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LA SUCESIÓN DE AZNAR

Aznar anunciará la crisis de Gobierno tras la votación de Rajoy como sucesor

Mayor considera que la respuesta al 'plan Ibarretxe' debe darla él desde el País Vasco

José María Aznar y Mariano Rajoy ensayaron este fin de semana la cohabitación como líder saliente y líder entrante del PP en Quintos de Mora, la finca toledana estatal en la que el presidente del Gobierno gusta descansar. Allí ultimaron los ajustes en el Gobierno y en el partido tras la salida de Rajoy del Ejecutivo para dedicarse de lleno a preparar las elecciones de marzo. Aznar anunciará la remodelación de su Gabinete después de que su partido vote hoy y mañana la candidatura de Rajoy a la presidencia del Gobierno y su nuevo cargo de secretario general del PP. Para esa crisis de Gobierno, fuentes populares especularon con la posibilidad de que Jaime Mayor se reincorporara al Gabinete. Pero el líder de los populares vascos, según su entorno, considera que la respuesta al plan Ibarretxe debe darla él mismo desde el País Vasco y no desde el Ejecutivo.

Presidente y candidato pasaron todo el día en Quintos de Mora para ultimar los cambios

Aznar y Rajoy dedicaron el fin de semana a ultimar la crisis de Gobierno y los cambios en el partido. Debían resolver la vacante de ministro de Ciencia y Tecnología, que deja Josep Piqué, así como las de ministro Portavoz y ministro de la Presidencia, que acumulaba Rajoy. Y, sobre todo, decidir si habrá uno o dos vicepresidentes.

Aunque en el PP se especuló con la hipótesis de que Jaime Mayor regresase ahora al Gobierno para cubrir alguna de esas áreas, quizá la vicepresidencia, esa hipótesis pierde peso, según su entorno. El líder del PP vasco, aseguran fuentes cercanas a Mayor, prefiere seguir en Euskadi. De ahí que soslayara una insinuación que Aznar le hizo el sábado para regresar al Ejecutivo.

Mayor, según estas fuentes, considera que su compromiso para responder al reto soberanista que pondrá en marcha el Gobierno vasco el próximo día 26, con la presentación del plan Ibarretxe en el Parlamento vasco, cobra ahora la máxima relevancia. Mantiene, añaden, que la respuesta a ese plan debe hacerse, sobre todo, desde el País Vasco y por eso considera que tendría muy poco sentido que él dejara ahora su tarea como líder de los populares vascos y portavoz del Grupo Parlamentario en la Cámara de Vitoria para venir a Madrid a incorporarse al Ejecutivo en estos últimos meses.

El presidente Aznar ya ofreció a Mayor un puesto en la amplia remodelación de julio de 2002 y el dirigente del PP vasco argumentó su rechazo con el hecho de que su compromiso con sus compañeros populares vascos debía estar por encima de un interés personal, como el de ser ministro. Entonces se trataba de preparar las elecciones municipales y ahora, añaden en su entorno, la situación es "mucho más grave pues el lehendakari, Juan José Ibarretxe, ya ha puesto fecha al reto soberanista, que sólo comenzará el próximo día 26".

Desde el punto de vista del PP, ese reto continuará y se ampliará en los próximos meses, pues el objetivo que los populares creen que tienen los nacionalistas vascos es trabajar a largo plazo con su plan y, de ese modo, "erosionar" lentamente la imagen de las instituciones constitucionales para que parezca necesaria su reforma "soberanista".

Tampoco tenía sentido, añadían en su el entorno, que si Mayor rechazó entrar en el Gobierno, en julio de 2002, cuando ese Ejecutivo tenía por delante importantes tareas, lo hiciera ahora cuando al Gabinete sólo le quedan cuatro meses de actividad.

Mientras, tanto desde el Gobierno como desde el PP se daba ayer verosimilitud a la hipótesis de que el ministro de Administraciones Públicas, Javier Arenas, pueda asumir la función de Portavoz del Gobierno, una vez que sus tareas políticas han quedado mermadas al ceder la secretaría general del partido a Rajoy.

La clave de la remodelación del Gobierno, en todo caso, pasa por decidir si habrá uno o dos vicepresidentes, es decir, si Aznar cubrirá, sólo para estos meses, la vicepresidencia primera que ocupaba Mariano Rajoy. A lo largo de la tarde, y siempre como hipótesis, pues Aznar y Rato estudiaron el cambio del organigrama en su retiro de Quintos de Mora, fuentes del PP vislumbraron la posibilidad de que el nuevo Gobierno cuente con una sola vicepresidencia. Esto dejaría a Rodrigo Rato como vicepresidente único, además de ministro de Economía. Fuentes cercanas a Rato aseguraron, a última hora de la tarde, que éste había escuchado ese rumor a lo largo del día pero que en ningún momento había hablado ni con Aznar ni con Rajoy sobre la remodelación del Gabinete.

Ese asunto no se trató en la comida del sábado, cuando Aznar les comunicó que Rajoy iba a ser el candidato, que éste dejaría el Gobierno y que la fórmula elegida para que el candidato se haga con todo el poder del partido sería nombrarle secretario general. En el entorno del vicepresidente segundo se destaca que éste y todo el equipo económico del Gobierno estarán a "total disposición" del candidato, independientemente de que Aznar decida contar con un vicepresidente o con dos en estos últimos meses.

"Rajoy sabe que cuenta conmigo porque creo, de verdad, que es una buena decisión". Esa frase resume, según el entorno de Rato, la total disponibilidad del vicepresidente para lo que quiera Rajoy, pues "lo importante es ganar las elecciones".

Las especulaciones que los dirigentes del PP realizaron durante la tarde sobre la remodelación del Gobierno incluyeron la hipótesis de que, en el caso de que Aznar mantuviera las dos vicepresidencias, la que deja Rajoy pudiera ser desempeñada por Arenas o por Ángel Acebes. También queda por ver cómo se cubrirá la cartera de Presidencia, que también deja Rajoy. Y la de Ciencia y Tecnología, pues el domingo Piqué será proclamado candidato a las elecciones catalanas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de septiembre de 2003