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LA POLÉMICA DEL GOLPE EN VENEZUELA

El PSOE arropa a Moratinos pero considera un error su acusación a Aznar sobre Venezuela

Los socialistas temen que Rajoy responda con una escasa colaboración en el referéndum europeo

Dirigentes del PSOE consideran un grave error que el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, haya provocado un conflicto con el PP, con José María Aznar como protagonista. Moratinos acusó al ex presidente del Gobierno de haber apoyado el golpe de Estado en Venezuela contra Hugo Chávez. Los socialistas temen que esta nueva trifulca con el PP en política exterior ponga en peligro la colaboración e implicación que esperan del primer partido de la oposición en la campaña del referéndum sobre la Constitución europea. No obstante, el PSOE y el Grupo Socialista arroparán al ministro.

No encontrará seguramente el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, una mala cara o un gesto de desaire de los parlamentarios socialistas o de los miembros del Gobierno. Por el contrario, el diplomático será objeto de palabras de ánimo de los miembros del partido en el que milita desde hace pocos años. Ahora bien, la solidaridad personal no impide que la consternación en el PSOE y en el Grupo Parlamentario Socialista sea absoluta.

Los socialistas se dieron cuenta de que el ministro había cometido un "gravísimo error" y que tendría consecuencias nada más escucharon su declaración en el programa 59 segundos de TVE, la noche del lunes, en el que Moratinos acusó directamente al ex presidente del Gobierno José María Aznar de haber apoyado en abril de 2002 el golpe de Estado en Venezuela contra Hugo Chávez. En las filas socialistas no se dudó entonces de que el conflicto estaba servido.

"Qué necesidad tenemos de hablar ahora de ese episodio en el que medio mundo dijo una cosa y su contraria en el curso de las horas", señala un veterano miembro de la dirección del PSOE. En los pasillos del Congreso de los Diputados y en los despachos de la sede de los socialistas en Madrid se calificó ayer al ministro de "ingenuo", en unos casos, o de haber incurrido en una "torpeza política" que perjudica al Gobierno de Zapatero notablemente. Los dirigentes consultados, que invariablemente han pedido mantenerse en el anonimato con el argumento de que se trata de su ministro, consideran que Moratinos ha puesto en riesgo una de las líneas estratégicas del PSOE que pasa por dejar a un lado el pasado. "Nosotros no somos quienes debemos traer al debate político al ex presidente José María Aznar", señaló un dirigente socialista. "Los ciudadanos que nos dieron su apoyo no lo hicieron para que siguiéramos hablando del anterior presidente", señalan estos interlocutores. Y añaden que un ministro no debe convertirse en el "centro de la polémica".

Además, en estos momentos el PSOE considera del todo inconveniente extender la bronca cotidiana con el PP a la política exterior. En efecto, el PSOE busca la implicación intensa del primer partido de la oposición en la campaña para el referéndum de la Constitución europea, previsto para el 20 de febrero. Los socialistas expresan su temor de que el PP apoye "nominalmente" el sí en esta consulta pero, al mismo tiempo, cree un clima "subliminal" que invite a sus partidarios a votar no o quedarse en casa como forma de castigar al Gobierno de Zapatero.

Y además de extenderse en todas estas razones de fondo político, los socialistas no ahorraban ayer críticas hacia la política de comunicación del Gobierno, que fomenta o consiente que los ministros acudan a un programa de televisión con un "formato letal", según expresión de un dirigente que exponía su tesis en el pasillo del Congreso a otros compañeros, en los que encontró total anuencia.

Ahora reconocen que sólo les queda confiar en que amaine el temporal y mostrar el máximo apoyo posible a Moratinos hasta que comparezca el próximo miércoles en el Congreso y trate de suavizar la contundencia de su acusación.

La responsable de Política Internacional del PSOE, Trinidad Jiménez, tras mostrar su apoyo a Moratinos, reconoció que en el momento del golpe de Estado en Venezuela ella criticó a Chávez. "Soy consiente de lo que dije, fui crítica con Chávez y pedí la celebración de elecciones, pero no apoyé a quien estaba dando el golpe de Estado; ahora no diría lo mismo porque Chávez tiene el refrendo de los ciudadanos", señaló Jiménez.

Con más contundencia, el secretario de Organización, José Blanco, rechazó "los insultos" del PP. "Cómo se atreven a descalificar al ministro cuando todavía estamos esperando que se cumplan los vaticinios de la ex ministra Ana Palacio sobre la bajada de precio del petróleo con la guerra de Irak y la existencia de armas de destrucción masiva en ese país". Y remachó: "Moratinos tiene todo el apoyo del PSOE "

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de noviembre de 2004