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Arabia Saudí permitirá a EE UU el uso de la base Príncipe Sultán para atacar Afganistán

Washington tiene unos 5.000 soldados en esa base desde el final de la guerra del Golfo

Una fuente diplomática señaló ayer que Arabia Saudí permitirá finalmente a Estados Unidos lanzar una operación militar contra Osama Bin Laden y sus protectores en Afganistán desde una base estadounidense situada en su territorio. 'El reino saudí no tiene objeciones a que [Estados Unidos] utilice la base aérea Príncipe Sultán [que está a un centenar de kilómetros al sureste de la capital]', dijo el diplomático, que no quiso dar su nombre. 'Sencillamente, los saudíes no habían decidido aún', señaló, añadiendo que ya hay aviones estadounidenses que han comenzado a transferir material militar desde Qatar hacia diversos destinos

Confirmaba así un reportaje del diario The Washington Post que había señalado, citando fuentes del Pentágono, que Arabia Saudí daría el visto bueno a que la aviación militar estadounidense estacionada en la base Príncipe Sultán lanzara un eventual ataque.

Riad ha reiterado, desde los atentados del 11 de septiembre contra Washington y Nueva York, su compromiso con la coalición mundial contra el terrorismo que EE UU pretende forjar. El príncipe Saud Faisal, ministro de Exteriores, había insistido en la disposición saudí para cooperar tras un encuentro el miércoles con funcionarios europeos, y dijo que 'Arabia Saudí no evitaría cumplir con su deber' como parte de la coalición.

Sin embargo, los recelos del régimen saudí sobre el uso de las instalaciones militares del reino habían levantado dudas sobre si autorizaría el uso de un centro de comando de tecnología punta, tal y como planeaba el Pentágono, para dirigir una acción militar en la región. Ese centro, construido por Estados Unidos, está en la base aérea Príncipe Sultán, que alberga a unos 5.000 soldados estadounidenses y alrededor de 200 aviones norteamericanos, franceses y británicos, que patrullan el sur de Irak desde el final de la guerra del Golfo, en 1991.

Tratado de amistad

Príncipe Sultán es una de las dos bases que Estados Unidos mantiene permanentemente en Arabia Saudí en virtud de un tratado de amistad y defensa firmado entre ambos países. Según el diario estadounidense, EE UU ha abandonado sus proyectos de desplazar el centro de comando a otro país del Golfo.

Las bases saudíes no sólo son importantes militarmente, sino que la cooperación visible de un Estado fervientemente islámico como la monarquía saudí sería un ejemplo para el mundo árabe y musulmán.

Arabia Saudí, cuna del islam y la nación más influyente del mundo árabe, se enfrenta a la difícil decisión de cómo colaborar con su gran aliado estadounidense sin sublevar a la ortodoxa población musulmana saudí. Bajo la presión de Estados Unidos, también ha roto relaciones diplomáticas con el régimen talibán de Kabul, al que acusó de traicionar al islam por acoger a terroristas.

La ruptura de relaciones de Arabia Saudí con los talibán, precedida por la misma medida adoptada por los Emiratos Árabes Unidos (EAU), cierra aún más el cerco internacional sobre el régimen de Kabul, al que ya únicamente reconoce el vecino Pakistán.

Las buenas relaciones de Washington con la familia real saudí, en el poder desde la fundación del reino en 1934, son uno de los principales motivos de descontento entre la población saudí, seguidora en su gran mayoría del wahabismo, una secta ortodoxa del islam suní de la que se deriva el radicalismo talibán. El extremismo islámico no perdona al Gobierno de Riad permitir en el suelo sagrado de Arabia Saudí la presencia militar de tropas norteamericanas, que han sido objetivo en el pasado de varios ataques terroristas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2001