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Entrevista:NAWAL EL SAADAWI | Escritora y psiquiatra egipcia amenazada por el integrismo islámico | MUJERES

'Los padres que fuerzan a sus hijas a usar un velo desconocen lo que es el islam'

La novelista y psiquiatra Nawal el Saadawi (Kafir Thala, Egipto, 1932) recibió el pasado viernes en Valencia el Premio Isabel Ferrer, con el que la Generalitat valenciana celebra el Día de la Mujer. Comprometida con la democracia y los derechos femeninos, la doctora El Saadawi ha presidido diversas asociaciones de apoyo a la mujer y fue destituida en la Dirección General de Salud Pública y enviada a prisión por el presidente Sadat en 1981. Está amenazada de muerte por el fanatismo islámico y sólo la presión internacional ha logrado atenuar un proceso contra ella por apostasía porque cuestionó la vigencia del Corán. En el proceso, aún abierto, los jueces pretenden aplicarle, por primera vez en Egipto, la arcaica ley de la Hisba para divorciarla de su esposo. Víctima de la mutilación sexual, dos veces divorciada y conocedora de la realidad de la mujer en los años en que ejerció como médico rural, la llamada Simone de Beauvoir árabe ha escrito unos 40 libros, ocho de ellos traducidos al español y al catalán (entre ellos Mujer en punto cero o La cara oculta de la mujer árabe).

Pregunta. ¿Cómo vive el estar amenazada de muerte?

Respuesta. No es nada nuevo. Desde que empecé a escribir he tenido problemas con el Gobierno egipcio. Estuve en prisión y perdí mi trabajo en el Ministerio de Salud. Se censuró mi obra y mi nombre entró en la lista negra, por lo que no pude publicar nada. Luego mi nombre entró en la lista de los fundamentalistas y desde los años ochenta estoy amenazada de muerte. Incluso han intentado divorciarme de mi marido, Sherif Hatata. Pero todo eso es simplemente parte de toda esta lucha. Por supuesto me siento muy enfadada, pero no voy a estar callada. Voy a seguir luchando y no voy a dejar Egipto.

P. ¿Es cierto que la primera lección de feminismo se la dio su abuela?

R. Así es. Mi abuela fue una campesina pobre que enviudó muy pronto y tuvo que trabajar para alimentar a su familia. Ella no sabía leer y no consideraba que Dios estuviera en el Corán. Un día se enfrentó al alcalde y le dijo que Dios es justicia y es algo que tenemos dentro de nosotros.

P. ¿Cuándo constató que ser mujer era un peligro?

R. Desde niña sentí la diferencia respecto a mi hermano, tenía mucha más libertad que yo. Pregunté a mis padres por qué. Me contestaron que eso es lo que había dicho Dios. A los ocho años, le escribí una carta a Dios diciéndole que cómo no era igual la justicia y que no estaba dispuesta a adorar a un dios que me discriminara.

P. ¿No cree en ningún dios?

R. Dios para mí está dentro de las personas. Dios es amor, justicia, libertad... No es una mezquita ni una iglesia, ni lo que pone el Corán o la Biblia, sino, como me dijo mi abuela, lo que uno tiene dentro. Se trata de glorificar nuestras similitudes, no nuestras diferencias.

P. ¿Se puede considerar que lo más subversivo en el mundo árabe es ser mujer?

R. La opresión de la mujer es algo universal, no es algo ligado al islam ni a los países árabes. Las mujeres están oprimidas en todas las religiones. Ahora que estoy dando clases en Estados Unidos también me doy cuenta de que allí la mujer está oprimida. El nivel de opresión es diferente, pero vivimos en un mundo y estamos gobernados por un sistema global patriarcal que es el que oprime a las mujeres y a los pobres.

P. En España se registran las primeras polémicas porque algunos padres musulmanes quieren que sus hijas lleven la cabeza cubierta en el colegio. ¿Es sólo un pañuelo o una metáfora de la verdadera situación de la mujer?

R. El velo no es una cuestión religiosa, sino política. De hecho no vincula para nada con el islam, puesto que existe en el judaísmo y en el cristianismo. El velo se remonta a la época de la esclavitud. Mi padre se graduó en la Escuela Superior Islámica de Egipto y nunca me dijo que me pusiera el velo, y me envió a la Facultad de Medicina donde estudiaba con hombres. Los padres que fuerzan a sus hijas a llevar un velo en la cabeza desconocen lo que es el islam.

P. ¿Existe el riesgo de que en nombre de la diversidad cultural en Europa se disculpen ciertas prácticas en las familias musulmanas?

R. Soy muy crítica con el lenguaje posmoderno que habla de relativismo cultural, de la diversidad cultural, del multiculturalismo... Por ejemplo, en Alemania un padre musulmán mató a su hija adolescente porque ya no era virgen en su noche de bodas. En el juicio le rebajaron la pena porque, dijeron, estaba actuando según su cultura.

P. ¿Le parece bien que el Estado pague en España a los profesores de religión islámica, como ahora piden algunas comunidades musulmanas?

R. No. Estoy en contra de que cualquier Gobierno pague la enseñanza religiosa. La religión es una cosa privada que no debe de estar apoyada por los gobiernos. Son cosas que deben estar completamente separadas, porque la religión es algo que debe enseñarse en casa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de marzo de 2002