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El FMI apoya sin reservas el aplazamiento del Pacto de Estabilidad de la UE

El alemán Köhler dice que 'la decisión demuestra que la economía europea está bien vigilada'

El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el alemán Horst Köhler, dio ayer su total respaldo a la propuesta de la Comisión Europea de retrasar dos años, hasta 2006, el Pacto de Estabilidad para alcanzar el objetivo de déficit cero o equilibrio de los presupuestos, inicialmente previsto para 2004. Köhler dio por hecho el aplazamiento y recomendó 'aferrarse a estos pactos y no socavarlos', aunque no se pueda cumplir en el calendario previsto. El aplazamiento beneficia especialmente a Alemania, Francia e Italia.

Köhler se sometió ayer a las preguntas de la prensa sobre la situación económica mundial y la marcha de recuperación. Con toda naturalidad, el director gerente, elogió, sin explicar las razones, la iniciativa europea. Y lo que es peor se refirió a ella como un hecho. 'Creo que es la decisión correcta y demuestra que existe atención y vigilancia en la economía europea. Es adecuado alcanzar el equilibrio en 2006 y no en 2004, como estaba previsto', señaló.

Köhler ha ido demasiado lejos al hablar de una 'decisión' que todavía es una propuesta y que si bien tiene el apoyo de los gobiernos alemán y francés, cuenta con la oposición de España. Pero está claro que saldrá adelante.

Según el cuadro estadístico que elabora el FMI sobre la evolución fiscal de los 'países avanzados', excluyendo las transacciones de la seguridad social, la mayor parte de ellos registrará en 2002 y 2003 déficit; otros superávit. España es diferente: es el único que tendrá equilibrio o déficit cero.

Köhler, al apoyar la prórroga del objetivo de déficit cero para 2006, ha elogiado también las ventajas de la consolidación presupuestaria. 'Mi consejo a los europeos es que se aferren a este pacto y que no lo socaven'

El director gerente del FMI no explicó por qué razón respaldaba la propuesta de posponer el plazo, pero fuentes próximas a él señalan que cumplir los objetivos de déficit cero en condiciones de un debilitamiento de la economía europea, la que según el FMI crecerá un 1,1% en 2002 y un 2,3% en 2003, sería favorecer la recesión. 'La política monetaria sigue centrada en la inflación y si se insistía en cumplir la política fiscal tal como estaba acordado, los riesgos de una mayor desaceleración se hubieran cumplido', dijo la fuente.

Pero también existe otra mirada. Los economistas del Fondo estiman que el déficit estructural de los países de la Unión Europea iniciará una nueva fase de reducción a partir de 2002. El problema, señalan, es que tres países están en dificultades: Alemania, Francia e Italia. Mientras Alemania rondará este año un déficit equivalente al 3% del PIB, techo acordado en el Pacto de Estabilidad, Italia tendrá que realizar serios esfuerzos para alcanzar el equilibrio fiscal en 2005. La situación fiscal de Francia ha sufrido un deterioro. Por un lado, la revisión de los datos presupuestarios arrojan una situación peor a la conocida; por el otro, el gobierno de centro-derecha ha aprobado recortes de impuestos.

Control eficaz del déficit

Kenneth Rogoff, economista jefe del FMI explica así la conclusión: 'Creemos que el pacto de estabilidad ha ayudado a controlar el déficit en Europa. Dicho esto, creemos que el énfasis a la largo plazo debe estar puesto en el equilibrio estructural antes que centrar la atención en el equilibrio nominal. Esto es lo realmente importante'. El FMI quiere que más allá de las cifras, que pueden arrojar un equilibrio circunstancial, los países controlen eficazmente las fuentes del déficit, llevando a cabo la reforma de la seguridad social y del sistema de pensiones.

Ayer, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Paul O'Neill, explicó que es necesario poner a punto un sistema para detectar con anticipación los problemas de crisis de los países endeudados. Según O'Neill éste será un asunto a tratar por sus colegas del Grupo de los Siete en su reunión prevista para hoy. Preguntado por qué mientras se elaborar un mecanismo para predecir las crisis el FMI no terminaba de pactar una salida para Argentina, O'Neill recordó que había pasado este verano unos días en dicho país y que tenía el máximo respeto por sus gentes. 'El problema se tendrá que resolver internamente en Argentina y no en el exterior', dijo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de septiembre de 2002