Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
INMIGRACIÓN

El rey Mohamed dice que las mafias son más ricas en España que en Marruecos

Larga entrevista del rey de Marruecos con el periódico francés 'Le Figaro'

'No aceptamos que Madrid diga que todas las dificultades de España tienen su origen en Marruecos'. Con esta frase contundente el rey Mohamed VI habla, por primera vez, de las relaciones entre los dos vecinos del Estrecho ensombrecidas estos últimos meses por el fracaso de la negociación pesquera y la llegada masiva a las costas andaluzas de emigrantes ilegales. El diario francés Le Figaro publica hoy martes una larga entrevista con el monarca alauita, la tercera que concede desde que hace 25 meses sucedió en el trono a su padre, Hassan II.

"En Marruecos", afirma el soberano, "nunca hemos ocultado el problema de la emigración". "Es un problema real. Lo que no aceptamos es que Madrid diga que todas las dificultades de España tienen su origen en Marruecos". "Que existen mafias en Marruecos que viven de la emigración clandestina y del tráfico de drogas, es verdad", reconoce, no obstante, el joven rey, "pero en España hay también mafias y son más ricas que las marroquíes".

Mohamed VI explica a continuación que las lanchas fueraborda que transportan a los emigrantes se compran en España. "Las embarcaciones en las que viajan los clandestinos vienen de España. Cuestan muy caras y están equipadas con motores muy potentes. Eso hace que esas embarcaciones sean más rápidas que las lanchas de nuestra marina".

Además de un actitud laxa con los emigrantes, las autoridades españolas también han reprochado a Marruecos su tolerancia con los cultivos y exportación de hachís a Europa. El rey responde también a esta acusación: "En cuanto a los traficantes de droga marroquíes, tienen pasaportes españoles y cuentas corrientes en España". "No somos nosotros los que les hemos otorgado la doble nacionalidad".

"Digamos", concluyó Mohamed VI a propósito de la relación con España, "que la responsabilidad [de la emigración y de la droga] es compartida. Pero, por parte de Marruecos, es ante todo por falta de medios". El rey reitera así el argumento tradicional empleado de nuevo en agosto por algunos miembros de su Gobierno cuando el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, pidió a Rabat que hiciera un mayor esfuerzo para controlar la emigración.

El rey deja claro también que no quiere seguir el ejemplo de don Juan Carlos. "Los marroquíes quieren una monarquía fuerte, democrática y ejecutiva". "En nuestra casa el rey no se conforma con reinar".

En consecuencia, asegura, "es imposible comparar lo que no es comparable". "No se ha cesado, por ejemplo, de establecer un paralelismo entre mi persona y la del rey Juan Carlos. Le respeto y le quiero mucho, pero la monarquía española no tiene nada que ver con la monarquía marroquí. Los marroquíes nunca se han parecido a nadie y tampoco piden a nadie que se les parezca".

Accedió hace dos años al trono. ¿A qué ritmo va a llevar las reformas? "Mi ritmo es el de Marruecos. No es obligatoriamente el mismo que el que nos quieren imponer con arrogancia e ignorancia algunos observadores convertidos en fiscales".

Para su reino reivindica una relación privilegiada con la Unión Europea, "algo menos que la adhesión plena pero mucho más que la mera lógica mercantil que restringe excesivamente el porvenir de nuestras relaciones". Francia, recalca, debe ser el abogado de Marruecos ante la UE. Omite mencionar a España.

Sáhara

A propósito del Sáhara Occidental, Mohamed VI se muestra optimista ahora que el emisario de la ONU para la antigua colonia española, el norteamericano James Baker, ha propuesto una vía que se aparta del referéndum de autodeterminación para instaurar una autonomía de cinco años seguida de una consulta ambigua.

"He solucionado la cuestión del Sáhara que nos envenenaba desde hace 25 años", declara. "Este tipo de asuntos no se resuelve subiéndose a un pedestal y publicando un comunicado a diario". "Para lograr que los 11 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU reconozcan la legitimidad de la soberanía marroquí hemos trabajo duro y en la más estricta confidencialidad durante 18 meses".

"Ahora abordamos una nueva fase de la negociación", añade refiriéndose a la discusión del plan Baker, quien la semana pasada recibió en su rancho de Tejas a representantes de Argelia y del Frente Poliario. "Pero [esta fase] la empezamos de manera más cómoda" que anteriormente.

Preguntado por su escasa simpatía por la prensa, el rey responde: "No pretendo lograr la unanimidad y he aprendido que no hay que intentar gustar a todo el mundo a toda costa".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de septiembre de 2001