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ENTREVISTA

'Colin Powell está en permanente contacto conmigo'

El líder palestino, cercado por el Ejército de Israel desde hace dos meses en sus oficinas en Ramala (Cisjordania), declara en una entrevista exclusiva con EL PAÍS que está esperando la cita para restablecer el diálogo con el Gobierno de Ariel Sharon en cualquier momento. Arafat, de 72 años, acusa a Israel de ser el responsable de la actual situación de guerra que mantiene paralizadas, si no olvidadas, todas las iniciativas de paz de los últimos años.

El líder palestino, cercado por el Ejército de Israel desde hace dos meses en sus oficinas en Ramala (Cisjordania), declara en una entrevista exclusiva con EL PAÍS que está esperando la cita para restablecer el diálogo con el Gobierno de Ariel Sharon en cualquier momento. Arafat, de 72 años, acusa a Israel de ser el responsable de la actual situación de guerra que mantiene paralizadas, si no olvidadas, todas las iniciativas de paz de los últimos años.

Mohamed Abdel Rahmán Abdel Rauf Arafat al Qudua al Husein es simplemente para la historia Yasir Arafat. El presidente de la Autoridad Palestina, 73 años en agosto, cumple hoy dos meses de arresto domiciliario en sus oficinas de Ramala. Asediado por los tanques del Ejército israelí y acosado por el frío, el viejo león palestino parece dormitar, mientras vive uno de los episodios más difíciles de su biografía desde que se firmaron los Acuerdos de Oslo (1993). Son momentos propicios para la introspección, el balance y, sobre todo, para tratar de explicar la verdad. Fuera, en la calle, a pesar de la lluvia y la niebla, continúa la Intifada.

El alto el fuego ha fallado porque Israel insiste en continuar con su escalada militar

Desde que ganó Sharon, los israelíes no han vuelto a la mesa de negociaciones

¿Quién se puede imaginar que los iraníes me van a dar armas?

Pregunta. El pasado 16 de diciembre usted hizo un llamamiento solemne por televisión ordenando a todas las facciones y grupos palestinos el alto el fuego en una Intifada que llevaba ya más de un año y había causado cerca de mil muertos. ¿Por qué no se ha consolidado esta tregua?

Respuesta. El alto el fuego ha fallado porque los israelíes insisten en continuar con su escalada militar y en llevar a término una serie de planes bélicos preconcebidos de antemano: el primero, Campos de las Espinas; luego, el Plan del Infierno; y el tercero y último, Bola de Nieve. Estos planes han supuesto el estado de sitio de todas nuestras ciudades, pueblos y campos de refugiados y quedarse con las transferencias de nuestros impuestos desde hace 16 meses. Al mismo tiempo han incrementando la construcción de asentamientos en todas partes, dando más armas a los colonos y apoyando sus crímenes. Pero eso no es todo: han destruido con sus aviones y torpedos muchas de nuestras infraestructuras, algunas construidas con la ayuda financiera de Europa, como por ejemplo el puerto, el aeropuerto de Gaza, la Oficina Central de Estadística, el Centro de Radio y Televisión. Incluso han bombardeado nuestros helicópteros y muchas de nuestras prisiones.

P. Pero, específicamente, ¿no cree que el alto el fuego ha fallado como consecuencia de la política de asesinatos selectivos de líderes de la Intifada?

R. Ellos han continuado con su plan de asesinar a dirigentes palestinos en todas partes. Sin embargo, le tengo que recordar que, a pesar de todo, tuvimos éxito en mantener la calma. No sólo durante los siete días que pedía Ariel Sharon, sino que logramos además tener 24 días de calma, antes de que llegara el enviado de la Casa Blanca, el general Anthony Zinni. Pero en aquel momento no fue posible empezar con las negociaciones y la aplicación del Plan Mitchell y el Plan Tenet, tal y como estaba acordado. Lo que ocurrió es que hubo más escalada militar, más humillaciones contra nuestro pueblo. Impidieron incluso a muchos de los estudiantes ir al colegio o a las universidades. Bir Zeit en Ramala, por ejemplo. Los estudiantes no pueden llegar allí. Los israelíes continúan con su plan de apoyar a los grupos de fanáticos contra los lugares santos cristianos y musulmanes en Jerusalén, en Belén, en Beit Jala y en Bei Sahur.

