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EL CONFLICTO DE ORIENTE PRÓXIMO

EE UU pretende llevar los planes nucleares de Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU

Moratinos pide tiempo y diálogo para que Teherán cumpla con las exigencias del OIEA

El Gobierno de Estados Unidos se mostró ayer decidido a elevar su disgusto por las supuestas actividades nucleares ilícitas de Irán hasta el nivel sancionador del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. El secretario de Estado, Colin Powell, expresó a sus colegas de la Unión Europea la determinación de dar ese paso el próximo noviembre, cuando vuelvan a reunirse los gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que la semana pasada criticaron la resistencia iraní a sus controles, pero sin pedir medidas adicionales.

Los ministros europeos reiteraron su preferencia por prolongar la vía del diálogo con el régimen de los ayatolás, durante la cumbre transatlántica de ayer en Nueva York, un encuentro que se hace cada año coincidiendo con la Asamblea General de la ONU.

El caso iraní no fue la única divergencia surgida al repasar una agenda que se abrió con la situación en Sudán, a petición de Powell, que quiso señalar así la urgencia de la crisis de Darfur, y se cerró con la constatación del bloqueo en que se encuentra sumido el conflicto de Oriente Próximo.

Powell abordó con un chiste este primer encuentro suyo con la Europa de los 25. "Si siguen ampliándose", dijo, "voy a tener que pedir al alcalde de Nueva York el estadio de los Yankees

[el equipo neoyorquino de béisbol] para que podamos reunirnos".

Luego, según fuentes diplomáticas españolas y europeas, el secretario de Estado insistió en la gravedad de la crisis de lo que ocurre en Darfur, y los europeos compartieron su preocupación. Pero Europa y EE UU no coinciden en la calificación de las actividades de la guerrilla asociada con el Gobierno sudanés contra la población de esa región. Powell las consideró genocidio. Los europeos no llegan al crimen de lesa humanidad, pero dijeron estar dispuestos a acatar el dictamen de una comisión que el secretario general Kofi Annan, va a enviar a la zona. El comisario de Asuntos Exteriores, Chris Pattern, destacó, además, que la UE ha aportado ya 285 millones de euros para esta crisis.

Al hablar de Irán, sin embargo, las coincidencias se redujeron a la preocupación común por la evolución del régimen iraní y su posible acceso a armas de destrucción masiva. El norteamericano sostuvo que ya hay motivos más que suficientes para actuar, que cualquier espera no es más que una maniobra dilatoria. El ministro español de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, reconoció antes a la prensa: "Nosotros no excluimos que el tema pueda venir al Consejo de Seguridad, pero creemos que hay tiempo para establecer un diálogo que lleve al Gobierno iraní a respetar las exigencias del OIEA y cumplir sus controles".

También afloraron las diferencias al hablar de Oriente Próximo. Powell rechazó una vez más a Yasir Arafat como interlocutor y los europeos volvieron a defender al líder palestino con el argumento habitual de que es el único avalado por las urnas. Las dos partes coincidieron en que el plan unilateral de retirada de Gaza que impulsa el primer ministro israelí, Ariel Sharon, abre "una ventana de oportunidad" para la solución del conflicto, pero la realidad cotidiana ha generado numerosas desconfianzas. que también marcaron la reunión celebrada ayer en Nueva York por el Cuarteto que integran la UE, EE UU, Rusia y la ONU.

Este último encuentro concluyó con un escueto comunicado que reafirma con voluntarismo la necesidad de que se aplique la Hoja de Ruta. En ese contexto, Moratinos prepara en Nueva York la gira por Oriente Próximo que planea para noviembre. Ayer, habló de ella con sus homólogos de Jordania y Túnez. El martes, en una conferencia que pronunció para la Foreign Policy Association, dijo que "España está para hacer una contribución decisiva" a la solución del conflicto israelo-palestino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 2004