Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un instituto de Chicago trata a un niño con las células de su hermano seleccionado genéticamente

El Instituto de Genética Reproductiva de Chicago, líder en el campo de la selección genética de embriones, presentó ayer en el Journal of the American Medical Association (JAMA) el tratamiento de un niño enfermo de anemia de Diamond-Blackfan, una grave enfermedad adquirida (no hereditaria) de la sangre, con células obtenidas del cordón umbilical de su hermano recién nacido. El embrión del que procede este segundo niño había sido seleccionado antes de la implantación para que fuera compatible con el hermano.

Los niños con este tipo de anemia -y con otras graves afecciones de la sangre, sean innatas o adquiridas- dependen para vivir de continuas transfusiones de glóbulos rojos. El niño tratado en Chicago con células procedentes del cordón umbilical de su hermano recién nacido "ya no depende de las transfusiones", según los investigadores.

La anemia de Diamond-Blackfan es una enfermedad adquirida, y los padres no eran portadores de ninguna dolencia hereditaria. Por tanto, la selección de embriones se hizo con el exclusivo propósito de conseguir un niño compatible para el trasplante.

Aunque sólo un niño ha recibido el trasplante por el momento, el experimento de Chicago ha sido más amplio. Ha implicado a nueve parejas con niños enfermos de la citada anemia y de dos tipos de leucemia adquirida. En total, de 199 embriones analizados se obtuvieron 45 (23%) compatibles, y se implantaron 28 en las nueve mujeres. Se lograron cinco embarazos, y han nacido cinco niños saludables y compatibles con sus hermanos enfermos.

"Ésta es una opción realista para que las familias con un hijo que padece enfermedades adquiridas de la sangre puedan salvar su vida", declara desde Chicago el principal investigador del estudio, Anver Kuliev. "Si se prohíbe la técnica, alguien tendrá que responsabilizarse del cruel destino del niño, que no puede sobrevivir sin un trasplante de médula compatible con su organismo".

Entre la población general, sólo es compatible una de cada 20.000 personas. Entre hermanos, la proporción asciende hasta uno de cada cuatro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de mayo de 2004