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ESCÁNDALO FINANCIERO

El 'caso Gescartera' fuerza al HSBC a relevar a sus dos máximos directivos en España

El banco nombra un presidente que estará por encima de Jaime Galobart y Salvador Pastor

El banco británico HSBC, cuya versión española trabajó con la agencia de valores Gescartera durante sus nueve años de vida, ha decidido unificar sus dos filiales y ha colocado como presidente de la entidad fusionada a Peter Atkins. Hasta ahora, los máximos responsables de las filiales eran Jaime Galobart y Salvador Pastor. Fuentes de la entidad aseguraron que esta reordenación no está relacionada con Gescartera y que se ha hecho también en Francia e Italia. Galobart compareció en el Congreso por el caso Gescartera y olvidó contar que el banco había concedido un crédito de 525 millones a una empresa de Rodrigo Rato.

La decisión que ha tomado el banco británico ha sido mantener a los dos directivos con sus respectivas responsabilidades, pero ha nombrado como máximo responsable de las dos filiales, bajo el cargo de presidente, a Peter Atkins, que asumirá esta función a partir del 5 de noviembre.

La filial española del HSBC ha estado vinculada a los clientes de Gescartera, ya que el dueño de esta agencia, Antonio Camacho, tuvo cuentas en este banco y un crédito personal de 750 millones de pesetas, de los que sólo utilizó 450 para distintas inversiones en bolsa.

Además, el HSBC disponía de 138 cuentas a nombre de su filial en Suiza, Republic Bank, que fueron consideradas por Jaime Caruana, gobernador del Banco de España, de 'opacas fiscalmente'. Caruana afirmó ayer que no se ha planteado dimitir de su cargo después de que el portavoz parlamentario del PSOE, Jesús Caldera, denunciara la existencia de cuentas cifradas -sin identificación del titular- del banco británico HSBC en España. Caldera anunció que su grupo pedirá la dimisión de Caruana por 'permitir' la existencia de cuentas cifradas del banco británico en España; un dato que, según el portavoz socialista, se desprende de la comisión de investigación del caso Gescartera.

Caruana, que pronuncia esta noche una conferencia en la escuela de negocios IESE, ha dicho que las cuentas cifradas son 'ilegales' y que siempre deben tener un titular identificado, y ha añadido que 'queda por averiguar si la filial del HSBC, el British Bank of Middle East, ha cumplimentado todas sus obligaciones de información' sobre las cuentas que tenía abiertas en España.

Por otra parte, el HSBC de Londres no sólo asumió el riesgo contraído por su filial española al conceder un préstamo de 525 millones a una empresa, Muinmo -propiedad de la familia Rato- con unas deudas de 545 millones, sino que mucho antes financió una visita a Londres de la cúpula del PP en vísperas de las elecciones de 1993, según informó ayer la cadena SER.

La inversora del HSBC organizó a José María Aznar, entonces candidato a la presidencia del Gobierno, y a Rodrigo Rato, reuniones financieras al más alto nivel. Galobart también ocultó parte de esa información al Congreso de los Diputados durante su comparecencia ante la comisión investigadora del escándalo financiero de Gescartera.

El banco, según la SER, presentó aquellos días un informe en el que aseguraba que el programa económico de Aznar era mucho más atractivo que el de Felipe González y señalaba que el PP ofrecía mejores oportunidades de negocio para los inversores extranjeros en el capítulo de privatizaciones. Fuentes del banco reconocieron que se hicieron esas invitaciones aunque matizaron que en ocasiones no financian el traslado a Londres de los dirigentes a los que invitan. La entidad insiste en que no hay constancia de que se pagaran esos gastos y admiten que en la contabilidad del bando ya no aparecen las facturas de 1993.

Aznar y Rato aprovecharon aquel viaje para entrevistarse con el primer ministro británico, el conservador John Major.

El HSBC colaboró con la agencia de valores Gescartera durante sus nueve años de vida y la salvó en abril de 1999 de ser intervenida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

El agujero de 4.500 millones

Cuando los inspectores de la CNMV habían descubierto un supuesto agujero de 4.500 millones en la sociedad gestora de carteras, Antono Camacho esgrimió que ese dinero se encontraba en una sociedad de inversión en capital variable (Sincav) del HSBC en Luxemburgo.

El banco británico acreditó la existencia de dicha sociedad y la previsión de que iba a trabajar con casi 1.000 clientes y unos fondos próximos a los 5.000 millones de pesetas. Con esa credencial, los consejeros de la CNMV se dieron por satisfechos y no intervinieron Gescartera como proponía el responsable de Supervisión del organismo regulador.

Sólo tres meses después de que el HSBC acreditara la existencia de la sociedad de inversión con Gescartera, optó por disolverla ante la falta de depósitos para cubrir los 5.000 millones previstos inicialmente. Gescartera nunca llegó a entregar más de 200 millones de pesetas para la actividad de la Sincav.

Durante los nueve años de vida de Gescartera (de 1992 a 2001), la agencia de Antonio Camacho tuvo relaciones comerciales con Bankinter, Deutsche Bank, La Caixa, Cajamadrid y HSBC.

Cuando la CNMV decidió intervenir Gescartera, el 14 de junio de 2001, la agencia de valores propiedad de Antonio Camacho tan sólo conservaba algunos fondos (muy escasos) en Cajamadrid y en el HSBC.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de noviembre de 2001