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El FMI rebaja por segunda vez en un mes la previsión del crecimiento de España en 2002

El organismo considera acertada la política de equilibrio presupuestario del Gobierno

La economía española crece por encima de la media europea, pero no se escapa de la amenaza de crisis. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado a la baja, por segunda vez en apenas un mes, su pronóstico de crecimiento del producto interior bruto (PIB) español para 2002. En septiembre lo bajó del 3,2% al 2,8%. Ahora, lo pasa al 2,3%, nueve décimas inferior al anunciado en abril y seis por debajo de las estimaciones del Gobierno. El FMI, que respalda la política de déficit cero del Ejecutivo, añade que la inflación se situará por debajo del 2,5% a finales de 2002.

Las dudas sobre el futuro de la economía tras los atentados terroristas del 11 de septiembre se reflejan también en las conclusiones preliminares del último informe sobre España del FMI, presentado ayer por el Ministerio de Economía y publicado en la página de Internet del organismo (www.imf.org). Es posible que el crecimiento español esté por encima de las previsiones, reconoce el FMI, pero también advierte de "hay riesgos a la baja". En esta zona de riesgo se encuentra la industria del turismo, muy perjudicada por el miedo a volar y la amenaza de nuevos atentados.

La economía española volverá a crecer en 2002 "claramente por encima de la media de la zona euro", destacó el secretario general de Política Económica, Luis de Guindos, encargado de presentar las conclusiones preliminares. Se trata, no obstante, de la segunda vez este año que el FMI revisa a la baja el crecimiento de España por la mala coyuntura internacional. Desde la previsión inicial del 3,2% anunciada en abril, ésta se redujo al 2,8% en septiembre y ahora cae hasta el 2,3%. El Gobierno, de momento, no seguirá los pasos del FMI. De Guindos reiteró que el Ejecutivo no cree que éste sea "el momento más adecuado" para revisar sus previsiones, fijadas en el 2,9%.

Ante la posiblidad de una recesión, otros gobiernos europeos han revisado sus expectativas de crecimiento, como Alemania, mientras la economía de la zona euro en su conjunto sólo crecerá un 1,5% este año.

El Gobierno insiste, sin embargo, en que la economía española sigue creciendo por encima de la media europea y así lo constata el FMI. El organismo subraya el "dinámico crecimiento" experimentado durante los últimos cinco años y asegura que España es el país de la Unión Europea (UE) mejor preparado para afrontar la desaceleración. El FMI respalda la política económica y presupuestaria del Ejecutivo. Respecto al déficit cero, opina que el Gobierno ha hecho bien en renunciar al superávit previsto inicialmente para 2002 y marcarse como objetivo el equilibrio entre ingresos y gastos. Si el crecimiento, como prevé el fondo, se sitúa en el 2,3%, "podría tolerarse" un déficit del 0,25% del PIB.

La desaceleración debería tener sus efectos en la inflación. La tasa interanual (ahora en el 3,4%) remitirá y a finales de 2002 se situará por debajo del 2,5%. El desempleo continuará su tendencia a la baja.

Las revisiones de crecimiento se suceden, pero el BCE se muestra reticente a recortar los tipos de interés animar el crecimiento. El presidente del Bundesbank, indicó ayer que si "el Consejo de Gobierno ve la posibilidad de recortar más los tipos de interés sin comprometer la estabilidad de precios, lo hará". El BCE mantuvo la semana pasada los tipos en el 3,75%, pese a las presiones de la Comisión Europea para que abaratara el precio del dinero. La presidenta de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, Christa Randzio-Plath, señaló ayer que el BCE "debe mejorar", pero defendió su independencia. Randzio-Plath forma parte de una delegación de eurodiputados de visita en Madrid ante la presidencia española de los Quince.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de octubre de 2001