Víctimas de una mala fumigación
La fumigación de una plaga de hormigas en un centro de trabajo en Barcelona en 1994 ha sacado a la luz una enfermedad extraña, difícil de diagnosticar y que apenas ha empezado a investigarse: la intoxicación por desinsectantes, que puede causar secuelas irreversibles entre los afectados y se ha cobrado, sólo en Cataluña, 581 víctimas, 41 de ellas graves.