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La Unión Europea no financiará ninguna investigación con células embrionarias

El comisario Busquin insta a los estados a coordinar sus legislaciones sobre el asunto

El próximo programa marco de investigación de la UE (2002-2006) no financiará ninguna investigación con células madre embrionarias, pese al apoyo que esa tecnología recibe de los investigadores, incluido el de la Fundación Europea para la Ciencia, que agrupa a los grandes organismos científicos estatales. El comisario de investigación, Philippe Busquin, dejó ayer meridianamente claro que el programa excluirá todo proyecto que implique la creación de un embrión, y su portavoz extendió el veto al uso de embriones congelados o células derivadas de ellos.

No es que la Comisión Europea considere poco interesantes las células madre. Todo lo contrario. 'La investigación con células madre está entre las prioridades propuestas en el próximo programa marco', afirmó ayer Busquin en un comunicado. 'Las terapias basadas en células madre albergan un gran potencial para curar enfermedades y heridas'.

Sin embargo, las investigaciones con esas células tan alabadas por el comisario deberán obtenerse de personas adultas, y no de embriones, si quieren obtener fondos europeos. 'Quiero dejar claro', señaló Busquin, 'que los programas de investigación de la UE no financian, y no financiarán, los trabajos sobre células madre embrionarias que impliquen la creación de un embrión con fines de investigación'.

La frase de Busquin parecía dejar la puerta abierta a la obtención de células madre a partir de los embriones congelados sobrantes de los tratamientos de fertilización asistida. Las clínicas europeas guardan en sus tanques de nitrógeno líquido cerca de medio millón de embriones humanos de pocos días que nunca serán implantados en una mujer. Si no se usan para investigación, su única salida será la destrucción.

Sin embargo, la portavoz de Busquin, Andrea Dahmen, explicó a este diario que la exclusión de fondos se aplica con carácter general: 'Los embriones congelados sobrantes de los tratamientos de fertilización tampoco se financiarán por el momento. Los embriones congelados pueden ser seres humanos potenciales, y eso plantea problemas éticos. El comisario ha reforzado la posición de la Comisión Europea no sólo contra la creación de embriones para la investigación, sino también contra matar a los existentes, incluidos los congelados', precisó Dahmen.

Tampoco compradas

El veto económico se aplicará incluso a los proyectos que utilicen cultivos de células embrionarias adquiridos a terceros países. 'La situación jurídica es muy difícil, y es mejor no financiar una investigación de este tipo porque tampoco estamos seguros del origen de las células madre embrionarias importadas', explicó Dahmen. 'En Europa, cada país tiene su propia legislación, y otros no tienen ninguna. Es el caos. No se dan las condiciones para que los científicos trabajen con total tranquilidad', agregó.

La portavoz de Busquin añadió: 'Sólo financiaremos, de momento, investigaciones sobre células madre obtenidas de adultos. En este caso no hay problemas éticos, porque las células se toman de la persona a la que se va curar. También habrá fondos para células madre provenientes del cordón umbilical o de la placenta, porque ahí no se destruye un embrión'.

En los últimos dos años, los científicos han logrado, en efecto, obtener células madre de diversos órganos adultos -cerebro, médula ósea, grasa corporal- y transformarlas en otros tipos de células. Sin embargo, la mayoría de los investigadores cree que esta estrategia no puede, al menos de momento, sustituir a las células madre embrionarias. Las células madre de adultos son escasas, se propagan mal en el laboratorio y difieren de las embrionarias en que sólo dan lugar a uno o unos pocos tipos de tejidos.

El comunicado de Busquin se produjo tras una reunión en Bruselas, convocada por la Dirección General de Investigación de la Comisión Europea, entre el comisario y los coordinadores de los 15 proyectos transnacionales (117 laboratorios) sobre terapias basadas en células madre (adultas) que actualmente están financiados por la UE. Los participantes en esa reunión insistieron, según reconoce la propia Comisión Europea, en que 'deben explorarse todas las posibles fuentes de células madre, incluidas las adultas, las de fetos abortados, las de cordón umbilical y las de embriones tempranos'.

Actualmente, las únicas legislaciones que autorizan expresamente la investigación con células madre embrionarias son la británica y la sueca. Busquin considera esencial que todos los estados miembros coordinen sus normativas. La oposición alemana, sin embargo, hace difícil el avance.

La importancia de ser un embrión

En ausencia de consideraciones éticas, desde un punto de vista exclusivamente técnico, las células madre embrionarias son muy superiores a las adultas. Ello se debe a tres razones: 1. La fuente es potencialmente inagotable. Ante cualquier necesidad médica, siempre será posible generar un embrión por fecundación in vitro o por clonación y dejarlo desarrollarse en el laboratorio durante cuatro o cinco días. Aun cuando se prohibieran esas prácticas, sólo con los embriones congelados ya existentes -cerca de medio millón en Europa- se podrían suministrar células madre a todo el mundo durante décadas. Nadie sabe qué hacer con esos embriones, y destruirlos supondría al menos tantos problemas éticos como destinarlos a la investigación. En cambio, los órganos adultos son una fuente pobre de células madre. No sólo las células se obtienen en cantidad escasa, sino que los órganos de partida (cerebro, médula ósea, etcétera) suelen tener un notable valor para su propietario. 2. La propagación en cultivo de las células madre embrionarias es muy eficaz, tal vez ilimitada. En realidad, los cultivos ya existentes podrían, en principio, multiplicarse indefinidamente y distribuirse. El problema es que harán falta muchas más líneas celulares para garantizar que cualquier paciente pueda recibir trasplantes histológicamente compatibles con sus propios tejidos. Las células madre obtenidas de adultos, en cambio, se propagan generalmente muy mal. Este hecho, unido a su escasez inicial, las convierte en una herramienta terapéutica de escasa utilidad. Es posible, desde luego, que este problema pueda resolverse en el futuro, pero pocos científicos ven en esa conjetura un argumento para renunciar a la investigación con embriones. Ambas estrategias, insisten, deben explorarse en paralelo. 3. No hay la menor evidencia de que las células madre obtenidas de adultos sean totipotentes, es decir, de que puedan transformarse en cualquiera de los más de 200 tipos de tejidos que dan cuerpo a una persona. Los experimentos realizados hasta ahora sólo permiten obtener uno o dos tipos celulares. Las células embrionarias sí son totipotentes, aunque los científicos tienen aún que aprender a controlar todas las posibles vías de diferenciación de forma reproducible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de septiembre de 2001

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