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El PSOE acusa al Gobierno de ocultar un déficit del 0,7% en los Presupuestos

El Gobierno acusa a los socialistas de confundir los criterios y de mezclar datos

El ansiado equilibrio de las cuentas del Estado no se alcanzará en 2003, como prevé el Gobierno, según el PSOE. Este partido detecta un déficit del 0,74% del producto interior bruto (PIB) en los Presupuestos de 2003 que el Ejecutivo presentó al Congreso el pasado miércoles, un porcentaje equivalente a 5.385,39 millones de euros. Tal desfase se suma, según el secretario socialista de economía, Jordi Sevilla, a otros 5.000 millones de euros 'ocultos' que el Gobierno no incluye en las cuentas del Estado para que no computen como déficit. El Ejecutivo respondió que Sevilla confunde los criterios y mezcla datos.

El secretario socialista de economía, Jordi Sevilla, considera que las cuentas que Cristóbal Montoro presentó el miércoles al Parlamento no cuadran. La diferencia entre ingresos y gastos consolidados (Estado, Seguridad Social y organismos públicos) el año próximo no sólo no resulta cero, sino que arroja un saldo negativo de 5.385,39 millones de euros, según los cálculos de Sevilla.

La aparente contradicción entre el discurso de Montoro y el de Sevilla reside en la partida de gasto que cada uno toma en consideración para realizar sus cuentas. Jordi Sevilla se remite al gasto que el Presupuesto considera en términos de caja (incluye todos los gastos que se están pagando, independientemente de cuándo fueron comprometidos), en lugar de tomar como referencia las cuentas en términos de devengo (contabilizan el gasto sólo en el momento en que se asumió). La cantidad en términos de caja sumada al fondo de contingencia (tope de gasto, que el Presupuesto fija en un 2% más de lo previsto) arroja un techo de gasto final de 114.516,8 millones de euros, frente a los 109.273 millones de euros que dice Montoro aplicando criterios de devengo.

Ese 2% correspondiente al fondo de contingencia supone una de las novedades del Presupuesto de 2003 y equivale a 2.290 millones de euros. La realidad demuestra que todos los años el gasto se desvía de lo previsto. La diferencia es que en 2003 este gasto sólo podrá desviarse un 2%, según el Ejecutivo.

'Números rojos'

El PSOE considera que el gasto de caja es más real que el inicial, por lo que se acoge a la cifra más alta. Los 8.821,1 millones de diferencia entre gastos (114.516,8 millones) e ingresos del Estado previstos (105.695,7), sumados a los 473,26 millones de déficit de los organismos autónomos, no consiguen compensarse con el superávit de la Seguridad Social (3.908,97), como defiende el Gobierno, sino que arrojan unos números rojos de 5.385,39 millones de euros, según el PSOE.

El supuesto desfase criticado ayer se suma a los 4.924 millones de euros que el Estado arrastra como 'déficit oculto', según denunció ya el miércoles Jordi Sevilla. Esta cantidad provendría de una serie de inversiones que se financian con cargo a la cuenta del Tesoro en el Banco de España y emisión de deuda y no aparecen en el déficit que se contabiliza como tal.

El PSOE dice remitirse a las cuentas presentadas por el ministro y pide la dimisión de Montoro, al que acusó de mentir. 'Es muy grave que un ministro mienta y desde el PSOE exigimos una explicación', sentenció Sevilla, que exigió al responsable de Hacienda una comparecencia en el Congreso para explicar las cuentas del Estado.

Frente a las críticas de Sevilla, el Gobierno considera que no hay ningún agujero en los Presupuestos de 2003 y acusa al PSOE de confundir las cifras. La secretaria de Estado de Presupuestos, Elvira Rodríguez, calificó de irresponsable la actitud del PSOE en un comunicado. 'El portavoz económico del PSOE confunde, no sé si voluntaria o involuntariamente, los ingresos y los gastos presupuestarios con su reflejo en Contabilidad Nacional, que es el sistema contable que rige en la Unión Europea', indicó Rodríguez. La diferencia está en cómo se contabilizan los intereses de la deuda (devengo o caja) y en la parte del presupuesto que no se ejecuta.

También el secretario de economía del PP, Vicente Martínez Pujalte, tachó al partido socialista de ignorante y lo acusó de hacer el ridículo con sus críticas hacia las cifras del Presupuesto.

El Gobierno también se ha encontrado con la crítica del profesor José Barea, a quien Aznar eligió como responsable de la Oficina Presupuestaria nada más acceder al Gobierno. Barea, según Servimedia, considera que las cuentas 'no tienen credibilidad alguna', ya que están elaboradas en función de unas previsiones de crecimiento (3%) y de inflación (2%) que permanecen 'fuera de toda realidad'. Barea considera que el próximo ejercicio se cerrará con un descuadre de entre el 1% y el 1,5% del PIB. El que fue responsable de la política presupuestaria del PP va más allá y señala un déficit 'encubierto' con argucias contables equivalente al 1%, es decir, 7.300 millones de euros.

Barea también considera prácticamente imposible alcanzar un 3% de crecimiento el año próximo, sobre todo cuando la recuperación económica se está retrasando. Tampoco confía en los datos de inflación esgrimidos por el Ejecutivo, sino que augura que estará 'más cerca del 3% que del 2% [previsto por el Gobierno]'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de septiembre de 2002