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Los 49 países más pobres van a triplicar su población en 50 años

Un informe de la ONU liga los problemas demográficos y ambientales

Los 49 países más pobres, hoy con 668 millones de habitantes, llegarán a 1.860 millones dentro de 50 años, pese a que el ritmo de crecimiento de la población mundial ha bajado al 1,3%, pronostica el informe anual del Fondo de Población de la ONU (FNUAP), presentado ayer. En 2050 los actuales 6.300 millones de personas serán 9.300. El informe relaciona los problemas de población y medio ambiente.

'El incremento de la población y el consumo, alimentados por las nuevas tecnologías y la globalización, está alterando el planeta en una escala sin precedentes', señala el informe.

Mientras la población aumenta en 77 millones al año, el consumo se ha doblado desde la década de los setenta en el mundo rico, aunque la mitad de los seres humanos sobrevive con menos de 400 pesetas al día. 'El 90% del crecimiento de la población se produce en África, Asia y Latinoamérica, y las megaciudades de esos países crecen a un 3 o 4% anual, con los problemas consiguientes de agua o sanidad', señaló en la presentación en Madrid el representante del FNUAP para Nicaragua, Costa Rica y Panamá, Tomás Jiménez.

El uso del agua se ha multiplicado por seis en 70 años y los acuíferos están amenazados, lo que unido a la deforestación se traduce en erosión, inundaciones y sequía. El informe señala que hay 25 millones de 'refugiados ecológicos', cifra que supera la de refugiados a consecuencia de un conflicto.

Un estudio que hoy publica Nature indica que el ecosistema no puede absorber indefinidamente las emisiones de dióxido de carbono. 'El medio ambiente es un bien público, lo cual legitimaría una intervención internacional similar a la que se produce en una catástrofe', dice Jiménez. 'Es un problema de corresponsabilidad. En ese sentido, EE UU ha mostrado falta de compromiso con el protocolo de Kioto'.

Las diferencias entre mundo desarrollado y subdesarrollado son patentes en el cálculo de la huella ecológica, es decir la relación entre población y consumo de energía, alimentos y materiales en función de la superficie productiva de tierras o mares (ver gráfico). Asia, por ejemplo, sólo cuenta con un tercio de superficie productiva para un 60% de la población mundial y 1.300 millones en situación vulnerable.

Los pobres de la Tierra (en especial en el África del sida), tienen una esperanza de vida 40 años menor que los ciudadanos de los países desarrollados. 'África debería recibir una atención preferente', apunta Joaquín Arango, director del Centro de Estudios del Instituto Ortega y Gasset, que copresentó el informe, 'porque a todos sus problemas de pobreza y enfermedades se añaden los cinco o seis hijos de fecundidad no deseada que arrastran sus mujeres'. La educación de las mujeres es, para Jiménez, la 'piedra angular' del cambio social, porque posibilita reducir la mortalidad infantil y mejorar el ingreso familiar.

'Conseguir la igualdad entre hombres y mujeres y garantizar el derecho a la salud reproductiva, incluido el derecho a elegir el tamaño de la familia y la distancia entre los nacimientos de los hijos, ayudará a disminuir el crecimiento de la población y la presión medioambiental', dice el informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de noviembre de 2001