Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA MACROFIESTA DE MÁLAGA

El Ayuntamiento de Málaga cedió gratis y sin contrato el recinto de la fiesta del 'éxtasis'

El alcalde anuncia que denunciará a los promotores de la celebración por fraude en las entradas

El Ayuntamiento de Málaga prestó gratis y sin contrato el Palacio de los Deportes Martín Carpena para la fiesta rave que se celebró el pasado sábado y en la que murieron dos jóvenes tras consumir éxtasis. Las autoridades municipales se limitaron a recordar que el aforo era de 8.000 personas y a imponer unas medidas de seguridad que incluían la contratación de 116 vigilantes jurados. Los organizadores reconocieron que imprimieron hasta 11.000 entradas, mientras que la seguridad sólo la cubrieron con 75 personas. Al final, más de 15.000 personas asistieron a la celebración musical.

El vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy, señaló ayer que la muerte de los dos jóvenes en Málaga es un "asunto triste" y pidió que no se busquen responsabilidades "en la Junta de Andalucía, en el Ayuntamiento o en otros". "Creo que hay responsabilidades compartidas por parte de todos", remachó. Pese a este planteamiento, la polémica abierta por la fiesta rave ha derivado en un forcejeo entre el Ayuntamiento de Málaga y la radio pública andaluza, Canal Sur, que se adjudican mutuamente la responsabilidad.

El alcalde, Francisco de la Torre (PP), repitió ayer que la petición del recinto la hizo "un señor, en nombre de un programa de una cadena, cuyo director en Málaga pidió que se atendiera esa petición". Según el Ayuntamiento, el organizador de la fiesta, Daniel Moreno, pidió el pabellón para el quinto aniversario del programa de radio Mundo Evassion, que se emite por la cadena musical de Canal Sur, Canal Fiesta Radio. Para el Ayuntamiento, "esta carta y varias llamadas telefónicas de un directivo de Canal Sur en Málaga, jamás harían dudar sobre quiénes son los organizadores de este evento y que Daniel Moreno actuaba como representante legal de la Radio Televisión de Andalucía".

"Falta de diligencia"

El argumento fue rebatido ayer por el director de Canal Sur Radio, Manuel Casal: "Nadie con representación legal, ni poderes dentro de la empresa ha pedido por escrito el Martín Carpena para la celebración de una fiesta de música electrónica". Casal acusa al Ayuntamiento de "falta de diligencia por ceder un espacio municipal gratuitamente, para un negocio privado, sin las comprobaciones pertinentes".

La cesión fue gratuita y sin contrato alguno. El único documento municipal es un informe favorable del cuerpo de bomberos. El abogado de Daniel Moreno, Héctor González Izquierdo, confirmó ayer que "a la petición por escrito se contesta verbalmente que se presta el Palacio de los Deportes". El concejal del área, Javier Berlanga, precisa que "cuando se cede a una institución el palacio no hay contrato, porque no hay nada a cambio, es una práctica habitual". El espectáculo era un negocio, con la entrada más barata a 24 euros.

Berlanga afirma que el director de Canal Sur en Málaga le llamó en enero para interesarse por la petición de Daniel Moreno. El concejal sostiene que explicó al directivo de Canal Sur "que en diciembre la Fundación Deportiva Municipal decidió no volver a dejar el recinto para fiestas musicales y él me insistió diciendo que ya estaba la publicidad en marcha". Esta versión es desmentida por la RTVA, que insiste en que la llamada fue "a título personal y para conocer cuál era la decisión del Ayuntamiento".

El director del programa Mundo Evassion y promotor del concierto con dos socios más, Daniel Moreno, desvinculó ayer a la emisora de radio en la que trabaja de la organización y recalcó el carácter "exclusivamente privado" de la fiesta. A pesar de esta descarga de responsabilidades, la cadena decidió abrir expediente a Moreno "por su supuesta usurpación de funciones" en la contratación del festival malagueño. En el consejo de Administración de la RTVA, el PP ha pedido una investigación sobre otras fiestas que habría organizado el presentador y sobre su posible incompatibilidad. Moreno pidió a la cadena, sin éxito, en noviembre que apoyara esta fiesta. Al parecer, ya lo hizo en anteriores aniversarios de su programa con el beneplácito de la dirección. Entonces Canal Fiesta, la onda musical de Canal Sur, tenía una audiencia cinco veces menor que en la actualidad. Un cambio de nombre y de diseño de la emisora, que se dedica ahora a música de creación andaluza, ha disparado con la audiencia el eco de las iniciativas empresariales de Moreno, lo que habría ayudado a que se desbordaran las previsiones de los organizadores para la fiesta del 2 de marzo.

Seguridad privada

El 22 de febrero, responsables municipales reclamaron a los promotores más seguridad privada de la que tenían prevista y éstos la subieron a 116 personas. Pero en sus declaraciones ante la policía, la empresa Tauro´s asegura que le contrataron 30 vigilantes jurados y la compañía Crashtown afirma que envió a 45 porteros, lo que hace un total de 75, es decir 45 menos de lo comprometido. Además, los porteros acabaron cacheando a la gente, labor que la ley sólo permite a los vigilantes jurados. En esta reunión, los organizadores fueron prevenidos por el Ayuntamiento de que "el agua no se costearía en la fiesta".

Fuentes municipales llegan a cifrar en 16.000 las personas que estuvieron dentro del Martín Carpena, el doble de su aforo. Este es el argumento fundamental de dos denuncias que el alcalde ha anunciado contra los promotores, una penal "por la venta fraudulenta de entradas" y otra administrativa por rebasar el aforo.

El abogado de los organizadores declara que se imprimieron 11.000 entradas, "aunque los puntos de venta eran distintos y quedaron varios miles sin vender". La policía cree que se han vendido más de 12.000, pero el letrado González Izquierdo sostiene que "el aforo previsto de 8.000 no se desbordó hasta que hacia las 3.00 horas la policía recomendó abrir las puertas para evitar un altercado con los miles de jóvenes que querían entrar".

Antonio Barragán y Juan García, los padres de los dos jóvenes fallecidos, arremetieron contra los organizadores y las administraciones que ahora no asumen responsabilidades por lo ocurrido en el pabellón. "Son tan culpables como los que vendieron la droga", sentenció Barragán.

Frente a la versión de la Subdelegación del Gobierno que mantiene que la mayor parte de las pastillas las trajeron los jóvenes de fuera, los padres apuntaban que si uno llegó de Huelva y otro de Málaga y ambos murieron de la misma manera es porque las compraron aquella noche en la fiesta. Barragán lamentó la pasividad de las administraciones: "Mientras no haya una muerte no se hace nada, pero estas fiestas se hacen para vender la droga". Ambos padres aclararon que, según los análisis de sangre, sus hijos no habían consumido alcohol ni otra droga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 7 de marzo de 2002