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EL CONFLICTO DE ORIENTE PRÓXIMO

El grupo radical palestino pasa a la clandestinidad después de 26 años

Hamás decidió ayer, 26 años después de su fundación, entrar en la clandestinidad. Sus máximos responsables políticos perderán su rostro y no tendrán apenas voz, en un proceso similar al seguido por Mohamed Deif, el jefe militar de las brigadas Ezzedine Al Qassam, el hombre más buscado y odiado por los israelíes, superviviente de un atentado perpetrado el pasado mes de junio, convertido hoy en un mito legendario.

El ambicioso proceso que se encontraba en marcha, que trataba de convertir a Hamás en un ejército disciplinado y a la vez en un partido democrático, similar al esquema del Hezbolá libanés, ha quedado momentáneamente truncado tras la orden de sus dirigentes de ir a la clandestinidad. Sin embargo, Hamás, acrónimo de Movimiento de la Resistencia Islámica, creado el 14 de diciembre de 1987, pocos días después del inicio de la Intifada, seguirá viviendo a través de centenares de escuelas, círculos religiosos, mezquitas y organizaciones caritativas que dan sustento y apoyo a millares de palestinos desheredados, sobre todo en la franja de Gaza.

Hamás demostró hace pocos días su capacidad de supervivencia después de que sus dirigentes, en un claro desafío hacia las autoridades israelíes y la comunidad internacional, decidieran romper el embargo y el asedio económico y lograran poner en marcha un nuevo sistema de financiación. Los militantes consiguieron reunir millares de dólares, en dinero en efectivo, en joyas y en objetos preciosos, a través de colectas populares efectuadas en las calles de Gaza, para continuar financiando la organización.

También quedará preservado el ideario político y religioso de Hamás, una mezcla de fundamentalismo religioso y lucha por la independencia nacional. Sobre todo en Gaza, donde la sociedad se ha ido en los últimos años impregnando de ese islamismo radical, que ha impuesto entre otras cosas la prohibición de las bebidas alcohólicas, la separación de los sexos en los lugares públicos y la imposición del velo como indumentaria obligatoria entre las mujeres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de abril de 2004