Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
VI PREMIO ALFAGUARA DE NOVELA

El Alfaguara descubre a Xavier Velasco

El desconocido autor mexicano conquista con 'Diablo guardián' a un jurado presidido por Luis Mateo Díez

El VI Premio Alfaguara descubrió ayer a un autor mexicano, desconocido incluso en su propio país. Xavier Velasco, periodista y escritor de 44 años, autor de una novela corta, Cecilia, que, según confiesa con humor, le publicó un amigo suyo, sedujo a un jurado de españoles y latinoamericanos con la novela Diablo guardián. El premio, dotado con 175.000 dólares (163.000 euros), fue a parar a esta historia fronteriza, picaresca, dinámica y divertida protagonizada por Violeta, una ambiciosa puta del DF que viaja hasta Nueva York. Novela mestiza, con rastros musicales y frases en spanglish o traducidas del inglés, Diablo guardián marca, según el jurado chileno Alberto Fuguet, una "estética nueva, antirrealismo mágico".

El desconocido escritor mexicano Xavier Velasco (Ciudad de México, 1958) ganó ayer el VI Premio Alfaguara de Novela con Diablo guardián, la historia de Violeta, una prostituta de México DF que emprende un doble viaje, interior y físico, que le lleva a atravesar sus propios límites y a cruzar, a través del río Grande, la frontera con Estados Unidos para llegar a Saks, los míticos almacenes de Nueva York.

A ritmo de Iggy Pop, con un estilo que bebe de la picaresca y el esperpento, y con un lenguaje que combina con agilidad el español, el inglés y el spanglish para reflejar la confusión lingüística y mental de nuestro tiempo, Velasco (que se presentó con el seudónimo Joaquín Alcalde) sedujo a la mayoría de un jurado presidido por Luis Mateo Díez y formado por los escritores Carmen Posadas, Alberto Fuguet, Esmeralda Santiago y José Miguel Oviedo, el cineasta Manuel Gutiérrez Aragón, y Juan González, director general de Santillana.

El jurado, que leyó cinco novelas seleccionadas entre los 473 originales presentados, de los que 328 procedían de América Latina y 145 de España, valoró "el hábil tratamiento del lenguaje oral al servicio de una narración que cautiva al lector por su dinamismo, gracia y tono picaresco".

La novela abre, además, según el fallo, "perspectivas originales al presentar los conflictos de lenguaje y cultura que surgen en el encuentro de lo hispano y lo norteamericano, a través de la voz y la peripecia de un extraordinario personaje femenino". El premio se entregará el próximo 21 de abril en Madrid.

Cantidad y calidad

Abrió el acto el presidente de PRISA, Jesús de Polanco, que manifestó la satisfacción del Grupo Santillana por la cantidad y calidad de los originales presentados y afirmó que PRISA mantendrá el premio para contribuir a que "la buena literatura española y latinoamericana sea más conocida por los lectores de ambas orillas".

La gran presencia virtual del acto fue la protagonista de la novela, Violeta. Hablaron de ella varios miembros fascinados del jurado, como el presidente, Luis Mateo Díez, o la escritora puertorriqueña Esmeralda Santiago, que dijo: "Es una protagonista nunca vista, que camina a ritmo de rock y no de cumbia y que indaga en la frontera que separa a los hombres de las mujeres".

Por lo que dijeron los que la han leído, quedó la impresión de que estamos ante una especie de Lazarilla del Spanglish, una novela rompedora que bebe de la modernidad y reinventa la tradición. El cineasta Manuel Gutiérrez Aragón dijo que "es un libro escrito al estilo de Amores perros o Y tu mamá también, que narra con una estética border el viaje de una puta en un Chevrolet amarillo"; y subrayó la "honradez" del fallo: "Hemos hecho un descubrimiento, porque a Velasco no lo conoce nadie, ni aquí ni en México".

Según la nota de la editorial, Velasco es narrador, cronista y ensayista, ingresó en la Universidad Iberoamericana de México, donde realizó estudios de Literatura y de Ciencias Políticas, y a los nueve años empezó a escribir historias. A los 19, se puso a escribir crónicas de rock. Desde 1984 a 2000 colaboró en el suplemento literario Sábado del diario Unomásuno, y desde 1991 a 1996, en el diario El Nacional. Desde 1999 publica una columna semanal, 'Epistolario', en el periódico Milenio. Se trata de cartas a personajes públicos que combinan temas de actualidad con ejercicios literarios.

