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El primer negociador palestino dimite al ser apartado del diálogo con Israel

Saeb Erekat, próximo a Arafat, no asistirá hoy a la reunión con Sharon

El recién investido ministro para Negociaciones del nuevo Gabinete palestino, Saeb Erekat, presentó ayer su dimisión tras verse excluido de la delegación que hoy, sábado, se reunirá con la cúpula del Gobierno israelí. Aunque no de forma irrevocable, Erekat renunció a su cargo para protestar por el papel secundario que le ha asignado el primer ministro, Abu Mazen. Las probabilidades de éxito de esta esperada reunión en la cumbre parecen haber mermado después de la ocupación militar del norte de la franja de Gaza.

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Aunque Erekat no quiso ni confirmar ni desmentir oficialmente la dimisión, lo cierto es que presentó una carta de renuncia que, de momento, no ha sido aceptada por Abu Mazen, indicaron fuentes del entorno del primer ministro. Aparentemente, el hasta ahora titular del equipo de negociaciones con Israel quiso protestar tras ver su nombre excluido de la troika que se entrevistará con Ariel Sharon. Además de por el propio Abu Mazen, la delegación palestina estará formada por el portavoz del Consejo Legislativo (Parlamento interino), Abu Alá, y por el viceministro del Interior, Mohamed Dajlán.

La decisión de Erekat -que es revocable, tal como confirmó el nuevo ministro de Información, Nabil Amro-, puso de manifiesto las divisiones internas que existen dentro de Gabinete palestino, dividido entre los reformistas que apoyan a Abu Mazen y los continuistas, que permanecen fieles a Yasir Arafat. El presidente palestino, rechazado por Israel y EE UU pero con un apoyo popular muy superior al del primer ministro, se resiste a perder el control sobre las negociaciones, para lo que parece haberse aliado con Erekat, uno de sus más leales colaboradores.

Gabinete israelí

Por su parte, Sharon mantuvo una reunión interna con los suyos para aunar posiciones frente al crucial encuentro de hoy. Poco antes de que diera comienzo la jornada del shabat, Sharon convocó a sus ministros de Defensa, Saul Mofaz; de Justicia, Yosef Lapid, y de Industria, Ehud Olmert, dando una sensación de unidad muy superior a la ofrecida por los palestinos. No obstante, ésta podría terminar en el momento en que Sharon aceptase oficialmente la Hoja de Ruta, lo que sin duda provocaría la rebelión de los dos partidos de extrema derecha que forman parte de la coalición gubernamental.

Por esta razón, el titular de Exteriores, Silvan Shalom, aprovechó ayer su visita a Londres para advertir de que Israel no aceptará el plan de paz del Cuarteto, salvo que se acepten 14 enmiendas al texto consensuado por sus miembros (EE UU, la UE, Rusia y la ONU). Estas discrepancias sobre el documento original saldrán también a relucir en el encuentro de esta tarde, e igualmente, en la inminente visita a Washington de Sharon, que pretende enmendarlo antes de comenzar a aplicarlo.

Las expectativas para la reunión de hoy -en la que la delegación israelí resaltará los aspectos de seguridad y la palestina insistirá en el cumplimiento de los compromisos adquiridos por sus interlocutores en el ámbito diplomático y humanitario- se ven mermadas debido a la operación militar que continúa abierta en el norte de Gaza. A pesar de haber vuelto a ocupar completamente las localidades de Beit Lejia y Beit Janun, las milicias palestinas se las apañaron para lanzar otro proyectil Qassam desde el campo de refugiados de Yabalia, que cayó en el tejado de una fábrica de la ciudad de Sderot, causando daños materiales. Nuevos lanzamientos de este tipo podrían llevar al Ejército israelí a ocupar este campo de refugiados, el más poblado de la franja de Gaza, lo que a su vez llevaría a una nueva escalada de la violencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de mayo de 2003