P. Estados Unidos e Israel le acusan de haber perdido, una tras otra, las ocasiones para firmar la paz, la última en julio de 2000 en Camp David, tres meses antes de la Intifada. ¿Por qué no aceptó la propuesta de Ehud Barak en Camp David?

R. En primer lugar porque insistían en mantener el control de todo el espacio aéreo: el de las fronteras entre el Estado palestino y Egipto y Jordania; en mantener también el control al menos del 8% de los territorios de 1967. Pero, además, querían mantener la soberanía sobre los lugares santos de los musulmanes y Jerusalén. También reclamaban el control del barrio armenio. Yo no podía traicionar a los armenios y aceptarlo. Insistían además en mantener una parte de su Ejército en el Valle del Jordán. También en mantener la soberanía sobre el subsuelo de la Explanada de las Mezquitas, pero la parte de debajo no es más que una parte de lo que está arriba.

P. Conclusión: ¿era inaceptable la propuesta de Camp David?

R. Yo tenía que preguntarles a los cristianos y musulmanes si lo aceptarían o no. Estaba además la posición del Comité Al Qods, en el que por primera vez responsables de todas las iglesias cristianas en Jerusalén participaron en una reunión que se había celebrado en Marruecos. Allí cristianos y musulmanes rechazaron la oferta. ¿Qué derecho entonces tenía yo entonces a aceptarla?

P. Por cierto, ¿dónde están los documentos de trabajo de Camp David, por qué nunca se hicieron públicas las propuestas de aquella cumbre?

R. Sí hay documentos. Tiene que recordar que Rob Marley, asesor de Clinton, escribió en un artículo una clara respuesta a lo que se mencionó en Camp David.

P. En cualquier caso a pesar del fracaso de Camp David, ustedes continuaron negociando.

R. Después de Camp David fuimos a Sharm el Sheij, a París con el apoyo de Jacques Chirac , en su despacho, con Kofi Annan. Decidimos continuar al día siguiente y firmar en Sharm el Sheij en presencia de Hosni Mubarak y de Madeleine Albrigth . Cuando llegamos, desgraciadamente, la delegación israelí decidió de pronto regresar a su casa. A pesar de todo, fuimos después a Taba, donde estaba el enviado permanente de la Unión Europea, Miguel Ángel Moratinos. Él tiene la grabación de todo lo acordado por parte palestina e israelí. Tanto de un lado como de otro. Pero nos sorprendimos cuando Barak convocó las elecciones anticipadas, sin ninguna necesidad. Podía haber estado dos años más. Perdió las elecciones. Ganó Sharon, para continuar con esta agresión militar, con estos ataques. Desde entonces los israelíes se niegan a volver a la mesa de negociaciones, a pesar de que han estado aquí Colin Powell , Georges Tenet y otros muchos líderes de la Unión Europea.

P. Con Simón Peres los contactos nunca se han cerrado. ¿No es verdad?

R. También con Simón Peres. Vino a verme a Gaza. Si usted recuerda tuvimos otro encuentro con Peres en Portugal, con el ministro de Exteriores noruego, que era miembro de la Comisión Mitchell. Luego en El Cairo, en la oficina de Mubarak. Israelíes y palestinos continuamos las conversaciones en Jerusalén. Algunos de estos encuentros fueron secretos, otros abiertos.

P. Y en este contexto de idas, venidas, conversaciones, ¿qué significan los contactos actuales entre el presidente del Parlamento palestino Abu Ala y Simón Peres?

R. Nosotros habíamos decidido continuar con las negociaciones con Simón Peres. Pero de pronto Sharon declaró que nadie puede negociar excepto él. A partir de allí lo que se había acordado previamente se ha convertido en cero. Sharon quiere empezar a negociar desde la nada.

