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Solbes ataca a Francia por su falta de respeto al Plan de Estabilidad

Bruselas cree que elude alcanzar el equilibrio presupuestario en 2006

La batalla abierta esta semana entre los 15 países de la UE a cuenta del Pacto de Estabilidad se presume larga y agria. El comisario de Asuntos Económicos, el español Pedro Solbes, lanzó ayer un doble ataque contra París al acusar al Gobierno francés de presentar unos presupuestos para 2003 que no persiguen suficientemente una rebaja del déficit público y de no fijarse como objetivo ineludible el equilibrio presupuestario en 2006.

'Estamos preocupados' por los anuncios del Ejecutivo francés, señaló Solbes, más molesto si cabe porque él mismo propuso el martes retrasar dos años, de 2004 a 2006, ese objetivo presupuestario para Francia, Alemania, Italia y Portugal, los menos cumplidores en ese terreno, dada la mala situación de la economía mundial.

Los presupuestos franceses para el año que viene, presentados el jueves, prevén que París mantenga un déficit del 2,6% del producto interior bruto (PIB), un porcentaje idéntico al de este año. A cambio de ese margen de dos años para lograr el equilibrio, Solbes propuso el martes que los cuatro países citados se comprometan a reducir su déficit al menos un 0,5% cada año, una meta que París no tiene en cuenta.

Por eso, el comisario comentó ayer que ese 2,6% 'sigue estando peligrosamente cercano al techo del 3% del PIB establecido en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento' y que, por tanto, el proyecto de presupuestos presentado por París 'no parece estar de acuerdo con los compromisos adquiridos por Francia'. Implícitamente, por tanto, el comisario amenaza con lanzar el mecanismo de 'alerta previa' contra París.

No sólo eso. El ministro francés de Finanzas, Francis Mer, ha dicho que sólo podrá conseguir el equilibrio presupuestario en 2006 si en los dos años previos Francia crece a un ritmo del 3%, un deseo que hoy parece tan inaccesible que incluso el propio Mer se conforma con prever un ritmo de crecimiento del 2,5% en esos años; en cuyo caso, ha añadido, París registrará en 2006 un déficit del 1%, algo que a Solbes le parece 'un segundo motivo de preocupación'.

Dos frentes

A la vista de lo ocurrido, se han formado ya dos claros frentes en esta batalla. En el primero actúan, de un lado, los cuatro países citados beneficiados por la propuesta de Solbes de concederles una prórroga de dos años para eliminar sus déficit; en el otro, los otros ocho de la eurozona que han cumplido sus deberes estos años atrás y están próximos al equilibrio o incluso en superávit. España es uno de los que encabezan este segundo bloque.

El vicepresidente Rodrigo Rato ya calificó inmediatamente de 'errónea' la posición del comisario, y en términos similares se han expresado los Gobiernos de Holanda y Austria. Ayer se les sumó el de Dinamarca, cuyo ministro de Finanzas, Thor Pedersen, afirmó no ver razones para variar el límite de 2004 que pactaron los Quince en las cumbres europeas de Barcelona (marzo pasado) y Sevilla (junio).

En este frente, los protagonistas se verán las caras en la reunión que el Eurogrupo (ministros de Finanzas de la zona euro) mantendrán en Luxemburgo el próximo día 7. Analizarán la propuesta de Solbes y sólo será bendecida si cuenta con el apoyo de todos.

Pero ayer se abrió un tercer frente, en este caso en la Comisión. La comisaria Loyola Palacio, informa Europa Press, se desmarcó de Solbes y afirmó que la Comisión no llegó a respaldar la propuesta del comisario, sino que 'sencillamente tomó nota' de la misma. En efecto, Solbes no anunció que fuera un acuerdo de la Comisión, sino que precisó que se trataba de una propuesta presentada por él y avalada por el presidente, Romano Prodi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de septiembre de 2002