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Argentina y las petroleras prorrogan el pacto de precios

El Ejecutivo argentino y las petroleras rebajaron el tono del conflicto, acallaron las acusaciones y amenazas mutuas, asumieron responsabilidades y se comprometieron a prorrogar otros dos meses el llamado Acuerdo de Estabilidad de Precios del Petróleo Crudo, gasolina y gasóleo que permitió mantener estables los precios del combustible al consumidor desde que Estados Unidos inició la invasión de Irak en 2003. De tal modo, no habrá aumentos en el precio del crudo para consumo interno, al menos hasta el próximo mes de julio y, a cambio, el Ejecutivo no aumenta hasta entonces el porcentaje de "retenciones", un impuesto del 20% que se aplica a las exportaciones de petróleo.

La española Repsol YPF, que controla el 50% del mercado, la brasileña Petrobrás, Pan American Energy, Tecpetrol, Total, Pluspetrol y Chevron San Jorge, entre otras, se comprometen a vender el petróleo a las refinadoras Esso y Shell, a un precio fijo por barril que, hasta ahora, era de 28,50 dólares y que las compañías pretenden subir a 30 dólares. A fines de febrero, las partes pactaron un aumento del 10% que, supuestamente, debería aplicarse ahora.

El acuerdo original firmado en 2003 establecía que las productoras vendían a 28,50 dólares siempre que en el mercado internacional la cotización no superara los 36 dólares, o la cotización del dólar en Argentina no rebasara los 3,65 pesos. El valor del dólar se mantiene estable desde hace meses entre 2,80 y 2,90 pesos, pero el barril de petróleo en el mercado internacional llegó esta semana a rozar los 40 dólares, su precio más alto desde los meses previos a la guerra del Golfo en 1991.

Compensación por el crudo

La diferencia resultante, en contra de las petroleras, supuestamente sería compensada en el futuro cuando el precio del barril descendiera a menos de 28,50 dólares en el mercado internacional. La rebaja no se produjo y las empresas estiman ahora en más de 200 millones de dólares el saldo a su favor. El Ejecutivo había advertido a las petroleras que aplicaría impuestos a la exportación de petróleo si no se prorrogaba el acuerdo. Shell y Esso calcularon en un 15% el alza promedio de los combustibles si las productoras les venden el barril a valores internacionales.

El presidente argentino, Néstor Kirchner, aclaró que sus críticas a la política de inversiones de Repsol YPF, a la que acusó de "no realizar inversiones", de "faltar el respeto al país" y de intentar "extorsionar" hasta llegar a "tapar los pozos" para conseguir su objetivo de aumentar los precios, no apuntaban sólo contra esa empresa porque podían hacerse extensivas "a otras petroleras más". Los portavoces del Ejecutivo aseguran que estas declaraciones no van a provocar la espantada de los inversores porque "el presidente no ha dicho nada nuevo que no haya hablado con ellos antes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 8 de mayo de 2004