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España es el país que más dinero recibe de la UE, y Alemania, el que más aporta

El saldo español es de 214 euros por habitante, el 1,21% de la renta nacional bruta

España fue el año pasado el país más beneficiado en el reparto del presupuesto comunitario, con un saldo neto de 8.733 millones de euros (el 1,21% de la renta nacional bruta, RNB), mientras que Alemania registró el saldo negativo más importante, con 7.651 millones (el 0,36% de su renta). Junto con España, aunque a buena distancia en términos absolutos, los otros tres países con saldos positivos fueron Portugal (3.482 millones), Grecia (3.368) e Irlanda (1.564). Entre los principales contribuyentes netos, junto con Alemania, figuraron Reino Unido (2.763), Holanda (1.956) y Francia (1.911).

De acuerdo con el informe anual sobre lo que cada Estado de la Unión aportó y recibió de las arcas comunitarias, España logró un beneficio neto de 214 euros por habitante el año pasado, pero en este caso se vio superada por Irlanda (391 euros), Portugal (333) y Grecia (305). Una situación similar se produce al calcular los saldos relativos en estos cuatro países de la cohesión. El saldo a favor de Portugal supone el 2,66% de su RNB, seguido de Grecia (2,22%), Irlanda (1,40%) y España (1,21%).

El análisis del reparto de gastos comunitarios reviste en esta ocasión un especial significado porque, como recordó ayer la comisaria de Presupuesto, la alemana Michaele Schreyer, el informe se difunde en pleno debate sobre las próximas perspectivas financieras, de cuyo resultado dependerá el futuro reparto de los fondos para una UE de 25 Estados, de los que los últimos en llegar se llevarán buena parte de los fondos y ayudas europeas.

En el reparto global del ejercicio 2003, España encabeza la relación, como en los dos años anteriores, porque se llevó el 20,4% del total de gastos operativos: 15.842 millones. Más de la mitad de esa cantidad (9.037 concretamente) corresponden a fondos estructurales, el capítulo en el que nuevamente España encabeza la lista de los más beneficiados, seguida de Italia (4.544) y Alemania (3.791). De estas ayudas y subvenciones europeas, el capítulo más importante para España correspondió a los fondos regionales (4.397), seguidos del Fondo Social Europeo (1.738) y del Fondo de Cohesión (1.724).

En agricultura, España recibió 6.485 millones, pero en este caso la lista de beneficiados está encabezada por Francia (10.464), seguida de España, Alemania (5.876) e Italia (5.393). Es ese dinero que Francia recibe de la Política Agrícola Común el que sitúa a ese país en el segundo lugar en el reparto global del gasto comunitario con 13.119 millones (el 16,9% del total), seguido de Italia con 10.530, Alemania con 10.474 y Reino Unido con 6.068.

Aportaciones

En el capítulo de las aportaciones o contribuciones de cada país, encabezan la lista Alemania con más de 16.000 millones (el 23,2% del total), seguido de Francia (19,4%), Italia (14,1%) y Reino Unido (11,9%). Son estos cuatro países los que financian prácticamente dos tercios del presupuesto de la UE. España aportó durante el año pasado un total de 7.429 millones de euros. Ninguno de ellos, sin embargo, es el principal contribuyente neto en términos relativos. Holanda, con un saldo negativo del 0,43% de su RNB, encabeza esa relación seguida de Suecia (0,36%) y Alemania (0,36%). Pero es Luxemburgo el país cuyo saldo neto es más negativo en euros por habitante: 125 euros, seguido de Holanda (120), Suecia (106) y Alemania (92).

El saldo neto para el Reino Unido se vio fuertemente mitigado de nuevo el año pasado gracias al denominado cheque británico, la cantidad compensatoria que percibe Londres por la negociación que en los ochenta protagonizó la entonces primera ministra Margaret Thatcher.

Ese cheque fue el año pasado de 5.185 millones, de los que a España le correspondió aportar 787 millones, aunque por detrás de Francia (1.642) e Italia (1.324). Si no fuera por ese cheque, Londres sería el segundo contribuyente absoluto a las arcas comunitarias y el primero en términos relativos.

Cheque británico

La Comisión Europea ha propuesto para las próximas perspectivas financieras que ese sistema del cheque británico se extienda a todos los países contribuyentes, de forma que reciban una compensación todos aquellos cuyo saldo negativo supere un determinado porcentaje de su producto interior bruto, una fórmula que puede suponer un ahorro para España.

Por el contrario, la pérdida de fondos estructurales para Madrid (se calcula al menos en un 30%), junto con el incremento de aportaciones debido al crecimiento español, puede convertir a España en contribuyente neto a las arcas comunitarias en la próxima década. Un proceso que se producirá de forma gradual.

La comisaria alemana Michaele Schreyer, no obstante, quiso aclarar ayer que, "también para los contribuyentes netos, los beneficios económicos y políticos derivados del mercado único, la moneda europea y la paz en la UE, sobrepasan ampliamente las aportaciones realizadas al presupuesto comunitario". "La adhesión a la UE", agregó, "es la mejor inversión imaginable".

La recuperación de la eurozona avanza a un ritmo constante

La economía europea se aleja poco a poco de la situación de estancamiento que sufrió el año pasado, pero a un ritmo todavía débil, aunque constante, por la incertidumbre mundial, el alza del precio del petróleo y la falta de reformas en algunos importantes países. Es ésa la deducción que hacen los expertos de la Comisión a la luz de los últimos datos difundidos ayer por Eurostat, la oficina estadística de la UE. En el segundo trimestre del año, la eurozona creció un 0,5% y un 0,6% en toda la UE. Las previsiones para el tercer y cuarto trimestre sitúan ese porcentaje para la zona euro entre el 0,3% y el 0,7%.

Han sido las exportaciones (aumentaron el 1,5%) y un ligerísimo tirón del consumo doméstico (0,01%) los que han mantenido en la eurozona el crecimiento del segundo trimestre. Con respecto al mismo trimestre del año anterior, las exportaciones han registrado el mejor comportamiento (han aumentado el 3,1%), pero el consumo sólo ha crecido el 0,6%. Las importaciones han retrocedido el 2,4%.

Los datos de crecimiento, pese a todo, apuntan a un ligero optimismo si se comparan con el mismo periodo del año anterior: la economía de la eurozona ha crecido un 2% en un año y la de la UE, un 2,3%.

Especialmente significativo es el crecimiento de Francia (3%) con respecto al segundo trimestre del año pasado. España creció un 2,6% en ese periodo. En Alemania, en cambio, el crecimiento interanual se sitúa en un débil 1,5%, aunque aún resulta más bajo el de Italia (1,1%). Esos porcentajes, no obstante, están muy alejados de los registrados en el mismo periodo por Estados Unidos (4,7%) y Japón (4,5%).

Por otra parte, el Bundesbank, el banco central alemán, aseguró ayer que las modificaciones que planean sobre el pacto de estabilidad, que establece un umbral para los países miembros del déficit público del 3% del PIB, terminarán por debilitar el acuerdo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de septiembre de 2004

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