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LA INVESTIGACIÓN DEL 11-M | La comisión parlamentaria

El ministro Alonso cerrará las comparecencias tras dar largas el PSOE a la citación de Aznar

El PP insinúa que el Gobierno socialista se sustenta "sobre la manipulación de 200 cadáveres"

La comisión de investigación sobre el 11-M se marchará la semana próxima de vacaciones sin escuchar al ex presidente del Gobierno José María Aznar. El portavoz socialista, Álvaro Cuesta, anunció que el asunto volverá a debatirse en la última reunión de la comisión, el 29 de julio por la tarde, pero en el caso muy improbable de que entonces se decida convocarlo no podrá acudir hasta septiembre, ya que no está previsto celebrar sesiones en agosto. La reunión de la comisión acabó ayer tarde con un portazo del PP, que se marchó sin esperar a que terminase.

Lo que disgustó a los populares no fue el aparcamiento, en la práctica casi definitivo, de la citación de José María Aznar sino el hecho de que los demás grupos parlamentarios decidieran prescindir del testimonio del anterior secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa.

En estas condiciones, la última comparecencia, el próximo jueves, será la del ministro del Interior, José Antonio Alonso, quien explicará los planes del Gobierno para combatir el terrorismo islamista. Le precederá, el mismo día, el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba. La jornada del miércoles estará dedicada a ministros del último Gobierno del PP: por la mañana, la ex titular de Asuntos Exteriores Ana Palacio, y el portavoz y ex ministro de Trabajo Eduardo Zaplana; por la tarde, el ex responsable de Interior, Ángel Acebes.

El martes por la tarde desfilarán por la comisión los agentes que tuvieron relación con los confidentes implicados en la venta de los explosivos utilizados en los atentados del 11-M: el agente Víctor y el capitán Paco, ambos de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), relacionados con el marroquí Rafa Zouhier; y el inspector jefe del grupo de Estupefacientes de Avilés (Asturias), Manuel García Rodríguez, con quien colaboraba el ex minero José Emilio Suárez Trashorras.

El martes por la mañana no habrá sesión, pues los portavoces acudirán a la imposición de condecoraciones a las víctimas del 11-M, y tampoco el lunes por la tarde, para evitar que la confrontación política enturbie el acto del día siguiente.

Este clima de confrontación quedó ayer patente cuando los comisionados del Partido Popular se levantaron de la comisión, acusando de indignidad a los demás grupos por negarse a citar al ex secretario de Estado de la Seguridad Ignacio Astarloa, actual diputado del PP. El Partido Popular consideró incomprensible que no se llame a Astarloa, número dos del antiguo equipo de Interior, frente al criterio mayoritario de que éste tendría poco que aportar tras escuchar a los mandos policiales y al ex ministro Acebes.

Antes de protagonizar la espantada, el portavoz del PP en la comisión de investigación, Vicente Martínez Pujalte, consultó telefónicamente a la dirección de su partido. El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Eduardo Zaplana, tiene previsto comparecer hoy para anunciar sus medidas de respuesta, entre las que se no excluye el abandono de la comisión.

En la posterior rueda de prensa, el diputado popular Jaime Ignacio del Burgo, afirmó que, si la comisión se cierra en falso, el PSOE "tendría que dar muchas explicaciones a los españoles, porque el Gobierno del señor Zapatero se sustentaría sobre la manipulación de 200 cadáveres".

"Desfachatez"

El portavoz socialista Álvaro Cuesta calificó esta declaración de "desfachatez" y emplazó al líder del PP, Mariano Rajoy, a que las ratifique o desautorice a Del Burgo. Los grupos minoritarios negaron legitimidad al Partido Popular para dar lecciones de democracia y le instaron a apoyar su demanda de que comparezca José María Aznar y no se escude tras el PSOE.

La comisión acordó también reiterar su petición al Gobierno para que remita todos los documentos del servicio secreto CNI entre el 11 y el 14 de marzo así como un informe del jefe de zona de la Guardia Civil de Asturias sobre la investigación en torno al mercado negro de explosivos.

Por el contrario, rechazó pedir a las compañías telefónicas, "con carácter voluntario", los listados de mensajes telefónicos remitidos por determinados dirigentes del PSOE durante la jornada de reflexión, la desclasificación de los 20 informes del Centro Nacional de Inteligencia ya examinados por la comisión en sesión secreta y la posibilidad de ver a puerta cerrada los párrafos censurados de dichos informes.

El próximo jueves por la tarde se debatirá también la posibilidad de llamar en septiembre a los confidentes y a responsables de medios de comunicación, aunque no parece que pueda prosperar ninguna de estas iniciativas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de julio de 2004