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LOS CAMBIOS EN LA LEY DE CALIDAD

Dos años con más repetidores

Los próximos cursos seguirá el sistema de evaluación de la Ley de Calidad y habrá directores elegidos de distintas formas

El Gobierno paralizará dos años la aplicación de la mayoría de los cambios de la Ley de Calidad para elaborar una reforma nueva. Durante ese tiempo convivirán medidas antiguas y nuevas, y se iniciará un amplio debate. Éste es un análisis de lo que ocurrirá, y de los temas y posturas clave.

Cuando cambia una ley educativa siempre hay una serie de estudiantes a los que les pillan los cambios a mitad del camino. En los próximos dos cursos, los alumnos de la ESO que suspendan más de dos materias, sean las que sean y hayan ido bien o mal en los años anteriores, tendrán que repetir.

Sin embargo, si el gobierno logra sacar adelante en los plazos que ha previsto la nueva norma educativa que sustituirá a la Ley Orgánica de Calidad de la Educación (LOCE) -quiere que esté aprobada en noviembre de 2005-, entonces dentro de dos cursos la repetición de curso presumiblemente no se impondrá para todos los alumnos que suspendan más de dos materias, lo que resta autonomía de decisión a las comunidades autónomas y a los propios centros y equipos de profesores, según ha criticado el PSOE en numerosas ocasiones.

Las comunidades tendrán que dar recursos a los centros para abrir más grupos de alumnos

Esta etapa de transición provoca una situación muy particular: muchos de los alumnos que repitan curso con tres materias suspensas en los próximos dos cursos van a estar en desventaja respecto a los que se encuentren en la misma situación pasado este periodo. Sin embargo, esta circunstancia ha sido calificada por los sindicatos mayoritarios y organizaciones de padres progresistas como "un mal menor". "Sería peor que no se cambiara", ha señalado el secretario general de la Federación de Enseñanza de CC OO, Fernando Lezcano. Esta organización considera que el Gobierno debería haber intentado paralizar "todas las medidas de la Ley de Calidad, y no sólo las vinculadas al calendario".

El paro de algunas medidas de la LOCE ha provocado una peculiar situación en la educación española de cara a los próximos dos cursos académicos. Éste es un análisis de los principales aspectos que siguen vigentes el próximo curso:

- Evaluación. Algunas organizaciones progresistas han manifestado su preocupación por la "falta de coherencia" entre el mantenimiento de las repeticiones de curso obligatorias con más de dos suspensos con el modelo de educación que que defiende el Gobierno: en el que se garantice tanto "la calidad como la equidad". Pero paralizar las medidas que ya se han empezado a aplicar este curso hubiera planteado tanto problemas legales como organizativos, según han señalado diversos juristas próximos a Educación.

El modelo que promovió el PP con la LOCE, calificado de "selectivo" por el Gobierno socialista, encaja con un sistema de evaluación basado en la compensación de las desigualdades entre los alumnos y en la educación en actitudes y valores, y no sólo en la acumulación de conocimientos. En este sistema, el docente actúa como un guía del proceso educativo, no como mero transmisor de conocimientos. Y tiene responsabilidad, pero no puede depender de él individualmente la decisión sobre la evaluación y promoción de un alumno (como en el modelo de la Ley de Calidad). Se cuenta para ello con la visión sobre cada caso del resto del equipo de profesionales del centro educativo.

Otro aspecto relevante al que afecta el mantenimiento de la repetición con más de dos suspensos es la organización de los grupos de alumnos y las plantillas de profesores en los colegios e institutos. Éstas se tendrán que reorganizar en septiembre para prever suficientes para los alumnos nuevos que puedan recibir y además para los que vayan a repetir curso, que prevén que serán más que otros años. Esto obligará en muchos casos a las comunidades autónomas a dar más recursos a los centros para la apertura de nuevos grupos en algunos cursos de la ESO y para la contratación de profesores. Sin embargo, si en el futuro se produce un cambio en la legislación, es presumible que se tengan que reducir de nuevo los grupos.

- El cambio de las humanidades. El lío educativo de los próximos años afecta también a los contenidos. Antes de realizarse la LOCE se, el Gobierno del PP aprobó (en 2000) la modificación de los contenidos mínimos (la denominada "reforma de las humanidades"), que se empezó a implantar en la pasada legislatura. Este curso han cambiado los contenidos de 2º y 4º de ESO, y el pasado se modificaron los de 1º y 3º. Esas variaciones son anteriores e independientes de los que marca la LOCE (aprobada en 2002). Esa primera reforma fue cambiada con la LOCE pero, al ser ahora paralizada la aplicación de ésta, los cambios en los contenidos de la educación secundaria de la "reforma de las humanidades" se seguirán aplicando hasta que el Gobierno socialista apruebe la ley que ha anunciado.

- La elección de los directores. Otra medida de la Ley de Calidad que permanece es el cambio en la elección de los directores de los centros. Hasta la LOCE, los directores eran elegidos sólo por el consejo escolar del centro. La LOCE modificó esta cuestión para que los directores fueran escogidos por una comisión en la que haya representantes de la Administración y los de los centros sean no tengan que representar más del 30%. Como el cambio en este sistema de selección no está vinculado al decreto de calendario, ésta es una de las medidas que no puede paralizar el Ejecutivo más que con una nueva norma orgánica.

La consecuencia es que algunas comunidades autónomas tendrán en los próximos años directores escogidos con el sistema antiguo y otras con el nuevo. Algunas ya han aprobado el nuevo sistema, mientras otras están, de momento, a la espera de lo que acuerde hacer el nuevo equipo del Ministerio de Educación. Lo que no pueden ya es elegir nuevos directores por el antiguo sistema. Las comunidades gobernadas por el PP han decidido seguir adelante con el cambio.

Madrid, por ejemplo, ya ha aprobado el nuevo sistema. De esta forma, los directores de los centros públicos de esta comunidad autónoma (a los que se les acababa el mandado el pasado año y el actual) están siendo renovados. Se ha creado una comisión de selección formada por tres personas escogidas por la Administración, otra por el consejo escolar del centro educativo correspondiente y otra por el claustro de profesores. Los candidatos deben presentar a la comisión sus méritos y un proyecto de dirección.

El Gobierno aún no ha manifestado si con la nueva ley que prepara modificará este sistema de elección de la LOCE. Dependerá en buena medida de los resultados del debate que iniciará con las organizaciones educativas y las comunidades autónomas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 2004