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Una juez devuelve a Edurne Uriarte la cátedra que le retiró la Universidad del País Vasco

La sentencia considera que la Comisión de Reclamaciones violó un derecho constitucional

La profesora de la Universidad del País Vasco (UPV) y presidenta de la Fundación para la Libertad, Edurne Uriarte, vuelve a ser, por decisión judicial, la titular de la Cátedra de Ciencia Politica que un tribunal de oposición le otorgó y la Comisión de Reclamaciones de la universidad le retiró a raíz de la queja del otro aspirante. La sentencia considera que la comisión interna vulneró un derecho constitucional de Uriarte y se excedió en sus funciones. El Rectorado de la UPV, que ayer tarde aún no había recibido la sentencia, aplazó su valoración hasta que le sea notificada.

La amenaza de los terroristas -Uriarte fue víctima de un atentado fallido de ETA- y el perfil político de los dos aspirantes a una Cátedra de Ciencia Política, Uriarte y el también profesor de la UPV Francisco Letamendia (ex diputado de Euskadiko Ezkerra y fundador de HB), hizo que la disputa por la plaza trascendiera el ámbito académico.

La magistrada del juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Bilbao, Carmen Rodríguez Puente, ordena en su fallo que la plaza sea otorgada a Uriarte, como acordó el tribunal de la oposición. Considera la juez que la Comisión de Reclamaciones de la UPV, que actuó a instancias de Letamendia, vulneró el derecho constitucional a la igualdad en el acceso a la función pública.

'Esta sentencia ratifica la limpieza del concurso', aseguró a este diario ayer Uriarte. La profesora de la UPV, la universidad pública del País Vasco, se mostró muy satisfecha con que un juzgado haya revocado la decisión de la Comisión de Reclamaciones de 'no proveer', es decir, de dejar vacante, la cátedra, algo que 'fue un escándalo en toda la universidad española', en palabras de Uriarte.

A su juicio, esa decisión nunca se hubiera producido en otro lugar de España, pero 'lamentablemente, en el ambiente de acoso que se vive en el País Vasco pueden ocurrir cosas incomprensibles'. 'Letamendia fue derrotado académicamente y no quiso o no pudo aceptarlo; desde el día siguiente, intentó convertir su derrota académica en una conspiración política', recordó Uriarte.

Este periódico intentó sin éxito conocer la opinión del profesor Letamendia sobre el fallo. No obstante, ayer mismo publicó un artículo en los diarios Gara y Deia en el que acusó a Uriarte y a Francisco Llera, director del Euskobarómetro, que en estos días marcha a EE UU, de haberle abocado a 'una muerte académica'. Un portavoz de la UPV aseguró que el juzgado aún no había notificado el fallo al Rectorado y aplazó su valoración hasta conocerlo.

La magistrada ha dado la razón a la flamante presidenta de la Fundación para la Libertad, quien presentó un recurso contra la UPV y contra Letamendia. La juez reconoce, como reclamaba la defensa de Uriarte, que la Comisión de Reclamaciones 'no es un órgano técnico' y que 'se ha excedido en los límites legales y constitucionales' al no ratificar la propuesta del tribunal del concurso -otor-gar la cátedra a Uriarte- 'sin existir manifiesta arbitrariedad en la adjudicación'. La comisión de quejas optó por dejar vacante la plaza al estimar que el tribunal no había motivado suficientemente su decisión, argumento rechazado por la juez.

El fallo puede ser recurrido durante 15 días una vez sea notificado. Uriarte confió en que la UPV no apele esta sentencia 'clarísima y contundente'. 'Tanto el rector, Manuel Montero, como el vicerrector de Ordenación Académica, Víctor Urrutia, han repetido que creían haber hecho lo correcto pero que acatarían la decisión judicial', aseguró Uriarte.

La disputada cátedra fue convocada en 2000. Sólo Letamendia y Uriarte se presentaron. Cuatro de los cinco miembros del tribunal votaron por la profesora. Letamendia recurrió ante la Comisión de Reclamaciones. En febrero pasado y por unanimidad, ésta le dio parcialmente la razón y dejó vacante la plaza. El rector Montero subrayó entonces que este órgano había actuado 'en virtud de consideraciones académicas y no por miedo, ni otra circunstancia'. La controversia motivó que el rector tuviera que comparecer ante el Parlamento vasco y el Senado.

'No he estado sola'

Uriarte cree que esta decisión judicial 'restituye la normalidad académica' y es además 'un motivo de optimismo para el futuro'. La profesora recordó que aunque la 'campaña orquestada por Letamendia fue muy dura, fueron meses de acoso', la experiencia ha tenido una parte positiva: 'No he estado sola, he recibido un apoyo enorme desde todos los ámbitos, también de la UPV'. Destacó el respaldo de la Fundación Ortega y Gasset, uno de cuyos miembros, Jesús Sánchez Lambás, dirigió su defensa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de julio de 2002