P. También está la iniciativa del presidente de Israel, Moshe Katsav, para acordar una tregua entre las dos partes.

R. Aceptamos esta iniciativa. Le dimos la bienvenida, para que Katsav viniera al Parlamento palestino. Pero se lo impidieron. Ahora pasa lo mismo con el presidente del Parlamento, Abraham Burg, a pesar de que había sido acordado en París, en dos reuniones; una con Jospin y la otra con Chirac.

P. Por lo que usted explica hay que llegar a otra conclusión: que los canales de diálogo con los israelíes están absolutamente bloqueados.

R. Nosotros no hemos cerrado los canales del diálogo. Estamos dispuestos en cualquier momento al diálogo, si nos dan una cita. Hoy; esta misma noche. Por nuestra parte no hemos parado ninguna negociación, ninguna reunión, ningún encuentro.

P. ¿El diálogo que usted había venido manteniendo con Estados Unidos parece también encontrarse en un momento crítico?

R. Tenemos contactos con la Administración de Estados Unidos. Hace cuatro días le mandé un mensaje al presidente Bush. He recibido su respuesta. También Powell está en permanente contacto conmigo. Una delegación palestina ha viajado a Nueva York y Washington para participar en la Conferencia del Foro Económico Mundial, en Nueva York, y continuar las negociaciones con el señor Powell.

P. Sin embargo, las últimas declaraciones del presidente George W. Bush no parecen ser muy alentadoras. Bush dice que está decepcionado con Arafat, porque no acaba con el terrorismo palestino. ¿Y usted no se siente decepcionado por las palabras de Bush?

R. Lo que más importa es lo que él declaró ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la última sesión, en la que manifestó su apoyo al Estado de Palestina. Y lo repitió después. Estados Unidos se ha comprometido con el Estado de Palestina.

P. ¿Pero no cree que desde entonces ha habido un cambio en el enfoque de las relaciones de Estados Unidos con la Autoridad Nacional Palestina, provocado quizás por el apresamiento por parte de los israelíes del barco Karin A y su cargamento de armas supuestamente compradas en Irán y encaminadas a la resistencia palestina?

R. ¿Quién puede creerse que hay una relación militar entre nosotros e Irán? En primer lugar todo el mundo árabe y musulmán conoce que no existen relaciones con Irán. En segundo lugar, no necesitamos comprar armas. Cuando abandonamos Beirut y Trípoli nos fuimos con todo nuestro armamento y lo distribuimos por la mayoría de los países árabes. En tercer lugar, ¿cree usted posible que el barco hubiera cruzado el canal de Suez sin el permiso de los egipcios? Por ese motivo los egipcios no se lo creen. Además, ¿por qué no permitieron que el barco llegara a Gaza? Los israelíes controlan la mayor parte de las playas; 26 kilómetros sobre 47, día y noche, con barcos. Están siempre ahí, incluso prohíben a nuestros pescadores que salgan a faenar durante varios días de la semana, o durante semanas consecutivas.

P. ¿Cree entonces que el caso del Karin A ha sido un montaje de los israelíes?

R. (Sonríe). ¿Quién se puede imaginar que los iraníes me van a dar armas? Si tengo que comprar armas no iré a Irán. Las compraré a España, porque estoy seguro de que me las darán gratis. (Ríe). Mire, cuando necesité 45 vehículos blindados con su respectivo armamento, Yeltsin me los envió como regalo.

P. ¿No le preocupa la ofensiva que desde Israel lidera el primer ministro Ariel Sharon contra usted como presidente de la Autoridad Nacional Palestina?

R. En primer lugar, respeto el resultado de las elecciones de Israel. En segundo lugar, estoy dispuesto a negociar con cualquiera que haya sido elegido por el pueblo israelí. Ya negocié con Sharon cuando era el segundo del Gobierno de Netanyahu, en Wye River (1998), y llegamos a un acuerdo.

P. ¿Pero cree de verdad que con Sharon se puede llegar a establecer algún acuerdo de paz?

R. Si hay voluntad, hay voluntad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de febrero de 2002