microencefalia. Este era un ser que antes de desaparecer por causas desconocidas hace unos 12.000 años fabricó avanzados instrumentos de caza y otro tipo de herramientas", ha señalado Morwood.