Es autor del ensayo biográfico Una banda nombrada Caimanes (Dragón, 1990), semblanza de esa banda mexicana; de la novela corta Cecilia (1993), publicada por Doble A, propiedad de un amigo suyo, y en 2000, la editorial Cal y Arena publica el libro de crónicas nocturnas Luna llena en las rocas. Además, escribe y dramatiza sus historias en la radio Imagen 90.5.

Carmen Posadas destacó el humor que recorre el libro, y ensalzó "la prosa brillante, rápida y vivaz de una novela enloquecida"; el peruano José Miguel Oviedo resaltó la condición "contemporánea, global y cruzada" de Diablo guardián. Y el más entusiasta fue el chileno Alberto Fuguet, que dijo: "Es el triunfo de una nueva estética. Es Desayuno en Tiffany's en clave trash. Es antirrealismo mágico, una novela muy cómica escrita a los acordes de Iggy Pop y Siouxsie and The Banshees. Un esperpento en la frontera".

El acto, conducido por Juan Cruz, dio paso por teléfono desde la sede madrileña de Santillana a las diferentes sedes de la editorial en América. Velasco recibió preguntas de todo tipo: desde su edad hasta la implicación de sus obsesiones en la novela, pasando por su estado de ánimo al ser 175.000 dólares más rico. Y a todo respondió con inteligencia y humor.

Una conferencia internacional con mucho humor

Este año, la tradicional videoconferencia que enlazaba los diferentes países latinoamericanos con España fue sustituida por una conexión internacional vía teléfonica, en la que participaron los diferentes países latinoamericanos y Estados Unidos.

Hubo algunos problemas de sonido y mucho humor. La primera vez que la voz de la otra orilla llegó mal, Juan Cruz, responsable de comunicación del Grupo Santillana, que moderó el acto, aconsejó al participante latinoamericano que "dejara el manos libres y cogiera los auriculares". Inmediatamente se dio cuenta de que "coger" no tiene el mismo sentido aquí que allá. En Argentina y en otros países iberoamericanos significa "follar". A partir de ahí, Cruz no abandonó un correcto "toma los auriculares" cada vez que había problemas de comunicación.Lo de teléfono "manos libres" tampoco se dice igual aquí que allá. Lo dejó muy claro el recién premiado Xavier Velasco. "Nosotros en México no decimos manos libres, decimo speakers. Quizá por eso, en Estados Unidos a los mexicanos nos llaman despectivamente speaks".

El presidente de PRISA, Jesús de Polanco, fue el primero en intervenir, tras las declaraciones del jurado. Felicitó a Xavier Velasco y, como suele hacer cada año, bromeó: "Espero que me ayude a ganar más dinero".

Velasco fue sometido a un riguroso interrogatorio sobre Diablo guardián,pero quizá la pregunta más coqueta de la velada fue: ¿Cuántos años tiene usted? "44", contestó. ¿Y qué día nació? "El 7 de noviembre". No es el único. "Tengo que decirle que yo también nací un 7 de noviembre y me ha ido muy bien en la vida", le dijo vía telefónica Jesús de Polanco.

Así acabó la conferencia internacional, pero antes hubo un montón de preguntas que Velasco respondió con entusiasmo desde la sede de Alfaguara México. Preguntas y felicitaciones. Las de otros tres premios Alfaguara, por ejemplo.

La también mexicana Elena Poniatowska, que lo ganó en 2001 con La piel del cielo,no ocultó su satisfacción: "Es una gran alegría que le hayan dado el premio a un mexicano. En el fondo, todos somos muy nacionalistas y nos gusta que premien a nuestros paisanos".

"Enhorabuena. Me atrae muchísimo Diablo guardián, porque, por lo que estoy oyendo aquí, es literatura contemporánea que habla del mundo contemporáneo", le dijo Clara Sánchez, que obtuvo el Alfaguara en 2000 con Últimas noticias del paraíso.Combativa, concluyó: "Y no a la guerra".

Clara Sánchez, como Manuel Vicent, Alfaguara 1999 con Son de mar, asistieron a la conferencia en la sala de actos del edificio Santillana en Madrid. El escritor valenciano felicitó a Velasco con su habitual humor: "Como ha dicho Polanco, que estés a la altura del premio y así todos podremos esquiar y hacer submarinismo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de febrero de 2003

Más información