100 testigos y 13 horas de vídeo avalarán la querella contra la policía por la polémica carga

Los grupos antiglobalización creen que había un plan premeditado contra los manifestantes

La querella que preparan los abogados de los grupos antiglobalización se presentará el próximo martes en el juzgado de guardia de Barcelona y se dirigirá contra la delegada del Gobierno en Cataluña, Julia García-Valdecasas y contra el subdelegado en Barcelona, David Bonet, como responsables políticos de la actuación policial. A ambos se les acusará de un delito contra el ejercicio de los derechos fundamentales por haber dado la orden de cargar contra los manifestantes cuando todavía quedaban unas 3.000 personas en la plaza de Catalunya al disolverse la manifestación antiglobalización. 'No se produjo ningún hecho que justificara la carga policial porque los manifestantes no provocaron a la policía y, además, no se les advirtió que debían disolverse', afirmó Jaume Asens, uno de los abogados.

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La acción penal también se dirigirá contra el jefe de la Unidad de Intervención Policial de la Jefatura de Barcelona, Silverio Blanco, y contra el mando policial que mandaba los agentes antidisturbios desplazados expresamente a Barcelona. A ambos se les acusará, entre otros, de los supuestos delitos de lesiones, coacciones y detención ilegal, pues todavía hay detenidas dos personas de las 23 que fueron arrestadas al acabar la manifestación. 'La policía empleó una violencia gratuita contra ciudadanos indefensos, actuó con prepotencia y con hostilidad', aseguró Asens. Unas 60 personas, entre ellos cuatro periodistas, resultaron heridas.

Policías identificados

Al margen de esta querella, varios de los detenidos y heridos por la carga policial han presentado denuncias a título individual contra los agentes uniformados o de paisano que les agredieron. La identidad de ellos se concretará en los próximos días, pues aparecen fotografiados en numerosos periódicos e imágenes de televisión recopilados por los grupos antiglobalización.

Estos colectivos aseguraron ayer que los policías de paisano se cambiaron de ropa durante la carga policial para evitar ser reconocidos, como demuestran las imágenes que han recopilado, en las que también aparecen los agentes con palos de madera, un arma no reglamentaria. Portavoces de los grupos antiglobalización explicaron ayer que el centenar de testigos de los hechos que han podido recoger coinciden en que la policía de paisano y uniformada actuó de forma coordinada siguiendo un plan establecido, al margen de que se produjeran o no provocaciones de los manifestantes, con el único objetivo de desprestigiar y criminalizar a los convocantes de la protesta antiglobalización.

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En la manifestación contra la globalización participaron unas 20.000 personas. Desde el inicio de la marcha se situaron en la cola de ésta unos 100 agitadores que destrozaron numerosos vidrios y escaparates de oficinas bancarias y tiendas del paseo de Gràcia ante la pasividad policial. Algunos testigos aseguran que entre esos agitadores había policías infiltrados que participaron activamente en los destrozos y que después practicaron detenciones. Los colectivos antiglobalización también censuraron con dureza al alcalde de Barcelona, Joan Clos, quien disculpó desde el inicio la actuación de la policía. 'Estamos indignados por el intento de Clos y del Ayuntamiento de monopolizar el éxito de la campaña antiglobalización', aseguraron.

Un portavoz de la Delegación del Gobierno censuró ayer las acusaciones de los colectivos antiglobalización. 'Usan la demagogia como arma propagandística y realizan acusaciones sin pruebas ni fundamento. Sería deseable que condenaran los hechos violentos de aquel día, algo que todavía no han hecho', afirmaron.

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