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Bolivia decide su futuro económico en el referéndum sobre el gas

Más de cuatro millones de bolivianos acuden hoy a las urnas en un referéndum sobre el uso de su principal recurso energético, el gas, del que dependerá en gran medida el futuro económico del país. "Será una jornada histórica. Por primera vez en la historia los bolivianos podrán ejercer el voto directo para la toma de decisiones", dijo ayer el presidente Carlos Mesa en una reunión con la prensa extranjera.

Todos los ciudadanos con derecho a voto están obligados a pronunciarse sobre cinco preguntas: la anulación de la Ley de Hidrocarburos promulgada por el anterior Gobierno; la recuperación de la propiedad pública de los hidrocarburos; la utilización del gas como arma estratégica para negociar con Chile una salida al mar, y la exportación del gas. Esta última pregunta es la más importante, ya que la venta del gas fue el detonante de la revuelta popular de octubre pasado, que acabó con la dimisión del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, Goni, hoy refugiado en Estados Unidos. La represión causó más de 50 muertos.

El entonces vicepresidente, Carlos Mesa, asumió la máxima jefatura y en su discurso de investidura prometió revisar la Ley de Hidrocarburos, que abrió la entrada en masa de capital extranjero y, para ello, anunció su voluntad de convocar un referéndum sobre el gas. "Del gas depende nuestro futuro y nuestra relación con el mundo", dijo en aquella ocasión. Asimismo, prometió convocar una Asamblea Constituyente para discutir "qué país queremos".

Los principales partidos apoyan, con distintos matices, la consulta popular, aunque no hay unanimidad sobre la respuesta a dar a cada una de las preguntas, que para algunos son ambiguas y excesivamente complicadas para un electorado poco ilustrado.

El referéndum, que tiene mucho de plebiscito a la política de Mesa, determinará la solidez del mandatario en su puesto, que hasta ahora sólo está avalado por los buenos indicadores de las encuestas. "Me dará un poder moral y político que aplicaré", dijo el presidente, confiado en una victoria en las urnas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de julio de 2004