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EE UU lanza miles de raciones de comida sobre Afganistán

Casi al mismo tiempo que las primeras bombas caían sobre Kabul, aviones de carga estadounidenses C-17 comenzaron a lanzar paquetes de ayuda humanitaria sobre varias zonas del país, donde seis millones de personas están amenazadas por la hambruna.

"El pueblo oprimido de Afganistán va a conocer la generosidad de Estados Unidos y de sus aliados", afirmó el presidente George W. Bush durante el discurso televisado en el que anunció el ataque contra los talibán.

El secretario estadounidense de Defensa, Donald Rumsfeld, explicó que la operación humanitaria se encuentra "en su fase inicial". Rumsfeld subrayó que uno de los objetivos de la operación militar puesta en marcha ayer es "proporcionar ayuda humanitaria a los afganos que sufren unas condiciones de vida verdaderamente opresivas bajo el régimen talibán". El jefe del Pentágono dijo que los C-17 estadounidenses tenían previsto lanzar ayer hasta las 37.500 raciones de comida, además de medicamentos y otros artículos de primera necesidad.

Millones de desplazados

Naciones Unidas calcula que la supervivencia de una cuarta parte de los 24 millones de afganos depende de la ayuda alimentaria internacional. Más de un millón de personas han abandonado sus hogares en las últimas semanas, temerosos de las represalias por los atentados del pasado 11 de septiembre en Washington y Nueva York. Otro millón y medio, según la ONU, tiene intenciones de refugiarse en países vecinos. Las agencias humanitarias internacionales han redoblado sus llamamientos para que se proporcione ayuda urgente a Afganistán. La organización no gubernamental Oxfam calcula que hay dos millones de personas que se han echado a las carreteras del país.

El C-17 Globemaster III, encargado de lanzar la ayuda humanitaria, es el más moderno y polivalente de los aviones de transporte militar estadounidenses. Fabricados por la compañía Boeing, lleva una tripulación de tres personas y tiene una carga máxima de 77,5 toneladas (o 102 soldados). Puede volar a una altitud de 8.500 metros y a 833 kilómetros por hora, con una autonomía de vuelo de 3.800 kilómetros.

El Pentágono señaló ayer que el lanzamiento de los paquetes de ayuda no supone peligro alguno para la población. Su color es amarillo, pesan aproximadamente un kilo y van envueltos en plástico. No contienen alimentos de origen animal y cumplen los requisitos alimenticios musulmanes. Cada paquete cuesta 4,25 dólares (800 pesetas).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de octubre de 2001