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Reportaje:

El drama de Lorca, un año después

La mayoría de los familiares de las víctimas han regresado a Ecuador, y ninguno de los 28 pasos a nivel ha sido suprimido

Un año después del accidente ocurrido en un paso a nivel de Lorca (Murcia) en el que murieron 12 ecuatorianos al ser arrollada por un tren la furgoneta en la que viajaban, sólo tres familias de los fallecidos permanecen en esa localidad murciana. La mayoría optó por retornar a Ecuador en cuanto recibieron las indemnizaciones, que ascendieron en total a 260 millones de pesetas. Sólo tres familias están pendientes de percibir el dinero, por falta de documentación para verificar el parentesco con las víctimas. Un año después del accidente, en Lorca no ha sido suprimido ninguno de los 28 pasos a nivel.

Un tren de cercanías que circulaba entre Águilas y Murcia arrolló el 3 de enero de 2001, en un paso a nivel sin barreras, una furgoneta donde viajaban 14 ecuatorianos, entre ellos una adolescente de 13 años, que se dirigían a un campo para trabajar en la recogida de brécol. Sólo la menor de edad y el conductor sobrevivieron al choque. Los otros 12 ocupantes del vehículo fallecieron en el instante.

El siniestro destapó de forma trágica las condiciones de explotación laboral en las que vivían los inmigrantes de la comarca del valle del Guadalentín, donde la contratación de inmigrantes irregulares para sacar adelante la actividad de unas 40.000 hectáreas de cultivos era el pan de cada día. Las víctimas del accidente, que trabajaban sin papeles, se convirtieron en el dramático botón de muestra.

Acuerdo extrajudicial

Las familias de los fallecidos que residían en Lorca han optado por retornar a su país, a Ecuador, después de recibir la indemnización por el siniestro. La compañía aseguradora de la furgoneta donde viajaban los fallecidos llegó a un acuerdo extrajudicial para indemnizar con 260 millones de pesetas a los allegados de las 12 víctimas, según Manuel Enrique Feijoó, viudo de una mujer que viajaba en la furgoneta arrollada y que ha actuado como portavoz de los parientes de las víctimas.

La cuantía de cada indemnización se fijó según el grado de parentesco con el fallecido, y se establecieron cláusulas para que el dinero destinado a los hijos menores de edad quede depositado en entidades bancarias hasta que cada beneficiario cumpla la edad de 18 años. El montante más elevado, de 27 millones de pesetas, se destinó a la familia de Gladys María Loayza Capa de León, que falleció en el accidente junto a su hijo Denis, de 16 años. Sólo tres familias, que no han presentado toda la documentación requerida para acreditar su relación con víctimas del accidente, están pendientes de percibir el dinero en concepto de indemnización.

Los dos supervivientes del choque del tren con la furgoneta -el conductor del vehículo, Nelio León Vergara, y la menor Nancy P. B.- son los únicos que no han recibido indemnización por el siniestro. El chófer, además, se enfrenta a una petición del fiscal de tres años de cárcel y la prohibición de residir en España durante cuatro años, por el accidente.

A pesar de que ha transcurrido un año desde entonces, no se ha suprimido ninguno de los 28 pasos a nivel que existen en Lorca -18 sin barrera, como el del trágico siniestro de enero de 2001-.

El alcalde de esa localidad murciana, el socialista Miguel Navarro, critica que no se hayan dado pasos para eliminarlos pese a que el ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, 'se comprometió en el mismo funeral'.

El Ayuntamiento de Lorca ha recibido recientemente un proyecto para cerrar dos pasos donde se cruzan trenes y coches, aunque no se corresponden con el del lugar del accidente, donde sólo se ha reforzado la señalización, según el alcalde de la localidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de enero de 2002