Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

España registra el mayor aumento de emisiones de cambio climático en la UE

Comienza en Marraquech la cumbre para poner en marcha el Protocolo de Kioto

España es el país de la UE que más ha aumentado porcentualmente sus emisiones de gases de efecto invernadero, con un 23,2% en 1999 respecto a 1990, según la Agencia Europea de Medio Ambiente. Otros estudios indican que el incremento roza ya el 30%, y para cumplir el Protocolo de Kioto las emisiones españolas no podrán crecer más del 15% en 2008-2012. Además, España carece de un plan estratégico para hacer frente al cambio climático. Con el objetivo de que el Protocolo de Kioto entre en vigor, comienza hoy en Marraquech la cumbre del clima de la ONU.

La cumbre de Marraquech, en la que participan representantes de 180 países, es 7ª Conferencia de las Partes (COP, en siglas en inglés) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, y la reunión internacional más notoria desde la crisis mundial desatada el 11 de septiembre; en las últimas semanas se planteó incluso su aplazamiento. Pero la conferencia, que dura hasta el próximo día 9, arranca con mejores perspectivas que la cumbre anterior, celebrada en Bonn en agosto, tras la renuncia de EE UU al Protocolo de Kioto.

'Marraquech debe ser el punto de inflexión que permita al Protocolo entrar en acción', ha declarado el secretario general de la Convención, Michael Zammit Cutajar. El objetivo es traducir a textos jurídicos el acuerdo político alcanzado en Bonn para superar los problemas pendientes en cuando a la ayuda financiera a los países en vías de desarorllo y a las reglas de cumplimiento del Protocolo, cuyo objetivo es que los países industrializados reduzcan en un 5,2% sus emisones de gases de efecto invernadero en 2008-2012 respecto a 1990.

Liderazgo europeo

La UE, que ha asumido un papel de liderazgo internacional en las negociaciones del clima, es responsable de un 24,2% de las emisiones mundiales y ha reducido ya un 4% entre 1990 y 1999, lo que supone la mitad de su compromiso en el Protocolo de Kioto. Pero eso ha sido gracias la notable disminución de emisiones lograda, sobre todo, en Alemania y en el Reino Unido. España, según destaca la Agencia Europea de Medio Ambiente en un informe hecho público la semana pasada, está entre los países 'con tendencia a exceder sustancialmente su parte acordada de emisiones permitidas para la UE'.

En vísperas de la cumbre de Marraquech, la comisaria europea de Medio Ambiente, Margot Wallström, ha pedido a los países de la UE que se preparen para ratificar el Protocolo de Kioto el año que viene, al tiempo que ha anunciado varias medidas y planes para lograr el cumplimiento del compromiso.

En España, Germán Glaría, director general de Calidad y Evaluación Ambiental, de quien depende la Oficina de Cambio Climático del Ministerio de Medio Ambiente, anunció la semana pasada que se habían iniciado los trámites administrativos para dicha ratificación en el Parlamento. Sin embargo, España no tiene planes definidos para cumplir la limitación de emisiones que establece el Protocolo ni para hacer frente al cambio climático y a sus impactos, pese a ser una de las regiones europeas más afectadas.

La Estrategia Nacional del Clima, anunciada en 1998 por la ministra del Medio Ambiente del anterior Gobierno Aznar, Isabel Tocino, sigue pendiente y sin fechas. 'España es el país que más ha crecido en emisiones y el que menos acciones frente al cambio climatico ha emprendido, lo cual es de una coherencia total, pero nefasta', comenta Joaquín Nieto, responsable de medio ambiente de Comisiones Obreras. 'Y éste no es un asunto exclusivo del Ministerio de Medio Ambiente, porque afecta a muchos sectores (transporte, hacienda, energía, ciencia, agricultura, etcétera)', añade. 'Debería haber una comisión interministerial para cambio climático, liderada por el presidente del Gobierno'.

Sin Consejo Nacional

De momento, la Oficina del Clima ha anunciado un próximo decreto ley de reforma del Consejo Nacional del Clima, en el que ahora sólo están las instituciones. La última reunión del pleno de dicho Consejo se celebró el 19 de enero de 1999. Desde entonces se han celebrado tres COP.

'Aquí hay una eterna promesa de estrategia nacional del clima', afirma Jose Luis García Ortega, de Greenpeace España. 'En todo este tiempo [la administración] se ha dedicado a anunciar, y luego crear, una oficina del clima, que no es suficiente. España tiene que hacer ya una reducción grande de emisiones, y lo más preocupante es que no hay ningún plan sobre cómo hacerlo'. Greenpeace destaca que el Plan de Energías Renovables 'sólo es una parte de lo que hay que hacer, pero hay mucho más'.

Varios países europeos tienen ya en marcha planes y medidas para hacer frente al cambio climático. Por parte de la Oficina, su responsable, Javier Rubio, ha dicho: 'Estamos en proceso de cumplir los compromisos de esta Oficina, identificando y haciendo el diagnóstico de por qué no se ha podido hacer una estrategia'.

Los expertos señalan que cuanto más se tarde en planear y acometer la contención de emisiones, más difícil será lograr el objetivo. 'España va completamente retrasada', firma Carlos Vallecillo, de Adena WWF. 'Con unas medidas claras, la adaptación de la industrial y el transporte sería menos traumático, porque necesitan plazos y flexibilidad'. Él recuerda, entre las asignaturas pendientes, la falta de planes para amortiguar el impacto del cambio climático no sólo en sectores como el turismo, sino incluso en el propio medio ambiente. '¿Como afectará en los parques nacionales, por ejemplo?', plantea.

Para Daniel Sánchez, de Amigos de la Tierra, 'comparar la situación de España con la de otros países de Europa es como la noche y el día' en cuando a las actuaciones. 'La oficina se ha creado más bien por las cumbres internacionales, pero no es suficiente', continúa. 'Uno de los fallos fundamentales es que no se ha implicado realmente a otros ministerios como Fomento o Ciencia y Tecnología'.

La cita para el despegue

Marraquech debe ser la cita del despegue, a partir de la cual el Protocolo de Kioto quede listo y pueda ser ratificado por suficientes países para que entre en vigor y empiece a cumplirse. La UE queiere que sea en 2002. La labor para estas dos semanas es cerrar algunas cuestiones pendientes del acuerdo político alcanzado en Bonn el pasado agosto y traducir dicho acuerdo a textos legales de Naciones Unidas, algo muy complicado cuando cada parte quiere inclinar a su favor cualquier resquicio del pacto. Los cuatro grandes capítulos del acuerdo de Bonn son: régimen de cumplimiento del Protocolo; ayuda financiera a los países en vías de desarrollo; contabilización de bosques en los balances de emisiones y normativa de los mecanismos de flexibilidad (compra-venta de cupos de emisiones y proyectos de reducción de las mismas). Si en Bonn la gran amenaza era Japón, que de haber abandonado el Protocolo siguiendo los pasos de EE UU habría herido de muerte el Protocolo, ahora la duda es Rusia, deseosa de reabrir la cuestión de los bosques. El problema es que sin Rusia (14,4% de las emisiones mundiales) difícilmente entraría en vigor el Protocolo, que debe ser ratificado por al menos 55 países que sumen el 55% de las emisiones de los países desarrollados. Y sin EE UU las cuentas están muy justas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 2001

Más información