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Reportaje:

El hospital militar se transforma

La reforma del edificio de Barcelona permitirá construir el mayor complejo sociosanitario de la ciudad

El antiguo hospital militar de Barcelona se convertirá antes de dos años en el centro de servicios sociales y sanitarios más grande de Barcelona para servir a los vecinos de Gràcia y Sant Gervasi con dos nuevos ambulatorios y cerca de 500 camas para enfermos convalecientes, entre otros servicios. El recinto del hospital, durante décadas cerrado al público y últimamente muy degradado, pasará a ser una gran zona verde al estilo de los jardines de la Maternidad, en el barrio de Les Corts. 'Se trata de convertir el recinto en un espacio que una los barrios de Gràcia y de Sant Gervasi sin olvidar las necesidades sanitarias de la zona', afirma Lluís Bachs, gerente del nuevo parque sanitario Pere Virgili -así se denomina el nuevo recinto.

El hospital militar, cerrado desde 1998, pasará el próximo verano a ser propiedad de la Generalitat, que ha acordado con el Ministerio de Defensa la compra por 26 millones de euros (más de 4.000 millones de pesetas). Pero poco quedará de los antiguos edificios del hospital, que desaparecerán en las próximas semanas. En su lugar se levantará, de momento, un edificio que acogerá el nuevo Centro de Atención Primaria (CAP) de Gràcia, que sustituirá al de la plaza de Lesseps. Esta nueva área básica de salud, que también centralizará las visitas de los médicos especialistas de Gràcia y Sant Gervasi, estará terminada en un año y medio. Meses antes debe entrar en servicio otro ambulatorio dentro del mismo parque, que dará servicio a los vecinos de Sant Gervasi. Un paseo peatonal ajardinado unirá ambos centros médicos y acabará siendo el eje central del parque sanitario. En el subsuelo de este paseo habrá un aparcamiento subterráneo de 600 plazas cuya construcción saldrá a concurso en las próximas semanas.

La reforma del hospital militar es un proyecto impulsado mayoritariamente por el Servicio Catalán de la Salud (Catsalut) a través de la empresa pública denominada Parque Sanitario Pere Virgili. Bachs cuantifica el conjunto del proyecto en cerca de 55 millones de euros. Una tercera parte del presupuesto ya está siendo invertido en la reforma de los tres edificios principales del antiguo hospital e incluso ya hay algunos servicios en funcionamiento. Concretamente, un servicio de cirugía ambulatoria y un centro con 50 camas para recuperación de enfermos convalecientes. Este último servicio es uno de los déficit de la sanidad catalana, puesto que los hospitales convencionales no tienen suficiente espacio para atender a convalecientes de larga estancia. Cuando finalice la reforma, las camas para estos pacientes subirán hasta 500 y darán servicio mayoritariamente a hospitales de la zona: los de Vall d'Hebron y Sant Pau.

Capital privado

Aunque todas las plazas y servicios del nuevo parque sanitario serán de utilización pública, la delicada situación financiera del Gobierno catalán forzará la entrada de capital privado en el proyecto. Así, se estudia la posibilidad de conceder la gestión de la residencia geriátrica y de otros servicios a empresas privadas, lo cual abarataría el coste de mantenimiento. 'También es posible usar fórmulas de financiación como la empleada para construir el nuevo edificio del hospital de Sant Pau, donde otras instituciones han avanzado el dinero necesario', afirma Bachs.

Aparte de las consultas médicas y los servicios de geriatría y convalecencia, el parque sanitario también acogerá la sede del Servicio Coordinador de Urgencias de Barcelona (SEMSA), del teléfono 061 y del servicio de información Sanitat Respon. Los futuros laboratorios centralizados del Instituto Catalán de la Salud también podrían instalarse en un edificio que se construirá dentro del recinto, aunque el trato todavía no está cerrado. 'A pesar de contar con 79.000 metros cuadrados construidos, aquí no cabe todo', afirma Bachs. Precisamente, y a causa de problemas de espacio, se ha desestimado la instalación de una clínica psiquiátrica.

En cuanto a la zona verde, los responsables del proyecto estiman que el nuevo parque tendrá 17.000 metros cuadrados de libre acceso y destinados al ocio. Para evitar actos vandálicos estará cerrado durante la noche, como ya se hace con la mayoría de los parques de Barcelona. 'Nuestro modelo es un poco el que se ha logrado en los jardines de la Maternidad, donde se intercala la zona verde con los equipamientos', afirma el gerente.

Uno de los problemas que han tenido que afrontar los redactores del proyecto de obras es el gran desnivel que hay entre los dos extremos del parque: casi 20 metros. Esta irregularidad se salvará con un ascensor de alta capacidad que subirá desde la avenida del Hospital Militar hasta el eje central del parque sanitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de mayo de 2002