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RECESIÓN

La OCDE pronostica una recesión de su economía por primera vez en 20 años

La organización prevé una recuperación en el próximo año una vez superado el efecto de los atentados del 11 de septiembre

Las economías de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) registrarán una caída del 0,3% en el segundo semestre de este año, por primera vez en los últimos 20 años, debido al impacto de los atentados del 11 de septiembre, según se recoge en el informe semestral de la organización.

El crecimiento de los países industrializados seguirá siendo débil en la primera mitad de 2002 y se situará en el 0,7%. La economía de los miembros de la OCDE se recuperará en el segundo semestre de 2002, con un crecimiento del 2,9%, y en el primero de 2003, con un aumento del 3,2%.

El informe semestral de la organización señala también que la economía de la zona euro crecerá un 1,6% en 2001 y un 1,4% el año que viene, y se recuperará plenamente en 2003 con un aumento del 3%. Las previsiones de la OCDE apuntan asimismo a un crecimiento de la economía estadounidense del 1,1% este año, del 0,7% en 2002 y del 3,8% en 2003.

El peor pronóstico, con todo, corresponde a la economía japonesa, que sufrirá este ejercicio una recesión del 0,7%, que se agravará todavía más en el 2002 (-1%). Además, en un contexto de deflación "la política monetaria tradicional no tiene mucho margen de maniobra para apoyar la actividad, puesto que los tipos de interés están próximos a cero", ha señalado la OCDE.

Hipótesis optimista

Los autores del informe insisten en que sus cálculos están elaborados sobre la base de las hipótesis optimistas de recuperación de la confianza.

A esas tesis contribuirán desde mediados del ejercicio próximo los efectos del fuerte impulso "ya dado por la política monetaria en un gran número de países y por la política presupuestaria en algunos de ellos", según los expertos de la OCDE.

No obstante, han advertido de que podrían darse "evoluciones negativas", como el deterioro de la confianza de los consumidores y de las empresas, el retroceso de las importaciones de terceros países, una subida del precio del petróleo o "fluctuaciones imprevisibles del tipo de cambio", cuyo efecto sería "agravar más el debilitamiento económico" y plantear dudas a "una sólida recuperación en breve".