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Reportaje:LA RUTA DEL VINO

De vinatero, a bodeguero

Victorino Eguren preside Heredad Ugarte, una bodega con más de 300 nichos excavados en Laguardia

Victorino Eguren Ugarte comenzó con una bicicleta y un carrito repartiendo cántaras de vino por las calles de Vitoria. Nacido en los años treinta en San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), en una familia de vitivinicultores que había fundado su abuelo Amancio, Victorino Eguren mostró pronto su capacidad para difundir las bondades del vino que elaboraba su padre, al mismo tiempo que emprendía una fecunda carrera empresarial. La mejor prueba de todo esto se puede ver en Heredad de Ugarte, la bodega que fundó en 1989 en Páganos, a las afueras de Laguardia, en el corazón de la Rioja Alavesa.

Esta construcción integrada en el paisaje de la zona es el colofón de una carrera personal que ha corrido paralela a los cambios que ha sufrido la venta del vino en los últimos 50 años. Cuando Victorino comenzó a llevar el vino a Vitoria por los bares, todavía se vendía a granel y era la bebida alcohólica de graduación media por excelencia. El olfato comercial de aquel joven de San Vicente de la Sonsierra logró que la cantina del cuartel donde realizó el servicio militar contratara con su padre el abastecimiento de vino.

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Poco después, cuando ya se asentó en Vitoria, Eguren inicia la apertura de tabernas en zonas estratégicas de la capital, al mismo tiempo que funda Bodegas Eguren con sede en la propia ciudad. Bodegas Eguren se establece ya entonces como centro logístico desde el que comercializa el vino que elabora la familia en San Vicente de la Sonsierra.

Los bares que abre en los años 50, 60 y 70 le convierten en un verdadero precursor de las franquicias. Son buenos tiempos para los tasqueros: el vino es el principal combustible de las clases obreras y las cuadrillas de chiquiteros alternando de bar en bar son la expresión más gráfica de esa época.

Pero los tiempos cambian y Victorino Eguren está ahí para apreciar ese nuevo lugar que va a tomar el vino y decide cambiar el rumbo a una edad en la que muchos sólo piensan en la jubilación. En una loma del barrio de Páganos, cerca del dolmen de El Sotillo, comienza a levantar en 1987 su nueva bodega, con un proyecto de su hijo, el arquitecto Koldo Eguren.

Hasta aquí llega el millón de kilos de uva que producen sus 118 hectáreas de viñedo para elaborar vinos principalmente de crianza en barricas de roble americano y francés, con los que atiende la demanda de ese mercado que abandona poco a poco el vino de cosechero. El nuevo proyecto apuesta además por ese sector emergente que es el turismo enológico.

Heredad de Ugarte cuenta con un atractivo más, que explica su éxito entre las visitas: un laberinto de cuevas excavadas en la tierra en las que los clientes conservan su propio vino, con pequeñas dependencias para degustarlo con los amigos. Aquí se puede apreciar la variedad de clientela de esta firma de Laguardia, donde no faltan restaurantes reconocidos y personajes populares de los medios de comunicación y el deporte.

Este complejo subterráneo de unos 300 calados termina en una salida al campo, frente a las viñas que surten a la bodega. En un rincón, a la sombra de su último sueño hecho realidad, Victorino Eguren tiene una pequeña huerta donde cultiva sus propias verduras, una mesa de piedra y una parrilla para asar chuletillas de cordero en los momentos en los que por fin le llega el descanso a este emprendedor infatigable.

Visitas: previa cita en el 945 282844.

Viñedo: 118 hectáreas de tempranillo (80%) y garnacha y graciano (20%).

Vende vino en bodega.

Heredad Ugarte. Carretera Nacional 232 Vitoria-Logroño, km. 61 Páganos-Laguardia (Álava).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de julio de 2003