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Reportaje:

El arte 'enfermo' de De Chirico

Un libro publicado en Italia atribuye a la migraña con aura del artista el rico imaginario de su obra

Los cuadros metafísicos de Giorgio de Chirico (Volos, Grecia 1888-Roma 1978) han despertado siempre la curiosidad de los estudiosos, que han indagado en la composición enigmática de estas pinturas intentando encontrar influencias y antecedentes artísticos. La respuesta al enigma sería, sin embargo, médica y no artística, segun los autores de un libro, recién publicado en Italia, que atribuye a una enfermedad, la migraña con aura, padecida por el artista, estas extrañas composiciones.

La historia del arte y de la literatura está llena de ejemplos de artistas que han creado a partir de una experiencia de dolor físico, de la enfermedad. Pocas veces, sin embargo, la relación entre los síntomas del mal y el arte producido parece tan directa como en el caso del pintor italiano Giorgio de Chirico. Al menos, según los autores del libro El aura de Giorgio de Chirico (Editorial Mimesis), Ubaldo Nicola y Klaus Podoll, un filósofo y un psiquiatra que han elaborado su tesis tras un exhaustivo análisis de la obra y la vida del artista. Más que a la influencia de los textos de Nietzsche, Schopenauer o Weininger, que De Chirico leía ávidamente, los inquietantes paisajes de las plazas de Italia pintados por el artista a principios del siglo pasado estarían influidos por las experiencias de la migraña que padecía. Una enfermedad que sufre una de cada mil personas en el mundo, pero que entonces era poco conocida por los especialistas.

El profesor Nicola atribuye a las alucinaciones que provoca este tipo de cefalea la inspiración temática de los cuadros del pintor, nacido en Grecia de padres italianos, que habría de ser un pintor esencial en el arte europeo del siglo XX. "Me han interesado siempre las alucinaciones, he pasado dos años en India estudiando los efectos de las drogas y con este trabajo multidisciplinar no pretendo de ningún modo minimizar la obra de De Chirico", ha explicado a Emanuela Audisio, del diario romano La Repubblica, Ubaldo Nicola, uno de los autores. "La migraña con aura no es una enfermedad rara y, sin embargo, no todos los que la padecen han llegado a ser grandes artistas". De lo que se trataba, añade, "es de subrayar la base neurológica en el factor estético". De Chirico padeció fuertes dolores de cabeza -entre otros trastornos, como dolores abdominales y frecuentes cólicos- entre 1909 y 1912, los años de creación de algunos de los extraños paisajes urbanos que incluyen perspectivas distorsionadas, y una atmósfera general enigmática. De Chirico, según Nicola, "utilizó y aprovechó la enfermedad como fuente de inspiración". Hasta el punto de que, cuando desaparece la enfermedad, cambia el estilo del pintor.

La base del estudio clínico, en el que ha participado el neurólogo y psiquiatra de la Universidad de Aquisgrán Klaus Podoll, ha sido la obra de De Chirico, pero también su biografía y los testimonios de diversos críticos. Los autores del libro han encontrado además otro caso similar en la historia del arte, el de la pintora americana Giorgia O'Keeffe, contemporánea de De Chirico y como él víctima de una cefalea que la lleva a utilizar una temática estética muy similar.

Las fortificaciones que aparecen en los cuadros de De Chirico, los soportales de estructura geométrica e imposibles yuxtaposiciones, pueden haberse originado a partir de las alucinaciones comunes a todos los enfermos de la temible migraña con aura. Luces que bailan, formas en zigzag, luces estrelladas y una extrema sensibilidad hacia los olores son algunos de los síntomas de esta enfermedad, hoy día objeto de continuos estudios, que no han conseguido explicarla completamente, ni combatirla. El propio artista hace mención a este padecimiento (aunque sin darle la menor relevancia) cuando cita, entre las cosas que un hombre previsor debe llevar en los bolsillos, "una caja de metal con al menos seis preparados de pastillas contra eventuales dolores de cabeza".

Los autores del libro que analiza la enfermedad creativa de Giorgio de Chirico explican algunas de las pesadillas que experimentó y describió el artista, como alucinaciones surgidas de la migraña que puede estallar en pleno sueño. De Chirico describe la experiencia extraña de su cuerpo que crecía hasta el punto de que "entre los dedos del pie derecho se perseguían bandidos mexicanos". Los surrealistas que le acogieron como un ídolo, precisamente por sus pinturas metafísicas, se habrían revelado a esta visión demasiado positivista del arte de De Chirico, de no se ser porque el propio artista se ocupó de desconcertarles en su momento, ensayando toda clase de estilos, neobotticelliano, neocubista, o neoclásico, seguro de recorrer su propio camino. Con o sin la ayuda de la migraña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de junio de 2003