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LA INVESTIGACIÓN DEL 11-M | La comisión parlamentaria

Rajoy estima que la comisión del 11-M es una "broma de la que no saldrá nada"

Los populares no abandonarán la comisión pese al "enfado" por el veto de algunas comparecencias

El secretario general del PP, Mariano Rajoy, estima que la comisión parlamentaria que investiga "lo que sucedió en España entre el 11 y el 14 de marzo es una broma de la que no va a salir absolutamente nada". Pese a ello y al "enfado" de los populares por el veto del resto de grupos presentes en la comisión a algunas comparecencias pedidas por su partido, el PP no abandonará el órgano parlamentario, como ha anunciado el portavoz popular, Eduardo Zaplana.

A juicio de Rajoy, la comisión es "una broma" porque "el objetivo del Gobierno no es investigar, sino que se vote por mayoría, que la tienen, todo lo que se había decidido antes de que se constituyese". Sobre esto, ha ironizado con que por mayoría "se pueden decidir muchas cosas, como que Zapatero es un estadista, que Rubalcaba es Santa Teresa, que Llamazares es un intelectual y hasta que Rajoy es guapo, pero una cosa es que todo eso se decida por mayoría y otra que sea verdad". Ante todo ello, Rajoy ha emplazado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a "que tenga a bien debatir conmigo en el Congreso en el mes de septiembre, porque es la única forma de que haya algo de claridad sobre los acontecimientos que sucedieron entre el 11 y el 14 de marzo". Si le concede este debate, se las arreglará para "intentar transmitir a los españoles lo que no han dejado decir ni preguntar al PP en la comisión".

Una de las cosas a las que la comisión "no ha dedicado ni un minuto" es, según Rajoy, "a los acontecimientos que sucedieron ante las sedes del PP de toda España, cuando está claro que la gente no coincidió allí por casualidad". Igualmente, el Gobierno ha impedido que comparezcan "las personas que poco menos que acusaron al anterior Ejecutivo de José María Aznar de intentar dar un golpe de estado" o "algunos medios de comunicación" para "explicar ciertas cosas". En resumen, Rajoy asegura que no sabe "de qué se está debatiendo y qué es lo que se pretende averiguar" cuando "han informado catedráticos de Universidad, el juez Garzón y hasta el portero de una finca de Alcalá, pero, sin embargo, el ex secretario de Estado de Seguridad [Ignacio Astarloa] no puede ir", algo que "va contra el sentido común".

Pese a todo esto y al "enfado" que provoca al PP el veto del resto de grupos a algunas comparecencias ante la comisión del 11-M, el PP no abandonará el órgano parlamentario, según ha anunciado Eduardo Zaplana. Tras amenazar ayer con retirarse por la exclusión de las comparecencias de la semana que viene de los confidentes de la Guardia Civil y del ex secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, los populares han "valorado" la posibilidad de abandonar la comisión, aunque finalmente han decidido no hacerlo por "por respeto a la sociedad española y a los familiares y víctimas que desgraciadamente perdieron la vida o fueron heridos", así como para "evitar otro tipo de interpretaciones".

Sin embargo, existe "enfado" en el PP porque, a su juicio, en los trabajos de la comisión se ha demostrado que "es la única formación" interesada en el esclarecimiento de la verdad, "o al menos en intentarlo". Antes de que se llegue a las conclusiones, Zaplana ha adelantado que "si de algo ha servido" la comisión hasta ahora ha sido para acreditar que "el PP no mintió, ni tiene miedo a la verdad", algo que sí ocurre, en su opinión, en otros partidos. Según su criterio, el PP pretende saber quiénes fueron los "responsables intelectuales" del atentado y es el "más interesado en saber qué pasó realmente y en aclarar la responsabilidad de cada cual entre el día 11 y 14", mientras que "el único interés del PSOE no es que se sepa la verdad, sino criminalizar al PP, algo que no ha sido posible, puesto que no se no se puede acreditar la mentira". Opina que el Gobierno tiene esa actitud porque busca una "legitimidad que nadie les ha negado" ya que "tiene un complejo con los resultados electorales" conseguidos tras los sucesos del 11-M.