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Un estudio vincula los malos tratos a mujeres en España con la cultura patriarcal

Contra la libertad, agresión. "La violencia masculina de mayor virulencia se acrecienta ante la libertad de las mujeres", sostiene la catedrática de Sociología Inés Alberdi, que ayer presentó el estudio La violencia doméstica. Informe sobre los malos tratos a mujeres en España. Considera que tras las agresiones a la mujer por su pareja, que se han cobrado 70 vidas por año en el último trienio, subyace una cultura patriarcal basada en la dominación masculina. Para combatir el problema es preciso, además de un cambio de mentalidad, una actitud más decidida de los jueces y las administraciones.

El estudio, elaborado por Inés Alberdi y Natalia Matas para la Fundación la Caixa, destaca el aumento de las cifras de la violencia doméstica, sobre todo las denuncias (24.158 el año pasado, con especial relevancia en Ceuta y Melilla). Pero resulta imposible saber si obedece a un crecimiento real de los casos o a un menor miedo a denunciarlos. Según los expertos, se denuncia menos de la mitad de las agresiones. El estudio cifra en 70 la media de muertes anuales de mujeres desde 1999.

Espoleta involuntaria

En los casos más extremos de violencia, la libertad femenina es una espoleta involuntaria de la agresividad masculina. "La rebeldía de las mujeres ante un sometimiento que ya no están dispuestas a soportar refuerza el mecanismo de violencia desatada. Es correcto entender el recrudecimiento actual de la violencia contra las mujeres como una reacción desesperada del machismo", escriben las autoras. "Cuando bastaba un poco de coacción para mantener sometida a una mujer, el agresor no tenía que ejercer excesiva violencia", añaden.

Entre las deficiencias que persisten para mejorar la lucha contra la violencia doméstica, el estudio señala la actitud de la justicia. "El problema no son las leyes, sino la forma de aplicarlas", dijo ayer Alberdi. "Numerosos jueces se resisten a aplicar con rigor los castigos que el Código Penal señala para los agresores", constata el informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de julio de 2002