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LOS EFECTOS DE LA CRISIS

El Banco de España rebaja casi en un punto la previsión de crecimiento para 2002

Rodrigo Rato esperará a diciembre para abordar una revisión de los objetivos del Gobierno

El Gobierno está abocado a revisar sus previsiones de crecimiento económico para este año y el próximo, presentadas hace poco más de un mes. El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, ha sido el primero en fijar unas nuevas estimaciones, entre el 2% y el 2,5% para el año que viene, bastante por debajo del 2,9% que figura en los Presupuestos de 2002. El Ministerio de Economía ha admitido que no se cumplirá su pronóstico, aunque esperará a conocer las nuevas previsiones de la Comisión Europea. El dato positivo de la crisis es el recorte de los precios el pasado mes de octubre en una décima respecto a septiembre, hasta situar la tasa anual en el 3%, pese al aumento de la inflación subyacente.

La desaceleración que atenaza la economía mundial va a reducir el crecimiento español por debajo de lo que prevé el Gobierno para el año próximo, según el Banco de España. Ayer, el gobernador de esta entidad, Jaime Caruana, cifró entre un 2% y un 2,5% la previsión de crecimiento del producto interior bruto (PIB) español para 2002. Una horquilla más pesimista que el 2,9% recogido en el cuadro macroeconómico de los Presupuestos del Estado para ese año. Ante este escenario, Caruana cree que 'no habría que descartar' un ligero déficit presupuestario para 2002. También dijo Caruana que 'no parece posible' que este año se alcance un crecimiento del 3%.

Al mismo tiempo que Caruana echaba este jarro de agua fría en su comparecencia en el Senado para analizar los Presupuestos, el presidente del Gobierno, José María Aznar, afianzaba su voluntad de 'mantener los parámetros básicos' de la política económica. Aznar, que inauguró el III Foro de Empresas Latinoamericanas organizado por la Bolsa de Madrid, aseguró que el Gobierno 'no va a variar' los criterios de 'estabilidad, equilibrio, liberalización, reforma, apertura y disciplina' que han llevado a España 'a crecer por encima de los países del G-8 y de la UE'. Mantener estas políticas permite una 'economía suficientemente saneada para hacer frente a esta situación de crisis', añadió el jefe del Ejecutivo.

Aznar no habló de revisión de crecimiento. Sí lo hizo, sin embargo, el vicepresidente segundo y ministro de Economía, Rodrigo Rato, quien reconoció que las cosas vienen peor y manifestó que el Gobierno esperará a diciembre para decidir, en función de las previsiones internacionales, una posible modificación de las expectativas de crecimiento. Rato indicó que a final de año España debe presentar la revisión del Plan de Estabilidad en Bruselas y, en ese conexto, es cuando puede cambiarse las grandes cifras, como el crecimiento, el déficit o la creación de empleo.

El secretario de Estado de Economía, José Folgado, quien intervino en el mismo foro que Caruana, se había acercado más en el poco tiempo que tuvo para intervenir: 'Cuando el día 21 la Comisión Europea haga públicos sus datos [de crecimiento], revisaremos, veremos a ver si revisamos los nuestros', rectificó sobre la marcha Folgado. Éste cree que existen 'garantías razonables' de que se va a cumplir el equilibrio presupuestario pese a la revisión a la baja en las previsiones de crecimiento.

El responsable de Economía del PSOE, Jordi Sevilla, afirmó que la rebaja del Banco de España y la posibilidad de revisión por parte del Ejecutivo obligan a retirar los Presupuestos de 2002.

Y es que reducir entre 0,4 y 0,9 décimas el crecimiento previsto para el año supone un serio recorte sobre las previsiones iniciales y, evidentemente, puede cambiar radicalmente el panorama previsto en el cuadro macroeconómico. Caruana, que hasta ahora apenas se había desmarcado de las líneas trazadas por el Gobierno, puntualizó: 'Con la información disponible en la actualidad, parece inevitable una reducción adicional en el ritmo de crecimiento, que tenderá a situarse en la zona del 2% al 2,5%'.

El impacto derivado de los atentados terroristas del 11 de septiembre tampoco permitirán cerrar este año conforme a lo esperado, sino con un crecimiento inferior al 3% previsto por el Gobierno para todo el ejercicio, según Caruana. El gobernador añadió que, con todo, el crecimiento será superior al de la mayoría de los países del entorno.

El máximo responsable de la autoridad monetaria quiso, además, formular una hipótesis de la que el Ejecutivo no quiere ni oír hablar: la coyuntura de que unos menores ingresos en las arcas públicas provoquen un 'ligero déficit de carácter cíclico' en los Presupuestos de 2002. Caruana cree que esta posibilidad no debe llevar al Gobierno a adoptar medidas, ni para eliminar ese déficit, que se corrige automáticamente cuando la coyuntura mejore, ni para aumentarlo más.

De este modo, Caruana trae a primer plano una posibilidad contemplada por algunos analistas y expertos que se preguntan cómo se puede mantener el déficit cero a toda costa para el año próximo cuando todo apunta a que los ingresos van a ser bastante menores. Si, al final, se mantiene el objetivo del equilibrio podría implicar recortes de las partidas de gasto previstas en los Presupuestos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de noviembre de 2001