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La huelga indefinida de los empleados de las petroleras amenaza con paralizar Argentina

Mercosur celebra una cumbre en Buenos Aires para expresar su apoyo a Duhalde

A la parálisis económica y las protestas cotidianas en demanda de puestos de trabajo o de los ahorros congelados se sumará hoy en Argentina una huelga indefinida de los empleados de las compañías petroleras, que puede dejar al país sin combustible en pocos días. La huelga ha sido convocada por la Federación Sindical del Petróleo y Gas Privado (Faspygp) contra los nuevos impuestos a las exportaciones del sector.

También hoy se celebra una cumbre del Mercosur en Buenos Aires, en la que los países de la región ofrecerán un respaldo político a Argentina.

Ningún yacimiento ni refinería funcionará en el país, uno de los cuatro principales productores y exportadores de Latinoamérica. El sindicato hizo un llamamiento a la huelga contra el gravamen que el Gobierno del peronista Eduardo Duhalde impuso la semana pasada contra las exportaciones de crudo (20%) y sus subproductos (5%).

El secretario de Faspygp, Alberto Roberti, teme que las petroleras -entre las que se encuentran la española Repsol YPF, ExxonMobil, Shell, Chevron, BP y TotalFinaElf- despidan a más de 10.000 empleados por el impacto negativo del nuevo tributo. El líder sindical no cree en la promesa que las compañías formularon al ministro de Trabajo, Alberto Atanasof, de que ninguno de sus trabajadores pasará a engrosar el índice de paro, que en la actualidad alcanza el 22%.

El Gobierno aplicará el impuesto a partir de marzo próximo, en un intento por reducir el déficit fiscal, echando mano de uno de los sectores más beneficiados por la reciente devaluación del peso. Las empresas advierten de que caerá o desaparecerá la producción en las cuencas menos rentables, como la del golfo San Jorge (en la Patagonia), donde Repsol YPF dispone de áreas de explotación.

Fuentes de las petroleras, que no quisieron ser identificadas, advirtieron de que la ganancia de competitividad de las exportaciones por la devaluación estaba haciendo posible mantener el precio de los combustibles en el mercado interno, pero con el impuesto a las ventas externas les resultará inevitable un aumento de los precios locales. Las gasolineras también anticipan un alza.

El Gobierno está intentando contener la inflación mediante acuerdos con el sector privado. Por eso el jefe del Gabinete de Ministros, Jorge Capitanich, se reunirá hoy con las petroleras para seguir discutiendo alternativas al impuesto, que reportaría al Estado 637 millones de euros si se sostuvieran las exportaciones de 2001.

La suspensión del suministro de crudo se extenderá por la provincia de Buenos Aires, las patagónicas Chubut, Santa Cruz y Neuquén, la norteña Salta y la occidental Mendoza. El sindicalista Roberti reconoció que su objetivo radica en el desabastecimiento de combustibles en la tercera economía latinoamericana. 'Es la única herramienta de que disponemos para conservar las fuentes de trabajo', declaró al periódico La Nación.

Se trata de la primera huelga del sindicalismo, dominado por el peronismo, contra Duhalde, que también recibirá hoy apoyos. Los presidentes Fernando Henrique Cardoso (Brasil), Jorge Batlle (Uruguay), Luis González Macchi (Paraguay), Jorge Quiroga (Bolivia) y Ricardo Lagos (Chile) firmarán en Buenos Aires una declaración de apoyo político a Argentina, que atraviesa una de las peores crisis de sus 192 años de historia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 18 de febrero de 2002