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Reportaje:LA RUTA DEL VINO

Reconocimiento en menos de un lustro

Finca Allende, de Miguel Ángel de Gregorio, es una de las referencias imprescindibles del nuevo Rioja

El dossier de prensa de Finca Allende es un voluminoso tomo de centenares de fotocopias de artículos aparecidos en publicaciones generales y especializadas, españolas, europeas, americanas, asiáticas... Todo un despliegue que refleja la resonancia que ha tenido la bodega fundada por el joven Miguel Ángel de Gregorio, que realizó su primera vinificación en 1995, puesta a la venta dos años después.

Era el primer vino que elaboraba con las uvas de su propiedad, de esas 36 hectáreas que había ido seleccionando en Briones desde 1986. No se estrenaba. De Gregorio ya era conocido por su labor en Bodegas Bretón donde había sacado adelante Loriñon y, sobre todo, Dominio de Conté. Pero ya desde la cuna había mamado la vitivinicultura: su padre, Nicolás, emigró a La Rioja desde Almodóvar del Río (Ciudad Real) para trabajar en la bodega del Marqués de Murrieta.

Allí, mientras jugaba entre los depósitos y las barricas de una de las firmas imprescindibles en la historia del Rioja, Miguel Ángel de Gregorio fue adquiriendo los primeros conocimientos prácticos que da el día a día, que luego completó con sus estudios de Ingeniero Agrónomo y Enología. Y remató esta trayectoria con su paso por Bodegas Bretón desde 1989, cuando termina su aprendizaje universitario.

Internacional

Así que cuando se puso a buscar viejos viñedos, bien orientados al Norte, de tempranillo sobre todo, el que lo hacía no era un advenedizo. Este espíritu inquieto, heterodoxo, amigo de la sorpresa y el descubrimiento de nuevos mundos, que habla con vehemencia convincente de sus hallazgos y de sus propios caldos, es, al mismo tiempo, un buen conocedor de los entresijos comerciales y empresariales de las bodegas de Rioja. Y no podía ser menos, si pretende situarse en un lugar preferente en el mercado mundial de un producto de consumo de lujo. Para ello, De Gregorio compite con sus dos marcas principales (Aurus y Calvario). 'Hay que dejarse de prejuicios. Los conceptos de calidad vinícola son bastante más internacionales de lo que pensamos. Si analizo los vinos del mundo, un 80% de los rasgos son comunes, mientras que el 20% es el que los hace grandes o los hunde en la mediocridad', comenta.

De momento, sus creaciones se encuentran en el apartado de los mejores, como reconocen los principales críticos del mundo y su presencia en 42 países de todos los continentes. El 75% de la producción de Finca Allende se dirige a la exportación.

Su secreto reside, además de en el seguimiento de la cepa desde la poda hasta la vendimia, en una vinificación de la que Miguel Ángel de Gregorio nunca da demasiadas pistas, por no decir ninguna. Su vehemencia se torna en un silencio respetuoso con el periodista cuando se le pregunta por el asunto en los salones del palacio del siglo XVII donde se ubicará la bodega si las reformas no acaban antes con él. Entonces, como un artesano que no quiere desvelar el secreto de sus trabajos, De Gregorio se sale por la tangente y Finca Allende, Aurus y Calvario suman ese punto del misterio que da la alquimia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de agosto de 2002