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20.000 inmigrantes continúan 'sin papeles' en Murcia un año después del accidente de Lorca

Los pequeños agricultores reconocen que siguen empleando a trabajadores sin documentación

Unos 20.000 inmigrantes residentes en Murcia, casi un tercio de los 64.000 que salieron a la luz en los procesos de regularización puestos en marcha por el Gobierno entre 2000 y 2001, continúan 'sin papeles'. Los pequeños agricultores admiten que, un año después del trágico accidente de Lorca -que puso de manifiesto la explotación de los trabajadores indocumentados- siguen empleando a irregulares y culpan de esa situación al Gobierno por su lentitud en la tramitación de las solicitudes de regularización presentadas. Unos 35.000 inmigrantes han logrado ya obtener su documentación.

El mercadeo de mano obra en plazas y explanadas se mantiene casi intacto en Lorca (Murcia) un año después del accidente en el que murieron doce ecuatorianos, al ser atropellada por un tren en un paso a nivel la furgoneta en la que viajaban, y que destapó la explotación laboral que sufrían los inmigrantes 'sin papeles'. Hoy, los empresarios se muestran más cautos a la hora de emplear a trabajadores irregulares, pero las contrataciones ilegales no se han erradicado en absoluto debido, entre otros motivos, a la demora del Gobierno en resolver la tramitación de tarjetas de residencia y a la llegada constante de nuevos inmigrantes clandestinos que superan el trámite en el aeropuerto de Barajas (Madrid) con un visado de turista y dólares para justificar su estancia.

Entre marzo de 2000 y julio de 2001, cuando concluyó el plazo para regularizar estancias atendiendo a las condiciones de arraigo, han salido a la luz 64.000 inmigrantes que residían clandestinamente en la región murciana. El delegado del Gobierno en esa comunidad autónoma, José Joaquín Peñarrubia, asegura que la Administración central ha hecho un 'esfuerzo enorme' en el último año para comenzar a ordenar el fenómeno inmigratorio en Murcia.

Solicitudes pendientes

El Gobierno reconoce que siguen pendientes de resolver 15.000 solicitudes presentadas por arraigo, más otro millar que no cumple todos los trámites exigidos a los ecuatorianos acogidos al retorno voluntario. Otras 8.000 solicitudes de retorno voluntario presentadas en Murcia han sido aceptadas, pero no todas han recibido ya la tarjeta de residencia que certifica su condición legal.

La responsable de Mujer y Política Social de Comisiones Obreras en Murcia, Juana Costa, calcula que alrededor de 4.000 de los que solicitaron el retorno están pendientes de recibir la tarjeta de residencia, que sumados a los 15.000 que aún no tienen respuesta a su expediente de regularización por arraigo y el millar que no cumple los requisitos alcanzan los 20.000 extranjeros sin papeles en Murcia. Según CC OO casi todas las 10.000 solicitudes presentadas por el régimen general han sido concedidas.

La lentitud para resolver las regularizaciones ha desatado las críticas de algunos empresarios agrícolas, que no tienen inconveniente en reconocer que siguen echando mano de trabajadores irregulares para sacar adelante su faena.

Lorca es un botón de muestra. El presidente de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) en esa localidad, Víctor Pérez Muela, considera que la situación incluso 'ha empeorado' respecto a enero de 2001. La COAG calcula que en los meses de campaña intensos, que comprenden de septiembre a abril, son necesarios alrededor de 10.000 trabajadores para sacar adelante la actividad agrícola que se realiza en unas 40.000 hectáreas.

En Lorca están empadronados unos 8.000 trabajadores inmigrantes, pero no todos tienen la documentación en regla. 'Se coge a gente 'sin papeles'. Decir lo contrario sería mentir', reconoce el presidente de la COAG. Si bien el temor a las inspecciones frenó casi en seco la utilización de mano de obra clandestina tras el accidente de hace un año, la contratación de inmigrantes 'sin papeles' vuelve a ser una práctica habitual, sobre todo entre los pequeños propietarios.

Un ejemplo de esa situación es Luis Guerra, de 37 años, que llegó a Lorca hace pocos meses.El pasado sábado, Guerra comentaba a las siete de la madrugada, mientras esperaba en la plaza del Óvalo -uno de los habituales puntos de mercadeo laboral- la llegada de la furgoneta que le trasladaría a un campo para recoger limones, que los sábados aumenta la contratación de irregulares para cubrir las plazas de muchos peones con papeles que trabajan de lunes a viernes. Su intermediario habitual le cobra 800 pesetas diarias por el transporte hasta la finca, donde le pagan 750 pesetas por hora.

Inmigrantes de 40 países

El ex representante de Rumiñahui en Lorca, Ángel Mera, calcula que en los últimos meses se han instalado en la localidad otros 600 ecuatorianos recién llegados a España, que se convierten en la mano de obra más vulnerable para la explotación. La llegada de nuevos inmigrantes a Lorca, donde coexisten emigrantes procedentes de 40 países, constituye una de las principales quejas del alcalde, Miguel Navarro (PSOE), que acusa al Gobierno de incumplir la Ley de Extranjería. 'No estoy de acuerdo con ella, pero si nos hemos dotado de una ley, tiene que aplicarse', argumenta. Navarro considera que la localidad dispone de un exceso de mano de obra, que genera problemas de subsistencia para muchos inmigrantes que sólo trabajan un par de días a las semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de enero de 2002