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El Ejército de Israel anuncia nuevos asesinatos de dirigentes palestinos

El presidente Arafat y el jefe de Hezbolá encabezan la lista negra de los militares

Israel proseguirá con las operaciones de caza y asesinato de los dirigentes palestinos, aseguraron ayer responsables del Ejército y de la seguridad. El jefe del Estado Mayor, el general Moshe Yaalon, se atrevió incluso a dar nombres y desveló que la lista negra de objetivos que pueden ser abatidos la encabezan el presidente palestino, Yasir Arafat, y el jeque Hassan Nasrallah, el jefe de la guerrilla fundamentalista libanesa de Hezbolá. "Creo que sus reacciones [tras el asesinato selectivo del jeque Yassin] demuestran que han comprendido que les está llegando su turno", dijo el general.

Aunque las palabras del responsable del Estado Mayor, pronunciadas en un seminario universitario celebrado en Tel Aviv, fueron rápidamente desmentidas por el número dos del Ministerio de Defensa, Zeev Boim, quien aseguró que de ninguna manera se está planeando el asesinato de Arafat, el mentís dejó entrever cuanto menos una razonable polémica. La situación alimentará aún más las angustias y temores del presidente palestino, quien el día antes había asegurado a sus íntimos colaboradores ser "el próximo de la lista".

Toda la clase política palestina es consciente de que el único escudo real y decisivo con que cuenta por ahora Arafat, es el presidente de EE UU, George W. Bush, que hace tres años, al llegar a la Casa Blanca, arrancó a la fuerza a Ariel Sharon un juramento de que nunca atentaría contra el máximo líder palestino. En medios diplomáticos se asegura que en los últimos meses Bush ha tenido que recordarle a Sharon en reiteradas ocasiones la validez y vigencia de este compromiso.

El espíritu de las declaraciones del jefe de Estado Mayor, el general Yaalon, fue confirmado por el ministro de Defensa, Saul Mofaz, quien insistió también ayer en que Israel continuará con las operaciones de caza de los dirigentes terroristas palestinos, que éstas no había hecho más que empezar y que el Ejército continuará abatiendo a dirigentes fundamentalistas de Hamás y de otras facciones radicales.

"Si continuamos con determinación llevando a cabo nuestras operaciones contra Hamás y otros grupos terroristas, con los métodos indicados, incluidas las operaciones contra estos líderes, incrementaremos la seguridad de los ciudadanos israelíes", recalcó el general Mofaz, mientras que el ministro de Seguridad Interior, Tzachi Hanegbi, miembro del partido nacionalista Likud, afirmaba: "Desde ayer, cualquiera que lidere un grupo terrorista en la franja de Gaza, Cisjordania o cualquier otro lugar, sabe que no tiene inmunidad".

El ministro responsable de la policía israelí se negó a dar nombres, pero añadió más confusión, al asegurar que entre los objetivos marcados y sentenciados a muerte se encuentran también "quienes aparecen en la televisión". Era referencia velada, pero suficiente para entender que estaba hablando de Abdelziz Rantisi y Mahomud al Zahar, portavoces de Hamás en Gaza, y que en estos días hacen continuas declaraciones a las cadenas de televisión internacionales.

Fuentes militares israelíes aseguraban ayer que la decisión de continuar la lucha selectiva contra los dirigentes terroristas palestinos se habría tomado el lunes, horas después del asesinato de Yassin, en el transcurso de un cónclave secreto, en el que participaron los mandos militares y policiales israelíes. Los reunidos acordaron continuar con las operaciones sin tomarse ni un minuto de respiro y sin que tuvieran que esperar otro ataque de Hamás.

Ante esta lluvia de amenazas, la respuesta de los fundamentalistas no se hizo esperar. El nuevo líder de Hamás en Gaza, el doctor Abdelaziz Rantisi, anunció ayer noche ante millares de militantes y simpatizantes, su decisión de continuar combatiendo contra Israel, dando preeminencia a la lucha armada por encima de la pugna política o la asistencia social.

"Sharon y los israelíes no conocerán la seguridad. Vamos a dar una lección a Israel. Vamos a combatirlos hasta la liberación de Palestina, de toda Palestina", recalcó Rantisi, cerrando de golpe la puerta a cualquier compromiso territorial con Israel, en la línea del apuntado por los sectores moderados de su organización, incluido el propio Yassin, que en determinados momentos de su vida habló de reconocer las fronteras de 1967, es decir, la existencia del Estado de Israel, y la posibilidad de abrir la organización a un debate político que condujera a los militantes a participar en la vida democrática.

Las palabras de Rantisi suponen el fin de un diálogo que Hamás había iniciado con la Autoridad Palestina hace pocas semanas, para poner fin al caos y preparar la futura administración de la franja de Gaza, una vez se consumase el repliegue del Ejército israelí, de acuerdo con el plan diseñado por Ariel Sharon.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de marzo de 2004